Notas al margen
David Fernández
Los mejores hace tiempo que se fueron
"No puedo decir más que gracias, Andalucía". Así respondió Miguel Hermoso al aplauso del público tras recoger el Carmen de Honor en su tierra, en el Palacio de Congresos, una tierra de la que emigró a Madrid para estudiar cine y a la que ahora regresa como profeta de su tierra, como él mismo ha reconocido en su discurso, en el que no ha faltado los halagos a la ciudad y la provincia, aunque eso vaya contra el tópico del malafollá.
Hermoso emigró contra el rechazo de sus padres que no veían con buenos ojos marcharse a estudiar algo "exótico" frente a la seguridad de las leyes, pero finalmente el tiempo le ha dado la razón, como recomendó a sus progenitores uno de sus profesores, y aquel chaval terminó por hacer algo grande en la historia.
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