Semana Santa 2019

Miércoles Santo de contrastes: silencio, clasicismo y desbordante alegría

  • La hermandad de Los Gitanos, que celebra su 80 aniversario, realizará estación de penitencia

  • También lo harán Estudiantes, Paciencia, Rosario y El Nazareno

El Cristo de los Gitanos, uno de los referente en la Semana Santa granadina. El Cristo de los Gitanos, uno de los referente en la Semana Santa granadina.

El Cristo de los Gitanos, uno de los referente en la Semana Santa granadina. / Álex Cámara

La Semana Santa de Granada de 2019 llega a su ecuador. El Miércoles Santo marca un punto de inflexión que arroja, hasta el momento, un balance más que positivo desde todas las perspectivas: en lo meteorológico, en lo cofrade y en lo turístico. Deberemos esperar a ver qué depara el tiempo en los próximos días ya que, según informa la AEMET, la inestabilidad en los pronósticos empezará a ser una realidad.

Mientras tanto, cinco serán las cofradías que realicen en esta jornada su estación de penitencia: Gitanos, Estudiantes, Paciencia, Rosario y Nazareno. El Realejo, por tanto, captará el protagonismo del día, con tres hermandades que parten desde este céntrico barrio hasta la Catedral.

Al igual que estos días atrás, la participación de hermanos en los cortejos se prevé incrementada con respecto a años anteriores. Un síntoma más de la buena salud que gozan las corporaciones nazarenas de la ciudad.

Asimismo, la atracción que despiertan las cofradías de Los Gitanos y El Rosario inundarán un año más los puntos clave de sus respectivos recorridos: el paso de la hermandad camino del Sacromonte y el baño de masas que la hermandad realejeña disfruta de recogida a las puertas de Santo Domingo.

GITANOS

La hermandad de Los Gitanos, como punto de referencia para muchos visitantes de aquello que se supone que es la Semana Santa de Granada, será la primera en pulsar el ambiente del Miércoles Santo granadino: los hermanos nazarenos de esta corporación pisarán las calles de la ciudad minutos antes de la cinco de la tarde.

El paso del Cristo del Consuelo, aún en fase de talla, volverá a verse desbordado por el fervor que despierta este crucificado de cuatro clavos. Vivas y aplausos que se entremezclarán con los sones de la banda Fe y Consuelo, de Martos (Jaén).

Los fieles volverán a sobrecogerse ante la dificultosa salida de la Virgen del Sacromonte bajo el arco ojival del Sagrado Corazón. Minuciosa maniobra, cargada de silencio, que se verá interrumpida por la expresiva devoción que buena parte del público manifiesta una vez termine de salir el último varal.

Todo ello signo de un modo muy concreto de vivir la piedad popular y que tendrá su máxima expresión ya de vuelta a la abadía sacromontana, cuando entre hogueras, cantos y un ambiente festivo, la hermandad irrumpa entre los miles de fieles que cada Miércoles Santo acompañan a la cofradía gitana.

ESTUDIANTES

Será quizá una de las hermandades más jóvenes de nuestra Semana Santa. La que, por envites de la historia, tuvo que resurgir como el ave fénix de entre sus propias cenizas. Pero, gracias a esto, es sin duda uno de los modelos más claros y más definidos del modo cofrade de nuestra ciudad. La modestia no riñe con el tesón ni las ganas impiden soñar. De ahí que, la Virgen de los Remedios en tan pocos años haya reclamado en el corazón de los cofrades un lugar con derecho propio.

Las costaleras del paso de misterio, dirigidas por José Luis Idígoras, serán las encargadas de llevar sobre sí el peso del Señor de la Meditación acompañado entre los ladrones antes de ser crucificado. Un conjunto escultórico que aúna la tradición del arte granadino del siglo XVII con el neobarroco de Israel Cornejo, maridando a la perfección con los sones de agrupación que ofrece El Dulce Nombre.

PACIENCIA

La clase y lo clásico, de la mano. La imperial de San Matías abrirá sus puertas de par en par para que desde su interior empiecen a discurrir los antifaces morados de la cofradía del Señor de la Paciencia.

La dulce mirada del maniatado de Pablo de Rojas, la espalda más perfecta de la Historia del Arte, arrojarán un año más una idea fundamental: habrá muchas semanas santas en España pero pocas, excepto Granada, que sea capaz de poner en sus calles maravillas escultóricas como ésta. Mayor entidad tiene todavía si su presencia se hace del modo en el que acostumbra: sobre un calvario de rojo clavel que pronuncia más aún la divina proporción del Señor de San Matías.

El rumbo que tomó la cofradía hace ya unos años, permitirá seguir descubriendo todo el potencial que la hermandad encierra. Especialmente al ver cómo el aire que envuelve a la Virgen de las Penas aglutina todos esos resortes buscados durante tanto tiempo por tantos cofrades. La mecida de las bambalinas, el elegante repertorio, la pulcra vestimenta, sus exquisitas jarras…

ROSARIO

Pocos serán quienes, al pensar sobre qué es y cómo debe ser una hermandad de barrio, no le venga a la mente la cofradía de El Rosario. Todo en la corporación, especialmente en su puesta en la calle, se conjura para que tenga el más sobresaliente resultado. Desde la conformación de los tramos y el discurrir de la cofradía a la presentación impoluta de sus pasos. Sin olvidar, por supuesto, el acompañamiento musical o el modo en el que se trabajan cada una de las marchas.

Esta veterana cofradía de la iglesia de Santo Domingo presentará en esta ocasión una singular novedad. En las vísperas de Semana Santa la junta de gobierno emitía un comunicado en el que, a la vista de un problema de conservación y a falta de poder garantizar la estabilidad de la imagen, la talla del romano que se dispone el frontal este año no procesionaría acompañando al Señor de las Tres Caídas.

NAZARENO

La nota silente de la jornada, como caño, volverá de la mano de El Nazareno. La dorada canastilla que acoge a Jesús con la cruz al hombro, salido de la gubia de Antonio Barbero, no requiere de más música que el crujido de la madera. Recoleta hermandad de túnica morada de sarga y cinturón de esparto a la cintura que hace las delicias de quienes gustan en recrearse en los pequeños detalles: la calidad de los enseres, la belleza de largos capirotes espigados, la áspera belleza de un cristo lacerado camino de la muerte.

Muy singular para los ojos del cofrade será la novedosa imagen del paso de palio de la Virgen de la Merced. Con motivos del 800 aniversario de la fundación de la orden mercedaria, la cofradía que reside en el convento carmelita de San José realizó una salida extraordinaria con su titular mariana, aprovechando la ocasión para presentar en las calles las nuevas piezas del palio. Un trabajo que responde al diseño de Javier Sánchez de los Reyes y que renueva por completo la estética a la que estábamos acostumbrados.

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