Mejorar la salud visual

El empuje de los pacientes permite afrontar avances en la respuesta asistencial

La semana pasada se celebró en Sevilla el II Congreso Europeo de Pacientes Mácula-Retina, en el que tuve el honor de participar, y que abordó los diferentes aspectos que pueden permitir mejorar la salud visual de los pacientes; se valoraron tanto las cuestiones relativas a la mejor atención sanitaria, cómo aquellas que pueden ayudar a una prevención y detección precoz de las patologías visuales.

Hay que señalar que, de nuevo, es el empuje y la iniciativa de los pacientes lo que permite afrontar posibles avances en la mejora de la respuesta asistencial, ya que el trabajo y el compromiso activo de las organizaciones de pacientes es imprescindible para impulsar los avances necesarios. El rol de los pacientes se nos presenta de nuevo como algo fundamental.

Los problemas de salud visual pueden abordarse mejor y con mayor eficacia en nuestro sistema sanitario porque, más allá de que la asistencia sanitaria que ofrecen nuestros profesionales sanitarios sea de gran nivel y calidad, quedan pendientes muchos aspectos organizativos que deben encargarse en asegurar una equidad en el acceso, una continua revisión de la cartera de servicios para asegurar la incorporación rápida de los avances tecnológicos, una acción planificada y organizada de estrategias de prevención así como una respuesta específica para poder garantizar la detección precoz de las patologías del ojo, entre otras cuestiones.

El desarrollo de una estrategia para la salud visual en el Sistema Nacional de Salud es un asunto que debemos plantear como un objetivo necesario; en ello deben implicarse todos los actores que tienen algo que decir. Me refiero, además de los pacientes, las organizaciones profesionales, los gestores y los responsables de la política sanitaria tanto a nivel de Comunidades Autónomas, cómo a nivel de Ministerio de Sanidad. Y es que, en mi opinión, el desarrollo de una estrategia de esta naturaleza es un objetivo relativamente sencillo de alcanzar porque probablemente va a requerir pocos recursos económicos adicionales, mientras que la salud visual se puede beneficiar de una mejor organización de nuestros servicios y de la articulación de estrategias de prevención y de detección precoz.

En este contexto merece la pena trabajar también aprovechando las buenas prácticas que se desarrollan en diferentes autonomías porque es muy beneficioso aprender de los mejores y extender las respuestas de calidad al resto de la población.

No hay que olvidar tampoco que, en materia de salud visual, la investigación en terapias avanzadas ofrece expectativas de futuro que alientan en la idea de poder mejorar la respuesta asistencial a determinadas enfermedades que afectan a la visión; es por eso que estos aspectos deben formar parte importante de la estrategia que debe desarrollarse en España.

Seguramente el objetivo de disponer de esta estrategia requiera un esfuerzo que nos lleve algún tiempo, pero ello no debe desalentar el desarrollo de esfuerzos y reivindicaciones que seguramente recaerán sobre todo en los pacientes. Y habrá que seguir apoyándoles.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios