Sierra Nevada reabre sus pistas este martes tras dos días de cierre y antes de la llegada de la borrasca Regina

El domingo la estación de esquí tuvo que finalizar sus operaciones antes de tiempo por un fallo eléctrico en los remontes, y el lunes mantuvo el cierre por fuertes vientos

Sierra Nevada no abre este lunes por fuertes rachas de viento tras el cierre imprevisto por falta de electricidad

Imagen de archivo de esquiadores en las pistas de Sierra Nevada
Imagen de archivo de esquiadores en las pistas de Sierra Nevada / Joaquin Corchero / EP

La estación de esquí de Sierra Nevada ha reabierto sus pistas este martes después de dos jornadas consecutivas cerradas. Tras los fallos eléctricos detectados en el sistema de alta tensión el domingo, que forzaron el cierre de los remontes y la evacuación de los esquiadores, y las fuertes rachas de viento de este pasado lunes, que impedía a los telecabinas funcionar con normalidad, el área deportiva granada ha podido por fin abrir sus pistas este martes. Una apertura que llega justo antes de la aparición de la borrasca Regina este miércoles, que se espera que afecte a la provincia con fuertes rachas de viento y precipitaciones en forma de barro.

Para este martes, Cetursa tiene previsto abrir progresivamente kilómetros esquiables y remontes, en función de como avance la jornada en lo meteorológico. A primera hora hay disponibles 49,5 kilómetros esquiables, 62 pistas, 12 remontes, calidad de nieve polvo/dura y espesores de entre 60 centímetros y 4 metros. Además, la empresa que gestiona la estación pide esquiar fuera de pistas balizadas por riesgo moderado de avalancha (2/5) y prohíbe el esquí de montaña en la pista El Río por motivos de seguridad.

La apertura de este martes llega tras dos jornadas de complicaciones en Sierra Nevada. Después del cierre anticipado provocado este domingo por una avería en el suministro eléctrico de alta tensión que alimenta a los remontes, la estación de esquí tampoco pudo abrir este lunes sus pistas a consecuencia de rachas de viento muy fuerte, que impedían que las infraestructuras para trasladar a los esquiadores operaran con normalidad. El posible inicio de la actividad se llegó a posponer hasta a las 12:00 horas, en espera de que la meteorología mejorara, pero no fue el caso.

A este cierre se sumó la clausura imprevista por falta de electricidad que se tuvo que llevar a cabo el pasado domingo, debido a ese corte en el suministro eléctrico de alta tensión del cual todavía se desconoce el origen. Este afectaba al funcionamiento de los remontes y las infraestructuras de la zona, por lo que Cetursa tuvo que evacuar a todos los esquiadores y cerrar el acceso a pistas. Horas más tarde, la empresa informaba de que el problema había sido solucionado.

Debido a este corte, los operarios de la estación de esquí tuvieron que llevar a cabo la evacuación de los remontes detenidos con los motores auxiliares de las infraestructuras, así como de los peatones y esquiadores de nivel bajo que se encontraban en Borreguiles y que no podían llegar esquiando hasta Pradollano. Todos ellos fueron llevados primero a la terraza de Borreguiles para poder gestionar su descenso progresivamente, y poco a poco se los bajó con medios mecánicos hasta la urbanización.

El cierre imprevisto del domingo fue el final amargo de un gran fin de semana del 28F, que aunque no fuera puente festivo dejó una ocupación de entre 70 y 90% en sus alojamientos de la urbanización de Pradollano, en una de las citas más importantes de la temporada para la economía del recinto invernal.

stats