Reportaje | Los Facundillos | Domingo de Resurrección

Facundo un farol: el origen de una tradición

  • El Domingo de Resurrección procesiona la imagen del Dulce Nombre de Jesús, portado por los niños de Granada, y que popularmente se le ha conocido como el Facundillo. Pero, ¿cuál es el origen de este nombre?

Facundo un farol: el origen de una tradición Facundo un farol: el origen de una tradición

Facundo un farol: el origen de una tradición / Álex Cámara (Granada)

VHay sonidos que marcan la historia de la Semana Santa: el tambor ronco de El Silencio, la corneta del Campo del Príncipe a las 3 de la tarde el Viernes Santo o las voces de los niños al grito de "Chía, toca" al paso de la Hermandad de la Soledad. Todos ellos propios y característicos de nuestra Semana Santa, como también el de las campanillas de barro repicando sin parar en las manos de niños y mayores al paso del Facundillo el Domingo de Pascua. Una tradición que se pierde en el tiempo y que asombra a muchos por su particular nombre: ¿qué es un 'facundillo'?

La historia de Los Facundillos se remonta a 1927 cuando la recién fundada Hermandad de la Humildad decide recuperar la antigua devoción del Dulce Nombre de Jesús y la archicofradía que los dominicos ayudaron a crear en 1625. Los miembros de la cofradía decidieron agregar una sección juvenil, con estatutos propios y una junta de gobierno paralela, que procesionase cada Sábado Santo a la imagen del Niño de Jesús y que recientemente se ha atribuido a Alonso de Mena

La procesión del Dulce Nombre

El 16 de abril de 1927, Sábado de Gloria, se ponía en las calles esta cofradía del "Dulce Nombre de Jesús Resucitado". Las crónicas del Defensor de Granada explican cómo transcurrió la procesión: "sección de la Guardia Municipal montada, en traje de gala; una banda de música del Ave María, que por cierto tocó muy afinadamente todo el trayecto, mereciendo elogios los pequeños músicos; cruz y ciriales; estandarte de Jesús; niños de la Cofradía del Resucitado, llevando farolillos; paso del Resucitado, llevado por niños cofrades, y seguidamente las directivas de las demás Cofradías, con sus banderas y estandartes". Entre las corporaciones nazarenas que participaron, las de la Santa Cena, Humildad, Soledad de Santa Paula, Santo Sepulcro con una escuadra de soldados romanos, Silencio y Vía Crucis. Detrás de las hermandades, el clero de Santa Escolástica y cerrando el cortejo la Banda Municipal de Granada.

La hermandad recibió los elogios de la crítica: "La procesión, repetimos, fué un verdadero acierto, y sus organizadores merecen justa felicitación", relataba el Defensor de Granada. Sin embargo, la presentación de los niños revestidos de nazareno y portando faroles no pasó desapercibido para los granadinos de la época, que buscaron una jocosa comparativa y que dio origen al nombre popular de la cofradía y de la imagen titular de la cofradía: Facundillos.

El historiador del arte José Antonio Palma basa el origen de este nombre en una copla popular de los años veinte del siglo pasado. Una canción donde se relata la historia de un niño que, farol en mano, fue a buscar a una pareja de la Guardia Civil después de haber observado que habían entrado a robar en su casa: "Por la carretera sube/ Facundo con un farol,/ en busca de los civiles/ que en su casa hay un ladrón./ Que le han roto los cristales,/cristales de su balcón,/ y le han robado las medias/ de su hermana la mayor." El aspecto de aquellos niños del Sábado de Gloria portando faroles les evocaba a los granadinos la imagen del tal Facundo.

A partir de 1928 los niños del Dulce Nombre procesionaron junto con la recién creada cofradía de El Rosario, la que actualmente procesiona cada Miércoles Santo. La nueva hermandad se incorporaba tras el paso de Los Facundillos, portando a la imagen del Rosario de Plata. Una procesión un tanto accidentada que por motivos de la lluvia obligó a los pasos a acelerar su regreso a Santo Domingo, sin impedir eso que se hiciera uso de fuegos artificiales, tal y como relata la prensa de la época.

Duró poco la aventura de Los Facundillos ya que, en 1931, tras la declaración de la II República la hermandad se replegó al interior del templo y no retomando su actividad procesional hasta 1943. En ese año la hermandad contó con unas andas nuevas para el Dulce Nombre, en malva y blanco, y que fueron realizadas por el escultor Eduardo Espinosa Cuadros. Este nuevo periodo de actividad se vio interrumpido, nuevamente, en 1946 y desapareciendo hasta los años ochenta del siglo XX. "El trabajo de Jacinto Morente, como hermano mayor de La Humildad, fue el que permitió devolver el Facundillo a las calles y desde entonces forma parte de nuestra Semana Santa", asegura José Antonio Palma. 

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