El PP autoriza la apertura del camping Carambolo, cerrado por Benavides

Propietarios y Ayuntamiento llevan cinco años de litigios

En 2006 se le abrió expediente y en 2008 se clausuró su actividad.
En 2006 se le abrió expediente y en 2008 se clausuró su actividad.
S. Sebastiani / Almuñécar

almuñécar, 13 de agosto 2011 - 05:01

Tras más de cinco años de lucha encarnizada con el anterior gobierno municipal, el camping Carambolo de Almuñécar reabrió finalmente sus puertas después de recibir la autorización del Ayuntamiento, ahora del PP. Aunque los juzgados no lo demostraron, los propietarios del establecimiento denunciaron durante este lustro una persecución política por parte del equipo de gobierno que dirigía Juan Carlos Benavides.

El Camping Carambolo, situado entre la vega del río Verde y la carretera N-340, es propiedad de la mercantil Karanda S.L., entre cuyos titulares se encuentran el portavoz municipal de Izquierda Unida, Fermín Tejero y el coordinador provincial de Ecologistas en Acción, Javier Egea. Ambas instituciones denunciaron reiteradamente las actuaciones y proyectos urbanísticos del ex alcalde y el Ayuntamiento aplicó diversas sanciones contra el establecimiento turístico.

Dentro de una larga lista de medidas disciplinarias, en abril de 2006 el Consistorio abrió un expediente urbanístico al camping por la construcción de unas casas de madera en terrenos presuntamente no urbanizables y de protección de cultivos; en enero de 2008 acordó la clausura de la actividad del camping en base a informes técnicos municipales que advertían "irregularidades urbanísticas y deficiencias en las instalaciones"; y en julio de 2010 el Ayuntamiento volvió a abrirle expediente de disciplina urbanística por la construcción de una vivienda en planta alta sin solicitar la licencia de obras.

Los propietarios del camping, por su parte, respondieron con una denuncia por abuso de poder y prevaricación contra el alcalde y otros ediles por las continuas inspecciones que el Ayuntamiento realizaba sobre la instalación, así como con una querella por falsedad documental, aunque en ambos casos la justicia falló a favor de Benavides.

Con la llegada del nuevo gobierno municipal la situación del establecimiento se solventó en poco más de un mes y se autorizó su reapertura. Hay quienes dirán que sin Juan Carlos Benavides en la Alcaldía se acabó la persecución, aunque otros mantendrán que ha sido una contraprestación del gobierno del PP por el apoyo recibido de IU en el pleno de investidura.

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