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Frutos secos a modo de chuleta

  • Es época de exámenes, ¿qué alimentos favorecen la memorización y concentración?

En el número uno del ranking, los alimentos ricos en fósforo, magnesio, vitaminas E y B6, como nueces o almendras. En el número uno del ranking, los alimentos ricos en fósforo, magnesio, vitaminas E y B6, como nueces o almendras.

En el número uno del ranking, los alimentos ricos en fósforo, magnesio, vitaminas E y B6, como nueces o almendras. / m. g.

Se acerca la época de los exámenes y, como dice el refrán, cada maestrillo tiene su librillo o, lo que viene a ser lo mismo, sus técnicas de estudio o trucos que le facilitan la vida a la hora de enfrentarse a tan inquietante tiempo. Entre las herramientas útiles para la memorización, concentración o el desarrollo de la capacidad para templar los nervios, la correcta alimentación del estudiante en esos días se convierte en un pilar fundamental que puede ayudar no sólo a mejorar el rendimiento sino a potenciar sus capacidades intelectuales a largo plazo.

Los frutos secos se encuentran en el top ten de estos preciados alimentos. Ingerir una cantidad apropiada al día, sin excesos, mejoran el humor, la concentración y el rendimiento máximo al aportar vitamina B6. El doctor Salvador Martínez Arenas, pediatra y responsable de la Unidad de Pediatría de los Hospitales Vithas Nisa 9 de Octubre y Virgen del Consuelo de Valencia y Rey Don Jaime de Castellón, explica como "para reponer fuerzas entre horas, lo más saludable son los alimentos ricos en fósforo, magnesio, vitamina E y vitamina B6 como las nueces, almendras, cacahuetes o avellanas, que ayudan a la producción de neurotransmisores contribuyendo al buen funcionamiento del sistema nervioso".

Para que la tensión se alivie y evitar el clásico "bloqueo", mantenerse hidratado es clave, sobre todo, el día del examen, y evitar las bebidas estimulantes (como café o cola), que, lejos de despertar la mente, atacarán al sistema nervioso pudiendo provocar el efecto contrario y llevar al estudiante a la pérdida de control.

Como complemento, la dieta mediterránea se presenta como el camino a seguir. Los ácidos grasos ricos en omega 3 del pescado, huevos, legumbres y verduras, así como los hidratos de carbono presentes en la pasta o el pan integral no deben abandonarse a favor de otros alimentos que, en situaciones de estrés, pueden apetecer o desearse con mayor intensidad, véanse grasas saturadas (snacks industriales, comida rápida...). Este tipo de alimentos, debido a su alto contenido calórico, precisan de mucha energía para digerirlos. "No hay que olvidar que altas cantidades de azúcar pueden generarte nervios y distracción", explica Martínez, que, sin embargo, deja lugar para los antojos: "Aunque tomar un trocito de chocolate antes del examen aporta magnesio que nos ayuda a concentrarnos mejor".

Comer poca cantidad pero de forma recurrente -cada tres horas con alimentos fáciles de digerir-, calma la ansiedad y sacia la necesidad de darse el atracón repentino. Para el doctor Martínez Arenas, "si no seleccionas bien tus alimentos, puedes elevar en exceso el aporte calórico, y esto lleva a tener una digestión pesada, somnolencia, incluso dificultad para concentrarse". "Además -matiza-, se debe comer tranquilo incluso recomendaría realizar una pequeña siesta para evitar estudiar con la sensación de sueño que se genera después de comer. De esta manera, mejoramos el rendimiento, la concentración y el ánimo".

El desayuno no puede faltar a la cita antes del examen, "después de horas de ayuno, el cuerpo necesita glucosa, sobre todo el cerebro, y energía para funcionar. Por eso el desayuno debe contener lácteos y fruta e hidratos de carbono o azúcares de absorción lenta", detalla el doctor.

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