Fiesta gastronómica catalana en tierra granadina

Taberna La Guardilla. Con la llegada del buen tiempo también ofrecen carne a la barbacoa para tomar en la terraza, un sitio perfecto para pasar el día sin prisa. La casa está, además, en proceso de convertirse en un hotel rural.
Taberna La Guardilla. Con la llegada del buen tiempo también ofrecen carne a la barbacoa para tomar en la terraza, un sitio perfecto para pasar el día sin prisa. La casa está, además, en proceso de convertirse en un hotel rural. / Reportaje Gráfico: Pedro Hidalgo

10 de marzo 2017 - 00:00

La calçotada es en Cataluña sinónimo de celebración y encuentro entre amigos y familias. Es una fiesta gastronómica típica de su región occidental, originaria de Tarragona, en concreto de Valls en la comarca del Alt Camp, y tiene un significado que trasciende a la comida.

Ahora esa parte de Cataluña se ha instalado en Granada, en concreto en Monachil, donde la pareja formada por Pilar de Cózar y José González -él barcelonés y ella manchega aunque criada en Cataluña- decidió hace un año y medio establecerse como taberneros con La Guardilla.

SugerenciasEl menú completo de calçots, con butifarra, carne, vino y postre.

Ellos llegaron a Granada en el año 2001, llegaban de tener un bar musical en Hospitalet, y una vez instalados decidieron seguir con el oficio: establecieron otro local del estilo en Monachil, el pub La Bruja.

Hace un año y medio, esta pareja decidió reemplazar el pub por la Taberna La Guardilla, un espacio lleno de estilo, agradable y donde cada detalle sorprende a los sentidos.

El lugar, ubicado en una gran casa de pizarra negra, con enredaderas y puertas y ventanas en madera rústica, tiene un aire de minimalismo 'rural' que no pasa desapercibido para ningún cliente. Además, nadie debe perderse su planta alta abuhardillada donde tomar un café o una copa.

La especialidad de José y Pilar son los calçots -aunque también tienen tapas y raciones muy variadas- que preparan en la barbacoa que reina en su preciosa terraza. Ir a La Guardilla es sinónimo de disfrutar comiendo, y más si lo que se elige es degustar los calçots, una especie de cebolla semidulce a la brasa, que solamente ellos trabajan en Granada. Esta comida 'de campo' catalana, que se sirve sobre tejas, viene acompañada de butifarra, pà amb tumaca, alioli, parrillada de carne y de postre, el músico, que consiste en frutos secos acompañado de vino de la tierra.

Los calçots se comen acompañados de la riquísima salsa romesco, y todo eso por un precio muy ajustado, solo 20 euros por persona.

Ingredientes:

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