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La tinta china esboza el arte espiritual de la sede olímpica

  • La artista Chu Lily enseña las manifestaciones de la cultura asiática en la pintura en un taller impartido en Santander

Casi cuarenta alumnos españoles de distintas dedicaciones y procedencias aprenden, coincidiendo con el arranque de los Juegos Olímpicos de Pekín, que una de las principales manifestaciones de la cultura china, su pintura, no se centra en la técnica sino en el pensamiento filosófico y romántico.

Ésta es una de las principales enseñanzas que la artista internacional Chu Lily, profesora de la Universidad Chung-Hua de Taiwán, ha transmitido a sus alumnos en el curso Tinta china. La pintura china y su cultura, que se ha celebrado durante esta semana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander.

"Para formarse como pintor hay que ser un intelectual y mostrar un espíritu repleto de moral", argumenta la artista china, que reconoce en los Juegos Olímpicos de Pekín una puerta abierta para "ejercer influencia en todo el mundo". En 2007 Chu Lily fue galardonada con el Premio del Oro -otorgado por más de mil organizaciones e institutos culturales del mundo entre diez millones de candidatos-, pero no duda en afirmar que ha ido a Santander a "aprender" de sus alumnos, a los que considera auténticos "artistas", capaces de obras "magníficas". También tiene palabras para los grandes nombres de la pintura española, entre los que no olvida a Picasso, Miró y Dalí, en busca de cuyas obras viajó por primera vez a España en 1975. "Comprobé que ésta es una tierra que crea artistas emocionantes", asevera. No obstante, Chu Lily reconoce la distancia que separa el arte plástico español y la pintura china, a la que se refiere como "un mundo totalmente diferente, en permanente relación con la cultura confucionista, taoísta y budista, así como con otras cien escuelas de la cultura clásica". Consciente del valor de la tradición y del interés que el arte chino despierta más allá de sus fronteras, Chu Lily declara contundente: "Siento mucho orgullo de que os emocione nuestra cultura, pero un consejo: Tenéis que mantener vuestro carácter y vuestra cultura propia como país". También advierte de que, más allá de la técnica y la filosofía, la moral es una clave indispensable en la formación de los artistas chinos. Y es que "si el alma del artista no es bondadosa, ¿cómo va a tener una buena obra?", reflexiona. En consonancia, Chu Lily define la pintura como el "espejo del alma del artista". En el taller ha tratado de enseñar que el provecho de la principal cualidad de la tinta china es "portadora de vida".

La artista china describe la situación del gigante asiático con optimismo: "Hemos terminado con la época anterior y hemos evolucionado un paso más hacia delante, hacia una China más moderna". Sin embargo, Chu Lily subraya que el avance y el desarrollo no deben ir en detrimento del respeto a las tradiciones más ancestrales: "No perdemos la conexión con la cultura clásica tradicional. Es un hilo que no podemos cortar", asegura. Aunque bromea con que sus alumnos han intentado "desvelar" los secretos de su pintura, dedica palabras de elogio a los "nuevos estilos" surgidos en este curso de verano en Santander.

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