Vuelve Mamá Noel

La pandemia no puede con el espíritu de la Navidad de Mamá Noel en Granada

Inmaculada Herrera, la Mamá Noel de España, enseña la decoración de su casa.

Inmaculada Herrera, la Mamá Noel de España, enseña la decoración de su casa. / Jesús Jiménez/Photographerssports

La pandemia lo ha cambiado todo en este 2020 y así se está viviendo esta Navidad en la que las reuniones de amigos, cenas y almuerzos se han visto reducidos -o casi erradicados- al mínimo. Sin embargo, con lo que no ha podido el coronavirus es con el espíritu navideño. Pese a que este año sea a puerta cerrada, la ilusión de Inmaculada Herrera, conocida como la Mamá Noel de España, y su familia ha vuelto a iluminar de forma especial, como ya viene acostumbrando desde hace 35 años, la época navideña en Atarfe.

"Ha sido un año nefasto, pero hemos decorado la casa porque no podemos dejar que termine así de mal, con las vacunas saldremos adelante", cuenta Inmaculada Herrera, tras abrir las puertas de su casa, la cual teletransporta de forma inmediata hasta Laponia a todo aquel que la ve -solo unos privilegiados este año, ya que el coronavirus ha impedido las visitas-.

Un mes antes de que empiece la Navidad, la Mamá Noel de España comienza día tras día a engalanar su vivienda, una costumbre que, según confiesa, está ligada a momentos de felicidad. "Mi cumpleaños es el 18 de noviembre, mi santo el 8 de diciembre y mi aniversario, el 23", fechas en las que en vez de recibir sortijas o flores, Inmaculada Herrera prefería que su marido le regalara decoración navideña. Así comenzó una tradición de regalos a la que se fueron sumaron familiares, allegados y sus hijos, hasta el punto de lograr una colección en la que hay miles de piezas pero "ni una repetida". 

Su casa, ubicada en la calle Pablo Ruiz Picasso, es ya un fenómeno en el pueblo, hasta el punto de que "muchos vecinos han comenzado a decorar su fachada también", relata, mientras muestra los detalles de la decoración, entre la que hay muchas figuras que han sido creadas por ella y Manolo, su marido. Y es que, "de Papá Noel hay de todo, pero de los Reyes solo hay piezas para el Belén, es una pena", cuenta Manolo, después de que Inmaculada confesara que este año ha pedido unos Reyes Magos de gran tamaño.

Pese a que al entrar en casa parece que el tiempo se detiene y uno se impregna del espíritu navideño hasta el punto de casi olvidar la pandemia, lo cierto es que este año tan complicado también ha dejado huella en su puesta en escena. A la entrada encontramos un pequeño árbol de Navidad adornado con mascarillas de un peculiar color amarillo. Nada es casualidad en esta decoración. "Es un homenaje a los sanitarios, de ahí las mascarillas. El color amarillo representa el sol del que no hemos podido disfrutar por culpa del confinamiento", explica la Mamá Noel de España, que también ha añadido una decoración azul cielo al árbol del patio en honor a las personas que han perdido la vida por culpa de la Covid-19. 

Pero no todo son figuras, belenes, o árboles, pues la puesta en escena cobra también una gran importancia. La casa cuenta con dos proyectores que ambientan la fachada y uno en el patio para imprimir en la pared un simpático muñeco de nieve. Con la cantidad de decoración de la que disponen se podría pensar que es complicado hacer vida normal en esta casa, pero no es así. Todo está tan bien organizado que tan solo mueven un par de elementos decorativos para, por ejemplo, cocinar. Eso sí, hay algo que, sea o no Navidad, tiene que permanecer: los dos escudos del Real Madrid que se entremezclan entre los adornos. "Soy del Madrid pero aquí dejamos entrar a todo el mundo, al final todos somos del Granada", confiesa Manolo entre risas.

La decoración navideña de Inmaculada y Manolo representa todo lo que son estas festividades para el conjunto de la sociedad. Una festividad basada en el amor y que sobrevive a pesar de enormes dificultades, como ha sido esta pandemia. Lo importante, al final, es disfrutar e intentar hacerlo en familia, algo que, precisamente, no ha sido posible para ellos. Su hijo mayor tuvo que quedarse en Madrid, donde trabaja, tras resultar positivo en coronavirus antes de volver por Navidad. "Es una pena, pero lo primero es la salud y evitar más contagios, aunque queda poco, no nos podemos relajar", confesaba Herrera.

Este año toca ver la decoración e impregnarse del espíritu navideño de esta casa a través de las imágenes, mientras se aguarda hasta las próximas navidades, que serán más seguras, para poder volver a viajar a Laponia desde Atarfe y para las cuales Mamá Noel tiene sorpresas preparadas: "No puedo decir nada, pero para el año que viene tengo una gran sorpresa".

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