música

Un viaje sinfónico al corazón psicodélico de Los Planetas

  • La banda granadina interpretará hoy en el Falla, junto a la OCG y su coro, las canciones de 'Una semana en el motor de un autobús' con motivo del XX aniversario del lanzamiento del mítico disco

De izquierda a derecha: Jota (cantante), Eric Jiménez (batería), Alonso Díaz Carmona, que dirigirá a la OCG esta noche, y Florent Muñoz (guitarrista). De izquierda a derecha: Jota (cantante), Eric Jiménez (batería), Alonso Díaz Carmona, que dirigirá a la OCG esta noche, y Florent Muñoz (guitarrista).

De izquierda a derecha: Jota (cantante), Eric Jiménez (batería), Alonso Díaz Carmona, que dirigirá a la OCG esta noche, y Florent Muñoz (guitarrista). / reportaje gráfico: álex cámara

"Y si esto que ha pasado / va a pasarnos otra vez, / y si todo ha sido en vano / no tienes que volver". ¿Quién no ha cantado alguna vez borracho Segundo premio de Los Planetas en un alarde de valentía tras una ruptura? ¿Quién no se ha venido arriba con la canción -un plagio de Promesses de Étienne Daho- cuando suena con fuerza la batería de Eric Jiménez y los arreglos de cuerda? La publicación de Una semana en el motor de un autobús, el tercer trabajo del conjunto granadino, supondría un hito en la carrera del grupo. Y no sólo eso. Su lanzamiento sacudiría de tal manera la escena pop rock independiente en España que ya nada sería igual.

La banda interpretará hoy junto a la OCG y su coro los 12 temas de Una semana en el motor de un autobús cuando se cumplen 20 años de su publicación. El auditorio Manuel de Falla será testigo durante dos noches seguidas del acertadísimo encuentro entre la orquesta y el grupo de pop rock. Definido por críticos musicales como "una opera-rock de la bajona", la adaptación del disco a un registro sinfónico supone, en palabras de Jota, "una extensión de éste". "Hace 20 años sacamos un trabajo con arreglos sinfónicos porque queríamos darle un empaque clásico. Quizá resulte irónico darle a un disco de un grupo como éste una dimensión clásica", suelta con retranca el cantante de Los Planetas, que espera que lo de esta noche "añada una capa de clasicismo".

El disco "conceptual" explora "temas clásicos" como el viaje o la pérdida del amor

La versatilidad de la OCG, cuenta su gerente interino, Günter Vogl, ha sido siempre "una de sus principales cualidades": "el cruce con otros lenguajes y prácticas musicales, como la obra de Kurt Weill o Franz Zappa, o junto a estrellas del pop y del rock como Sting, Ana Belén o Miguel Ríos, del flamenco, como Enrique Morente, son parte lógica del trabajo de la formación". Por eso esta colaboración con Los Planetas, reconoce sin aspavientos Vogl, es "una parte natural de su relación con la música, con especial atención a la música actual. "Es un enorme placer celebrar con ellos este cumpleaños total", exclama el músico.

Jota no niega el papel fundamental que juegan las drogas en este disco -a muchos niveles: en las letras, el sonido, la crisis en la que se sumía el grupo porque Florent Muñoz estaba enganchado-. "Es un disco de psicodelia con el que intentamos explorar estados de conciencia alterados y las situaciones que se producen -cuando uno toma estupefacientes-. Tampoco podemos negarnos a tener ciertas experiencias que van a enriquecer nuestro trabajo", defiende. El cantante continúa diciendo que "hay toda una escuela de música psicodélica que aborda ese tipo de relación con la realidad, o más bien, de observación de la realidad". Pink Floyd, 13th Floor Elevators y The Doors, influencias notables en el sonido de este tercer trabajo de Los Planetas, experimentaron con drogas para componer -el resultado, al menos a nivel musical, fue una delicia-. "Nuestro disco está dentro de esa estela, de esa onda", recalca Jota. El turbulento capítulo salpicado de experiencias lisérgicas -que les ayudarían a componer varias canciones de este disco como Toxicosmos y Laboratorio mágico- se cerraría con la victoria de la banda como ya vaticinarían en La copa de Europa.

Segundo premio, La playa, Un mundo de gente incompleta, Parte de lo que me debes. Las letras de Una semana en el motor de un autobús se han convertido en auténticos himnos para varias generaciones. "Hay una canción vertebra todo el disco. Toxicosmos. Esa me gusta mucho. Aunque La copa de Europa resuelve de una forma sorprendente -realmente me sorprendió- los conflictos de los que hablo en el disco", señala Jota. ¿Hay luz al final del túnel? El cantante contesta en seguida con un sí rotundo. El disco "conceptual", en palabras de Jota, explora "temas clásicos como el viaje, la pérdida del amor, encontrar un camino de salida". Y como no, la remontada antológica -de La copa de Europa- tras una crisis de aúpa.

Jota, que prefiere no contar anécdotas de aquella época para "no revolver el pasado", dice que lo que vivieron en aquel momento ocurrió porque "uno lleva las cosas al límite; así es el trabajo de un artista, que siempre busca nuevas ideas, nuevas maneras de hacer música". "Teníamos un grupo de rock que estaba funcionando. Era un camino interesante a seguir el de Una semana en el motor de un autobús. Trabajamos de forma alternativa de como se hacía en la compañía de discos RCA -propiedad de Sony- en aquel momento", relata.

La discográfica le puso varias zancadillas hasta editar el trabajo -hasta en dos ocasiones echó para atrás las maquetas propuestas-. ¿Cómo puede una banda en la actualidad sortear los obstáculos que impone el mercado y las multinacionales? "Anticipándose al mercado. Nosotros éramos conscientes de que la forma que se distribuía la música estaba obsoleta. Teníamos que encontrar nuevas formas de llegar al público y lo hicimos", contesta el músico, que destaca el trap entre todos los fenómenos musicales de hoy.

¿Sigue siendo el mundo un lugar de gente incompleta? "Sí, somos seres humanos imperfectos. Nosotros intentamos que la música que hacemos tenga un componente ideológico, un compromiso con el tipo de sociedad en la que que creemos y queremos aspirar", reflexiona Jota.

Agárrense fuerte, lectores, porque esta noche la nave de Los Planetas despegará hacia mundos psicodélicos. Lo harán en compañía de medio centenar de instrumentistas de la OCG y su coro -con las entradas vendidas desde hace meses-. "No será fácil volver a repetirlo. Moverlo a todos estos músicos es caro", advierte el cantante. El viaje sinfónico al corazón lisérgico de Los Planetas de esta noche -y de mañana- no tendrá precio.

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