Jaque al rey bajo el agua
motril
Carchuna acogió ayer el VI Torneo Europeo de Ajedrez Submarino
Es la única competición de estas características celebrada en el continente
La Costa granadina cuenta con un nuevo aliciente para ser visitada en el verano, y es que la playa de Carchuna, en Motril, acogió ayer el VI Torneo Europeo de Ajedrez Submarino, único de estas características que se celebra en el viejo continente, que se disputa a tan solo una partida entre dos jugadores a unos 50 metros de la orilla y a una profundidad cercana a los cinco metros.
Un torneo que tiene alicientes y que hace que sean muchos los curiosos que se acerquen cada año a las inmediaciones del Camping Don Cactus para contemplar la partida.
En esta ocasión han sido el motrileño Jorge Fernández Montoro, que partía como el claro favorito y el actual campeón absoluto de Almería, Savins Puertas lo que competían. Además, para el almeriense con el handicap de ser la segunda ocasión en la que nada y se sumerge en el mar, por lo que ha requerido un esfuerzo mayúsculo por parte del Club y Escuela de Buceo Dardanus.
La iniciativa de organizar un torneo de ajedrez submarino surgió hace 6 años en una final del Torneo Don Cactus, que se celebra con motivo de las Fiestas Patronales de Carchuna, la última ronda se celebraba dentro del jacuzzi de la piscina con la mesa de ajedrez a ras del agua, de ahí nació la idea, explicó a Granada HoyÁlvaro García, gerente del camping Don Cactus.
"Estuvimos un par de años haciendo pruebas con el Centro de Buceo Dardanus, adaptando los equipos de buceo para poder estar sentados porque normalmente los equipos están diseñados para ir en horizontal y la partida se juega sentado, a las piezas de ajedrez les tuvimos que poner una peana de plomo, la mesa es de hierro y lleva unos refuerzos en las patas con unas pesas, igual que los asientos donde van los jugadores. A los participantes se les lastran los tobillos y las rodillas para que se dediquen a jugar y no tengan que pensar que están debajo del agua" indicó García.
El torneo ha estado organizado por el camping Don Cactus de Carchuna, el Club Ajedrez Motril y la Escuela de Buceo Dardanus de Calahonda. El ganador fue Jorge Fernández Montoro, que ha vencido al almeriense Puertas Martín, por lo que se mantiene invicto en esta competición al ganarlo y reeditar por quinta ocasión el campeonato. Sólo ha hecho tablas en el primer torneo que se celebró, por lo que aún mantiene esa condición.
El propio Jorge Fernández, cuatro veces campeón del Torneo Europeo de Ajedrez Submarino, recalcó que la experiencia juega mucho a su favor, porque recordó que por el torneo "han pasado jugadores fuertes como Raúl Cuesta, campeón absoluto de Granada o Savins Puertas, que ha sido 4 veces campeón absoluto de Almería, entre otros".
Pese a la dificultad que presentó la partida, esta fue muy disputada y se decidió en el tramo final, teniendo una duración cercana a la hora y precisando cerca de 50 jugadas (un centenar de movimientos entre ambos), que en algunos momentos se han complicado debido al arrastre que había en el fondo de la zona que implicado que los jugadores tuvieran que en ser sujetados por otros compañeros.
La visibilidad ha sido buena y las aguas cristalinas de esta zona de la costa granadina permitieron que los aficionados a estos dos deportes, ajedrez y submarino, pudieran seguir desde la superficie, con unas simples gafas de buceo, la evolución del juego.
Para poder participar en este trofeo los ajedrecistas han requerido de un entrenamiento previo como submarinistas, que ha estado supervisado por la Escuela de Buceo Dardanus, que ha permanecido durante todo el torneo apoyando a los jugadores, por si surgiera algún problema. Además, se daba la circunstancia de que uno de los jugadores, Savins Puertas, era la segunda vez en su vida que hacía una inmersión en el mar de este tipo.
Esta hazaña supuso un gran reto para la Escuela de Buceo Dardanus porque "Savins aprendió a nadar en piscina hace un año y este año ha decidido meterse por primera vez en el mar y ha sido con nosotros".
"Le enseñamos a respirar en superficie, le bajamos dos metros y luego paulatinamente le bajamos hasta los 6 metros y ahí le enseñamos a respirar, a limpiarse la máscara y a recuperar el regulador que es lo más sencillo y lo principal para poder ir con garantías al agua", indicó Juan Matas, director de esta escuela de buceo.
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