"Los vecinos llegan y ven sus campos destrozados": Dúdar vuelve a casa tras el temporal

Aunque la mayoría de los evacuados han podido regresar, aún hay cinco vecinos de la urbanización Aguas Blancas que permanecen fuera del municipio

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Así ha sido el regreso a casa de los vecinos de Dúdar: emoción, mascotas y escolta de la Guardia Civil / Alejandro Navas

Una mala pesadilla. Así podría calificarse el transcurso de los cuatro días que todo un pueblo de Granada ha permanecido lejos de su hogar por su propia seguridad hasta que hoy, domingo, se ha efectuado el regreso de los vecinos evacuados de Dúdar tras el paso de la borrasca Leonardo.

El retorno se ha completado de forma escalonada y bajo un amplio dispositivo de seguridad, después de que la Junta de Andalucía autorizara el realojo en la tarde del sábado. “Ya están en sus casas todos los vecinos que han querido volver”, ha señalado el alcalde del municipio, Nicolás González, a Granada Hoy, quien ha destacado que el retorno se ha producido “con mucha emoción” tras cuatro días fuera del pueblo tras abandonarlo con prisa y con lo puesto.

Un regreso seguro

La población fue evacuada la madrugada del miércoles al jueves debido a la crecida del río Aguas Blancas y al desembalse del pantano de Quéntar como consecuencia de la borrasca Leonardo. Los vecinos estuvieron dos días hospedados en un hotel de Granada capital y después pasaron al albergue Inturjoven. Según han explicado fuentes de la Junta a este diario, el regreso se decidió porque el pantano había desembalsado agua hasta encontrarse en un 77% de su capacidad y recibiendo un aporte aproximado de cinco metros cúbicos por segundo, lo que permitió garantizar condiciones de seguridad para el realojo.

A partir de ese momento, se organizó el regreso de los vecinos de manera controlada. El convoy ha partido de Granada a las 10.30 horas, con numerosos vehículos particulares y un servicio de autobús de la Diputación provincial, todos ellos escoltados por la Guardia Civil a petición expresa del alcalde y por demanda de los vecinos, quienes solicitaron el mismo acompañamiento prestado durante la evacuación inicial, según ha expuesto la Subdelegación del Gobierno en Granada en un comunicado.

La propia Subdelegación ha informado de que la Guardia Civil intensificó previamente los reconocimientos de los accesos al municipio, coordinándose con los ayuntamientos de Beas de Granada y Quéntar. El dispositivo ha contado con una máquina en cabeza a su paso por estos municipios, con el fin de despejar de inmediato cualquier obstáculo puntual y garantizar la seguridad durante el trayecto. Una patrulla del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Granada inició el convoy de retorno desde Granada hasta la localidad, con los vecinos que fueron evacuados, procediendo junto con componentes de Seguridad Ciudadana de Armilla a su escolta hasta su llegada a los respectivos domicilios. El transporte estuvo compuesto por un autocar y cuatro vehículos todo terreno.

“Nos hemos unido unos veinticinco o treinta vehículos con unas cincuenta personas y hemos venido en convoy hasta Dúdar”, ha explicado el alcalde, detallando que parte del trayecto se realizó en autobús hasta Huétor Santillán, desde donde los vecinos fueron trasladados en vehículos del Infoca para poder acceder al municipio. La llegada se ha producido en torno a las 12.00 horas, sin incidencias.

Por su parte, la Guardia Civil ha destacado además que, desde el desalojo del pasado 5 de febrero, se ha mantenido una vigilancia permanente en el municipio para prevenir robos en las viviendas desalojadas y atender a los animales que quedaron en la zona.

Aunque la mayoría de los evacuados ha podido regresar, aún hay vecinos que permanecen fuera del municipio. En concreto, cinco personas de una misma familia de la urbanización Aguas Blancas continúan alojadas en la residencia de Inturjoven, donde han decidido permanecer por el momento. Estos vecinos fueron los últimos en ser evacuados y su salida se produjo por motivos de emergencia, no por riesgo directo de inundación, según ha precisado la Junta.

Del miedo de la noche al impacto del día

Durante la evacuación, muchos vecinos salieron con lo puesto, aunque hoy han regresado con la calma de saber que sus casas siguen en pie. El alcalde ha señalado que los daños en las viviendas han sido limitados: “Las casas prácticamente no han sido afectadas, solo tres han sufrido daños”, ha indicado. Sin embargo, la crecida del río Aguas Blancas ha provocado graves destrozos en la vega del municipio. “Está arrasada por completo: casetas de campo, fincas de siembra, no ha quedado absolutamente nada”, ha lamentado.

Muchos vecinos han sido conscientes de la magnitud de los daños al regresar este domingo. “Los vecinos llegan y ven sus campos destrozados. Nos evacuaron de noche y no habían visto el destrozo de día. Es ahora cuando miran al campo y se dan cuenta realmente del problema”, ha explicado González.

De cara a los próximos días, una de las principales preocupaciones es la organización del transporte escolar. La Junta trabaja ya en un dispositivo para garantizar la llegada de los profesores al colegio de Dúdar, así como el traslado de los adolescentes del municipio a los institutos de Granada capital, principalmente el ES Zaidín-Vergeles en el Zaidín y IES Miguel de Cervantes en Bola de Oro. La intención es evitar el paso de grandes autobuses por el camino de Beas, actualmente el único acceso al pueblo, por lo que se estudian alternativas de transporte.

Finalmente, pese a los daños materiales, el alcalde ha querido lanzar un mensaje de calma: “La gente tiene sus casas y tiene salud. Lo demás se arregla, ahora toca ir recuperando poco a poco la normalidad”.

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