Contra el viento

El viajero apasionado

Cuando los bañistas son rechazados por el viento, la franja costera que va desde Carchuna a La Herradura acoge a multitud de surfistas en busca de su viento preferido, el poniente

La zona de Carchuna es una de las preferidas para los surfistas.
La zona de Carchuna es una de las preferidas para los surfistas.
Nacho Martín

24 de junio 2008 - 05:00

Desde la carretera, el surfista contempla el paisaje, buscando un lugar donde poder disfrutar de su deporte favorito. Acantilados y largas playas de arena se alternan. El poniente es el rey del lugar. Está entrando y no hay tiempo que perder para pararse en el mejor spot. Se trata de una elección difícil. Hoy toca buscar un rincón donde navegar solo. Aunque mañana seguro que todo es distinto.

Esto puede estar ocurriendo en cualquier lugar de la Costa de Granada. El día en el que los bañistas son rechazados por el viento, los surfistas entienden su invitación. En esos momentos, son los dueños del litoral.

La Costa granadina ofrece interesantes spots. La línea litoral de Granada cuenta con 75,6 kilómetros y representa casi el 1% de las costas andaluzas. Es por tanto la más reducida de las provincias costeras andaluzas y de España, con un longitud total en playas, según el catálogo del Ministerio de Medio Ambiente de casi 38 kilómetros, que suman más de 1,5 kilómetros de superficie.

Nueve municipios de la provincia de Granada conforman sus costas. De este a oeste son Albuñol (10.670 m.), Sorvilán (3.900 m.), Polopos (3.350 m.), Rubite (3.030 m.), Lújar (1.600 m.), Gualchos (7.780 m.), Motril (17.220 m.), Salobreña (7.700 m.) y Almuñécar (20.380 m.). En su conjunto, ocupan 42 km2 y representan el 32% de la superficie total granadina.

En la Costa Tropical, los spots que merecen más la pena, según los aficionados al surf, son los que van desde Carchuna hasta La Herradura. Los más conocidos por los surfistas, aparte de estos dos lugares, son Torrenueva y La Ponderosa, aunque cada uno tiene sus rincones preferidos. Donde se suele admirar con más frecuencia sus proezas es en Carchuna.

La razón que les trae hasta aquí es el poniente, el viento rey al este del Estrecho de Gibraltar. Su frecuencia e intensidad hacen que varios lugares de la Costa granadina tengan buena reputación para los aficionados al surf, sobre todo, en invierno y primavera, aunque la mejor época, dicen los entendidos que es septiembre, con los primeros golpes de viento. Desde entonces, y hasta la primavera, las borrascas que cruzan la península traen viento a esta costa. El resto del año, se hace notar el levante del estrecho. El poniente es un viento cálido que arrastra olas y que llega con gran facilidad a fuerza 6 y 7.

El surfista, como un depredador, debe buscar el momento en el que entra el poniente. Es justo entonces cuando tiene que buscar el lugar adecuado para plantar la tabla en el mar, aunque siempre depende de los gustos de cada cual a la hora de seleccionar su pequeño rincón donde sentirse cómodo.

Los expertos aseguran que la diversidad de condiciones y spots en esta zona les obliga a traer a cuestas hasta esta zona un amplio material, o si no, podrían perderse una buena navegada. Debido a la dureza tanto del levante como del poniente, el material que se utilice debe incluir velas y tablas pequeñas, de entre 3,7 o 4 m2 y las tablas de olas para explotar el poniente cuando levanta buenas series para surfear.

Para los principiantes, también existen buenos lugares para aprender, como Salobreña. No se trata de un spot muy destacado, por la poca fuerza con la que sopla el viento, pero suele haber suficiente viento como para iniciarse en el windsurf.

La Herradura es un spot para los amantes de aguas tranquilas. Los más experimentados van hacia otros lugares cuando entra el poniente, pero aún así se siguen observando en la bahía velas y tablas en todas las épocas del año. El verano es una época ideal para iniciarse, ya que siempre hay un viento térmico de levante. A causa de los valles que se encuentran a la espalda de estos spots, es muy raro que reine una calma total, por lo que siempre se puede encontrar un lugar para aprender. Además, en cualquier lugar de la playa de arena se puede montar el material.

La única escuela de windsurf que existe en la Costa Tropical está ubicada precisamente en La Herradura. Allí, Rob garantiza que se puede aprender en 5 días todos los secretos de la navegación con vela ligera y windsurf. También existe la posibilidad de alquilar tablas de windsurf desde 15 euros una hora a 50 euros todo el día. La vela ligera ya sube de 55 euros medio día a 85, según el tipo de que se trate.

Dicen que el surf es un modo de vida. Sus ojos no visualizan la playa como los demás. No sólo admiran una bonita vista, sino que quieren entrar en el cuadro, causando la envidia de los demás. Deslizándose por las olas, retando el poderío del mar y teniendo como aliado el viento, ofrecen espectáculo a los visitantes de la playa. Y lo saben.

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