Urbanismo y medio ambiente

Una propuesta ecologista al proyecto hotelero del TH1 de Salobreña

  • Una pareja de arquitectos especializados en paisaje y construcción sustentable presenta una iniciativa posible para hacer un eco-hotel en el emplazamiento del plan parcial turístico de la localidad costera

La piscina del hotel integrada mirando al peñón y al castillo de Salobreña La piscina del hotel integrada mirando al peñón y al castillo de Salobreña

La piscina del hotel integrada mirando al peñón y al castillo de Salobreña / D. S. y D. D.

"No se puede dejar decidir a las hoteleras sobre el paisaje, ese debate es una responsabilidad de todos". Los que hablan son David Sánchez y Denitsa Dínkova, dos arquitectos canarios que han ideado una vuelta ecologista al conocido proyecto del TH1 de Salobreña, el complejo de varios hoteles en primera línea de la playa de La Guardia que se empezó a pensar hace dos décadas para relanzar este municipio como destino turístico.

El proyecto siempre ha estado envuelto en la polémica por la singularidad ambiental del enclave con zonas de cultivos y humedales en la fértil Vega de Salobreña y por figurar en el paisaje del castillo árabe declarado como BIC y emblema del municipio.

El objetivo de la alcaldesa socialista María Eugenia Rufino es que a lo largo de este año se pueda presentar el plan de los primeros hoteles, aunque renacen iniciativas como la de esta pareja de arquitectos canarios quienes inciden en la tesis del malagueño Javier Castellano que en 2018 ya mostró un planteamiento para integrar la urbanización hotelera del modo más respetuoso, sostenible y protector del suelo fomentando al mismo tiempo un turismo de calidad.

Vista desde una habitación del hotel con los humedales integrados Vista desde una habitación del hotel con los humedales integrados

Vista desde una habitación del hotel con los humedales integrados / D. D. y D. S.

Otra arquitectura es posible. Es lo que piensan David Sánchez y Denitsa Dínkova, dos profesionales de la isla de Gran Canaria que empezaron a recopilar información sobre el TH1 de Salobreña para darle la vuelta. Según estos arquitectos, el proyecto que ya tienen avanzado las cadenas Viva Hotels y Eix Hotels "no muestra signos de integración ni de protección del paisaje" por lo que se pusieron manos a la obra para proponer soluciones que concilien ambos intereses, los económicos y los ecológicos, ya que consideran "que es un problema que una arquitectura inteligente podría resolver".

La propuesta, con su respectiva investigación y las imágenes recreaciones virtuales del complejo de eco-hotel, la están presentando de modo divulgativo para reabrir el debate y hacer reflexionar al Ayuntamiento de Salobreña y a la Junta de Andalucía. "Hemos decido integrar la ecología y dialogar con el entorno", señalan estos expertos en paisaje y arquitectura sustentable, es decir lo que se conoce arquitectura verde y busca una consciencia ambiental.

Para sus bocetos recogen ideas de la tesis de Javier Castellano, conocido arquitecto y profesor de la Universidad de Málaga cuyo trabajo inspirado en el TH1 de Salobreña y las transferencias entre la agricultura y la arquitectura. En dicho planteamiento se planteaba aceptaba la idea de construir cuatro hoteles en el complejos con el menor daño sobre la zona.

La capacidad estimada sería de 710 habitaciones, similar a la del proyecto en marcha

Esta aportación es la recogen para elaborar su iniciativa en la que diseñan un "hotel descrito como un conjunto de volúmenes dispuestos en forma de tejido". La razón de proponer esta organización geométrica es que la de inspirarse "en el paisaje de cercas de la zona a la vez que se dejan grandes espacios entre las piezas para que llegue la luz a la naturaleza". La solución que hacen es la de levantar el edificio sobre pilotes a cuatro metros de altura mientras en el suelo se plantea un parque público que recorre los humedales y las antiguas cercas para el cultivo.

Aunque el hotel está en primera línea de playa, la propuesta también contempla la edificación de una piscina que se ubicaría sobre basamentos. Además, "en el nivel del tejido se disponen el resto de usos en una altura potenciando la horizontalidad y así el hotel no compite con el característico paisaje del peñón en el que se sitúan el castillo y el pueblo".

Por otro lado, los arquitectos detallan que el hotel "puede ser fraccionado para gestión entre grupos de entidades y tiene una capacidad estimada de 710 habitaciones equiparable a la planteada en el proyecto de las empresas hoteleras".

La cuestión no le es ajena y señalan el ejemplo de Maspalomas, un 'oasis' canario que ha ido desnaturalizándose víctima de la especulación y la ansia de masificación.

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