Morcillo y Ortiz, finalistas de la Almendra de Plata
gor
La segunda semifinal no fue tan lucida como la del día anterior por un menor nivel de los novillos
Los novilleros José Andrés Morcillo, que toreó el martes, y Alfonso Ortiz, que lo hizo ayer, son los dos finalistas del XV edición de la Almendra de Plata de Gor. Ambos se disputan el trofeo esta tarde, a partir de las 19:00 horas.
La novillada de ayer no fue tan lucida como la del día anterior. Los novillos bajaron el nivel y las jóvenes promesas tuvieron más dificultades en la lidia.
Abrió plaza el novillero sevillano Jesús Cuesta, al que tocó en suerte un novillo negro de nombre Formidable. Comenzó la faena recibiendo de rodillas con el capote con valentía. Con la muleta realizó la faena desde el centro del coso, aprovechando que el novillo se arrancaba de largo, gustándose en cuatro tandas con la mano derecha. Cambió de mano, pero el novillo le cogió y desistió del intento, volviendo al principio. Más tarde fue, de nuevo, derribado por el novillo, estando demasiado tiempo entre los pitones, lo que creo angustia en el tendido. Pudo finalizar la faena, pero después lo trasladaron al Hospital de Baza. Mató de pinchazo y estocada, premiado con una oreja.
Álvaro Sánchez fue el segundo en actuar, enfrente tuvo a un novillo grande, de la ganadería de Sorando, de nombre Pintanubes y castaño de capa. Recibió a la verónica con gallardía rematando con una excelente media. Puso banderillas con soltura y comenzó la faena de muleta, a pies juntos, desde el centro de la plaza, pasando al novillo por la espalda con bastante exposición.
Pronto se rajó el novillo, pero Álvaro Sánchez lo buscó por todos los terrenos y consiguió realizar una faena de mucho mérito. Mató de estocada entera, premiando la presidencia su actuación con dos orejas, con petición de rabo.
Llegó el turno a Alfonso Ortiz, que hoy disputará la final, toreando a un novillo castaño de nombre Gaditano, noble pero falto de fuerzas. Con el capote estuvo bien toreando a la verónica, pero era con la muleta era donde había que demostrar que quería volver al día siguiente. No fue bueno el inicio de la faena, le costó un poco entender la distancia y el tiempo que necesitaba el novillo, pero en cuanto lo vio la faena fue ganando enteros, con emoción y con gran variedad de pases, por ambos pitones, con mucho arte y sentimiento. Mató de estocada entera, delantera y caída. Fue premiado con dos orejas.
Cerró plaza Ismael Jiménez, su oponente un toro negro con más cara que los demás y con mucho genio, lo que dificultó que el extremeño pudiera lucirse con el capote. Trasteó bien al inicio con la franela, y obtuvo resultado ya que consiguió apaciguar la embestida del novillo y realizar cuatro buenas tandas con la mano derecha. Lo intentó al natural, y aunque el primer envite no fue lucido, luego sacó algunos pases arrastrando la muleta de gran mérito. Mató de pinchazo y media, su premio fue una oreja.
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