La aldea de Granada donde solo vivían mujeres 11 meses al año: un "alegre y pintoresco pueblecillo" amado por la literatura
La aldea se convirtió en pedanía de Cádiar en 1972 junto a Narila, uno de los pueblos con más renombre de la zona
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De esta pequeña aldea alpujarreña se han hecho eco grandes de la literatura como Zorrilla, Pedro Antonio de Alarcón o Gerald Brenan, el paladín de las letras inspiradas en esta comarca granadina. El autor del Sombrero de Tres Picos hizo resonar el nombre de Yátor en su libro La Alpujarra (1873) en el que decía: "No habíamos subido el primer escalón de la cordillera cuando nos encontramos a otro alegre y pintoresco pueblecillo, todavía perteneciente al valle más que a la montaña".
717 almas
Entonces, el granadino recordaba que Yátor era todo un nombre en la comarca, contaba con 717 "almas", una potencia que perdió en los años cincuenta del siglo pasado cuando su población comenzó a mermar hasta alcanzar los 125 habitantes registrados por el Instituto Nacional de Estadística en 2023.
La aldea se convirtió en pedanía de Cádiar en 1972 junto a Narila, uno de los pueblos con más renombre de la zona alpujarreña y también digna de conocer de cerca donde nunca llegó la romanización, como sucediera con los galos de Uderzo y Goscinny.
La aldea de las mujeres
De nuevo en la faceta literaria de Yátor, quizás el escritor 'alpujarreño' por excelencia aunque británico de nacimiento, Gerald Brenan, dejó por escrito una antigua idiosincrasia de esta aldea que llama la atención a primera lectura. Brenan recoge el Al Sur de Granada que en Yátor vivían solamente mujeres durante 11 meses al año, ya que los hombres del pueblo trabajaban en Linares durante ese periodo.
"Estas mujeres son famosas por su belleza y su libertad"
Ellas, indica, trabajaban la tierra y mantenían las casas y el propio pueblo, es decir, la comunidad eran ellas. Eso sí, recogía también el escritor (no se sabe si con conocimiento o dejando hablar a su primate interior) que "estas mujeres son famosas por su belleza y su libertad, y un chiste de los alrededores decía que el cura más feliz de la Alpujarra era el párroco de Yátor, que tantas mujeres hermosas tenía a su disposición”.
Qué hay que ver en Yátor
Además de divisar su preciosa vega y zonas naturales, en Yátor hay varios puntos que merecen visita, son la Iglesia de Parroquial de la Inmaculada Concepción (mudéjar de 1560); la pequeña y coqueta ermita de San Sebastián; el acueducto que se encuentra integrado dentro del propio pueblo; la almazara tradicional; el tinao; el escudo nobiliario de los Bueso, en la fachada del antiguo Ayuntamiento; el río Yátor; el precioso paisaje del Pico del Bernal o chimenea de hadas y la antigua chimenea minera en el Pago de la Cerradura.
Por otro lado, esta aldea se encuentra a solo cinco kilómetros de Cádiar, por lo que ambos pueblos pueden visitarse en la misma jornada.
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