De Val del Omar al video mapping: la exposición que transforma la Universidad de Granada
La Facultad de Bellas Artes acoge hasta el 20 de febrero una innovadora muestra que conecta pintura y tecnología a través de un proyecto que une alumnos granadinos y melillenses
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La Sala de Exposiciones de la Facultad de Bellas Artes de Granada se convierte hasta el próximo 20 de febrero de 2026 en uno de los principales focos culturales de la ciudad con Desbordamientos picto-lumínicos. La imagen tecnológica como proceso y mediación de la creación artística, una exposición que combina arte contemporáneo, tecnología, investigación universitaria y creación joven. La propuesta sitúa a Granada en el mapa de las prácticas artísticas más actuales, apostando por la hibridación entre pintura, proyección, audiovisual y participación del espectador.
Comisariada por Rocío Lara Osuna y María Dávila Guerrera, la muestra reúne trabajos desarrollados por alumnado de los grados en Bellas Artes de Granada y en Educación Primaria y Doble Grado en Educación Primaria y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte del campus de Melilla.
La exposición es el resultado de un año de trabajo conjunto entre profesorado y alumnado de los dos campus de la UGR. El proyecto nace a partir de una convocatoria del plan propio de investigación de la universidad. “Básicamente empieza con un proyecto financiado del plan propio de investigación”, explica María Dávila. “Partíamos de nuestros contextos académicos y de investigación y queríamos aunarlos para crear un intercambio real entre nuestras aulas y nuestros alumnos”.
La propuesta también cuenta con la colaboración de Manuel Pérez Valero y Joaquín Roldán Ramírez, del Área de Didáctica de la Expresión Plástica, y de Pedro Osakar Olaiz, del Departamento de Pintura. Inaugurada este jueves, la exposición cuenta además con el respaldo del proyecto de investigación Artografía, métodos de investigación educativa basados en las artes visuales e inteligencia artificial para la innovación e inclusión social.
“Tenemos que enseñar a nuestros estudiantes de Educación Artística a apreciar el arte, la creación artística en todos sus niveles: pictórico, escultórico, lumínico y audiovisual”, señalan las comisarias.
Desde el campus de Melilla, Manuel Pérez Valero ha sido una de las piezas clave en el desarrollo del proyecto desde el ámbito de la Educación Artística. “Este proyecto nos permitía trabajarlo desde una experiencia real”.
El concepto 'Desbordamientos picto-lumínicos'
El concepto Desbordamientos picto-lumínicos hace referencia a dos términos empleados por el cineasta granadino José Val del Omar (1904-1982), que han servido como leitmotiv del proceso creativo de las obras expuestas. “Desbordamientos” alude a las posibilidades de la imagen tecnológica, especialmente la proyectada, para expandir lo visual más allá de sus límites, mientras que “picto-lumínicos” define la fusión entre creación pictórica y lumínica.
“Val del Omar fue un cineasta experimental que trabajaba con las nuevas tecnologías de la imagen de una forma poética y plástica”, explica Rocio Lara, especialista en el cineasta granadino. “No se limitaba a hacer cine: trabajaba con diapositivas, con proyecciones sobre objetos y con dispositivos que él mismo inventaba”.
Rocío Lara Osuna ha investigado ampliamente su figura, especialmente su concepción expandida de la imagen. “Jugaba con la parte física de la película, con proyectores y lentes, deformando y creando imágenes para expandir sus posibilidades plásticas”, señala.
Este legado conecta directamente con prácticas actuales como el video mapping o la proyección arquitectónica, presentes en varias de las piezas de la muestra, así como con la idea de pintura expandida trabajado en el aula.
Conversación a distancia
Estos conceptos han sido el punto de partida para entablar una conversación a distancia entre el alumnado de Granada y Melilla. El proyecto se ha estructurado como una experiencia por correspondencia en la que la imagen proyectada ha desempeñado un papel central.
En una primera fase, el alumnado de Pintura III en Granada desarrolló obras pictóricas a partir de procesos vinculados al vídeo y la proyección. Posteriormente, estas pinturas viajaron en formato digital a Melilla, donde el alumnado de Educación Artística generó respuestas visuales y audiovisuales.
“Todas las pinturas han partido del píxel, de la secuencialidad y de procesos propios del audiovisual”, explica María Dávila. “No nacen de una imagen fija, sino de interferencias, texturas digitales y proyecciones”.
“Es a partir de esa imagen física y de esos procesos cuando nuestros estudiantes generan sus respuestas”, añaden las comisarias. “Se trata de un diálogo continuo entre ambos contextos”.
El resultado
El resultado final no se conoció hasta el montaje de la exposición. “Era totalmente impredecible”, reconoce Dávila. “Hasta que no estuvimos en la sala no supimos realmente qué teníamos”. De cerca de un centenar de propuestas iniciales —en torno a 45 en Granada y unos 70 en Melilla, organizadas en trabajos grupales— se seleccionaron finalmente unas 27 piezas.
“Ha habido varias fases de selección”, explican. “Primero por criterios de calidad y después teniendo en cuenta el espacio y los medios disponibles”.
El diseño expositivo ha sido realizado por las propias comisarias, que han reorganizado los módulos para crear distintos ámbitos de diálogo. “Había que respetar tanto la obra pictórica como la audiovisual”, señala Dávila. “Y también tener en cuenta la entrada de luz natural y la necesidad de zonas en sombra para las proyecciones”.
A estas decisiones se han sumado las limitaciones técnicas y presupuestarias. La mayoría de los equipos han sido prestados por la facultad y los departamentos implicados, con el apoyo del personal técnico.
Piezas
La exposición invita al público a participar activamente en algunos de los diálogos visuales planteados. Muchas de las piezas incorporan elementos interactivos que convierten al espectador en parte del proceso creativo.Destaca especialmente la obra Videollamada, que simboliza la relación entre ambos campus y permite conectar en directo con el alumnado de Melilla durante determinados momentos. “Físicamente no pueden estar aquí, pero participan virtualmente”, apunta Dávila. “Es una forma de mantener vivo el proyecto”.
Más allá de su valor estético, Desbordamientos picto-lumínicos reivindica la investigación basada en las artes como herramienta educativa.“El punto fuerte de la exposición es el proceso”, subraya Dávila. “Cómo transformar la pintura gracias a la intervención de la tecnología”.
A futuro
El proyecto se ha desarrollado entre la primavera del pasado curso y diciembre, y ahora se completa con la preparación de un catálogo que documentará todo el recorrido. Con esta exposición se culmina la parte de mediación planteada en el proyecto de investigación, presentando diálogos picto-lumínicos que se han desbordado de las aulas para entrar en contacto con el público.
“Todo cobra sentido cuando se ve aquí, en este espacio”, explica Dávila. “Cuando ya se ha podido dar forma a todo el proceso”. Sobre su continuidad, las comisarias se muestran prudentes. “Nos gustaría que pudiera tener continuidad, pero todavía no lo sabemos”, reconocen. “Ha sido un año muy intenso”. A pesar de las limitaciones presupuestarias, el balance es positivo. “Nos ha gustado mucho el resultado”, coincide Rocío Lara.
Hasta el 20 de febrero de 2026, la Sala de Exposiciones de la Facultad de Bellas Artes de Granada ofrece en horario de mañana y de tarde de lunes a viernes una propuesta que conecta universidad, arte y tecnología, situando a la ciudad en la vanguardia de las prácticas creativas contemporáneas.
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