AYER Y HOY

Día de las Santas

  • Si tan necesaria es la igualdad de género, conmemoremos también el Día de las Santas. Aunque sea por los bonitos nombres que son y lo que significan: Salud, Paz, Amor, Esperanza

1. 1 de noviembre, Día de Todos los Santos y las Santas. 2. La Esperanza Macarena (Sevilla). 3. Virgen de los Dolores (Granada). 4. Nombres de mujer; Imperio, Libertad, Pasión y Alaska. 1. 1 de noviembre, Día de Todos los Santos y las Santas. 2. La Esperanza Macarena (Sevilla). 3. Virgen de los Dolores (Granada). 4. Nombres de mujer; Imperio, Libertad, Pasión y Alaska.

1. 1 de noviembre, Día de Todos los Santos y las Santas. 2. La Esperanza Macarena (Sevilla). 3. Virgen de los Dolores (Granada). 4. Nombres de mujer; Imperio, Libertad, Pasión y Alaska.

Casi todos van tras el nombre de María. La fuerza de la costumbre vicia los nombres de tanto repetirlos, pero cuando nos paramos a analizar el significado se nos ensancha el alma sólo de pronunciarlos despacio. La Naturaleza ha prestado lo mejor que le queda para que algunas se llamen Sol, Cielo, Mar, Luna, Estrella o Aurora, ¡qué maravilla! y seguro que hay otras muchas que llevan con lógico orgullo el de Valle, Rocío o Nieves.

Algunas madres prefieren las piedras preciosas y busca en los joyeros más lujosos el nombre de sus hijas; nombres brillantes y de relumbrón: Rubí, Ágata, Gema, Esmeralda o Coral. No se podrá quejar la niña por llevar toda su vida tan atractiva denominación aunque algunas no sean nombres de santas.

Busquemos a quien inventó tan hermosos apelativos femeninos, sean o no de santas

Si hay algo que uno añora tener toda la vida es Salud, Paz y Felicidad; bueno, pues hay mujeres que quieren bautizarse con esos nombres con la ilusión de arrebatarle al santoral esas prebendas y poderlas disfrutar para siempre. ¿Quién no desea tener cerca una mujer que irradie salud, paz y felicidad? Y sobre todas, una muy especial: Libertad.

Hay nombres muy antiguos que están casi en desuso, cuando son en realidad tan hermosos que encantan por su significado: Consuelo, Piedad o Amparo. Alusiones de enorme grandeza que seguro se llevan con orgullo. Yo no tengo hijas, pero sería muy feliz con que alguna se hubiera llamado con una de esas denominaciones tan hermosas: Esperanza, Fe o Caridad. ¡Con lo falticos que estamos de esas Virtudes!

De un profundo sentido cristiano si se alude a la Pasión de Cristo son Dolores, Angustias, Cruz, Expiración o Martirio. Toda una significativa nomenclatura cristiana; como aquellas otras que conmemoran entrañables y más alegres fiestas de la tradición occidental y recuerdan el nombre de Ángeles y Belén, donde tuvo lugar la Natividad tras la Concepción.

Hay quien se identifica más con la transparencia de lo limpio, la pureza de lo desnudo, sano y verdadero: Alba, Clara, Blanca o Cristal. Nombres cortos pero hermosos. Si hay regalos inolvidables que agradecen las damas son las flores. Que se lo pregunten a aquella que se regaló el nombre de Flora, Rosa, Azucena o Margarita. O a aquellas otras, envidiosas de las primeras, que prefieren el de Violeta, Jazmín o Amapola. Hay nombres realmente acariciantes: Linda, Dulce, Luz o Amor. Quienes así se llaman sostienen una gran responsabilidad y les vamos a pedir que la ejerzan. Otras buscan nombres más espectaculares: Regina, Victoria, Imperio. Y las más recatadas se quedan con el de Socorro, Auxiliadora o Soledad.

Pocos nombres ha prestado el mundo animal a la onomástica: el de Urraca ha desaparecido gracias a Dios; lo agotó doña Urraca, Reina de León. Pero queda el de Paloma que nos recuerda a la famosa Verbena de la zarzuela. Pero la Paloma simbólica de la onomástica cristiana es el Espíritu Santo de la Trinidad.

Hay nombres muy viajeros, que se pasean por los cuatro puntos cardinales de la Tierra, desde Alaska hasta África, pasando por Argentina; desde Covadonga a la Macarena, pasando por la Almudena. Nombres bellísimos que reclaman por derecho un Día de las Santas, aunque algunos no aludan a santa alguna. Unos por unas cosas, otros por otras. Lejos de los más modernos: Corinas, Jésicas, Nadias o Tamaras igualmente respetables; y mucho más lejos de las horteras Chuchis, Pititas, Chonis y Pocholitas. Aunque cada uno es muy libre de llamar a la niña como quiera.

Si tan de moda y tan necesaria está la igualdad de género, conmemoremos también el Día de todas las Santas y busquemos a quien inventó tan hermosos apelativos femeninos, sean o no de santas, para invitarlo a Magdalenas o a Maritoñis y hacerle un homenaje en nuestras céntricas Plaza del Carmen, de Gracia, de la Mariana o de la Trinidad.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios