La planta de residuos vegetales, aún en fase de prueba, cumple su objetivo
La Diputación, que acaba de cederla al consorcio Resur para mejorar la gestión, destaca que en las instalaciones se elabora un compost de muy alta calidad
La Diputación Provincial de Granada, a través de la empresa pública Visogsa, dio luz verde en el pleno celebrado el pasado martes a la concesión de la planta de tratamiento de residuos vegetales de Motril al consorcio Resur. La instalación se encuentra actualmente en periodo de prueba y está funcionando a buen rendimiento, según la administración supramunicipal, ya que se está consiguiendo fabricar un compost "de muy alta calidad".
La planta de Motril era competencia hasta hace algunos meses de la empresa Ingra, que fue absorbida por Visogsa, aunque se ha realizado la cesión por considerarse que "Resur es el ente más idóneo para gestionarla, al ser el encargado del tratamiento de los residuos de toda la provincia", según especificó la diputada provincial de Medio Ambiente, Pilar Peramos.
No obstante, el cambio de manos "no supondrá ningún cambio" en el funcionamiento de la instalación, advirtió la diputada socialista.
La planta está todavía en periodo de pruebas y sólo tiene pendientes las obras de acondicionamiento definitivo del acceso, que aún tiene un tramo sin finalizar "a la espera de la conexión de la autovía". El siguiente paso administrativo que debe atravesar es la concesión desde Resur a una empresa privada que se encargue de la recogida y el tratamiento de los residuos.
Peramos destacó que "se está consiguiendo el objetivo"previsto en materia de reciclaje, ya que se está fabricando un abono orgánico, denominado compost, "de muy alta calidad".
Este material se obtiene de los residuos vegetales que llegan a la planta, aunque previamente deben ser separados de la rafia, que son los hilos que traen adheridos desde los invernaderos, y que son desechados a los vertederos.
El material vegetal es posteriormente triturado y deshidratado, y con él se consigue, según detalló la responsable de Medio Ambiente, "un granulado similar a la tierra que se utiliza para abonar jardines o para esponjar las tierras de cultivo que son muy pesadas", entre otros usos.
La diputada de Medio Ambiente destacó que se ha notado una importante disminución de vertidos de residuos vegetales en barrancos y caminos agrícolas de la Costa desde la puesta en marcha de la planta, y que constituían un "grave problema para el medio ambiente". La situación era muy frecuente en las zonas donde se concentra la mayor cantidad de invernaderos, como Carchuna, Castell de Ferro o Motril. No obstante, hizo un llamamiento a los agricultores para que, "una vez que la planta está funcionando de forma normal, trasladen allí sus desechos agrícolas".
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