El Samudaripen, Porrajmos u holocausto gitano dejó una huella imborrable en ese pueblo. Cerca de medio millón de romaníes marcados con un triángulo marrón, fueron exterminados por el régimen nazi. En la madrugada del 3 de agosto de 1944 unas 4.500 personas de raza gitana fueron asesinadas en las cámaras de gas de Auschwitz. La población romaní y la judía fueron los dos grupos étnicos que más sufrieron el genocidio perpetrado por Hitler.
Los gitanos, romaníes o cíngaros, son un pueblo o grupo étnico originario del subcontinente indio. La emigración hacia Europa comenzó entre los siglos IX y XI. Rumanía, Bulgaria, España y Hungría, lideran la población gitana europea estimada en más de 6.170.000 personas. En Eslovaquia hay 500.000; en Francia unos 400.000. En España se estima, según la Fundación Secretariado Gitano, que viven entre 725.000 y 750.000 personas de raza gitana. Se cumple el 600 aniversario de la llegada del pueblo gitano a la península Ibérica. Casi la mitad de la población gitana española vive en Andalucía. Según datos de la Fundación Secretariado Gitano, y de la Universidad Pablo de Olavide, en Andalucía habitan unas 300.000 personas de esta etnia, en torno al 3,7% de la población andaluza. Las mayores poblaciones se hallan en las provincias de Sevilla, Granada, Málaga y Almería. Sevilla concentra una de las poblaciones mayores en pueblos y en la capital, en barrios como Triana, Polígono Sur y Torreblanca. Le siguen en población Málaga yGranada, donde destaca el barrio del Sacromonte. En Almería hay un alto porcentaje de asentamientos gitanos. En Cádiz, hay un núcleo importante en el barrio de Santa María, y en numerosos pueblos o ciudades de la provincia, destacando Jerez con barrios como los de Santiago y San Miguel. En la provincia de Jaén se halla el 14,4% de la población gitana en Andalucía. Córdoba y Huelva son las provincias con menos población gitana. El 64% de la comunidad gitana tiene menos de 25 años. Datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social indican que la población gitana es uno de los grupos de mayor vulnerabilidad social y sufre una desigualdad estructural agravada por la discriminación y el racismo.
Pilar Távora estudió Psicología en la Universidad de Sevilla, es productora, directora y guionista de cine, de teatro y de TV, nació en Sevilla, en 1959. Es hija del actor y dramaturgo Salvador Távora, quien decía: “la memoria histórica es necesaria para entender el pasado y construir el futuro”. Pilar Távora ha producido y dirigido numerosos documentales, cortos y espectáculos teatrales y de flamenco. Tiene la medalla de oro de Andalucía y de la Cruz Roja, además l premio Asecan (Asociación de escritores cinematográficos de Andalucía). Entre sus películas está Yerma y Nanas de espinas, Amadísima. Su última producción, Gran redada gitana, historia de un genocidio, se ha exhibido en numerosos festivales y ciudades españolas. Recientemente se proyectó en el Ateneo de Mairena del Aljarafe. El documental nos acerca a un hecho histórico: la gran redada gitana que ocurrió los días 30 y 31 de julio de 1749 en España, reinando Fernando VI y con el ensañamiento del superministro marqués de la Ensenada y la connivencia del clero, cuando miles de gitanos fueron detenidos y condenados a galeras o a prisión. Las pragmáticas sobre gitanos en España fueron unas 250 normas dictadas entre 1499 y 1783 para perseguir o exterminar a la población gitana y su cultura. El artículo 14 del Constitución Española establece que todos los españoles y españolas somos iguales ante la ley y prohíbe cualquier discriminación. Por eso no se comprende que en el siglo XXI haya partidos que promuevan el racismo y el rechazo al otro. Les animo a que vean el documental de Pilar Távora, una gitana andaluza que sigue el ejemplo de su padre tratando de esclarecer la memoria histórica sobre la etnia gitana.