Una obra social clave que cumple medio siglo

El legado del Padre Manjón en Granada persiste gracias al trabajo de la asociación que lleva su nombre y que empezó a forjarse en los años sesenta

La Obra Social Padre Manjón ha asumido un papel de suma trascendencia en la zona Norte de la capital con iniciativas de carácter social muy apegadas al tejido poblacional del barrio en el que ha venido trabajando desde hace cinco décadas.
V. Gomariz Belda

05 de febrero 2017 - 02:38

Una de las instituciones más conocidas de la ciudad de Granada es por excelencia la Obra Social 'Padre Manjón', como se conoce hoy en día la que fuera 'Asociación Manjoniana'. Una organización que está en plena celebración de su 50 aniversario. Tras un año de intensa conmemoración llegan los actos de clausura que se desarrollarán hasta el próximo jueves, 16 de febrero. Mañana lunes sin ir más lejos, el vicealmirante José Manuel Sevilla, ingeniero naval y caballero del Santo Sepulcro, participará en un encuentro vocacional en el colegio a las 9:30 horas. A esa cita habrá que sumar otros cuatro eventos más que pondrán el broche de oro a la efemérides como una cena solidaria, un encuentro con el teniente fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), una carrera solidaria a beneficio del Orfanato Casa Cuna de Belén y la celebración de clausura, prevista para el día 16 de este mes.

Esta conmemoración no sería tal sin la figura de Pedro Manjón Lastra, fundador de la Asociación Manjoniana (San Andrés de Monte Arados, Burgos, 1937). Con muy pocos años de edad se traslada a Granada a estudiar con su tío sacerdote, con el que comparte nombre, y que ostentaba la dirección del Patronato Ave María.

El colectivo se ha hecho un hueco muy importante en la zona Norte de la capital

Con una vocación muy arraigada por el sacerdocio, comienza sus estudios en el Seminario hasta ordenarse sacerdote en 1959. Poco después comenzó a dar clase como profesor de las Escuelas del Ave María de San Isidro, ejerciendo también de capellán de las mismas.

En las Escuelas del Ave María San Isidro comienza a trabajar muy de cerca con las familias de los barrios de los Ferroviarios y de San Lázaro. Familias de los años 60, humildes, trabajadores y muy sencillas. Familias con muchas necesidades tanto materiales como espirituales. Corrían tiempos difíciles.

En ese contexto social surge la Asociación Manjoniana de las Escuelas del Ave María de San Isidro, que con el paso del tiempo terminaría denominándose Asociación Manjoniana. En pleno 1966 se nombra presidente y director espiritual a Pedro Manjón. En el Polígono de Cartuja se pondría la primera pica de un ilusionante proyecto: la construcción de un centro social. Además, había que pensar en un colegio.

En paralelo, la preocupación de Manjón por el acceso de viviendas para todas las familias era también una cuestión predominante. Fruto de la reflexión y las ganas por contribuir a la sociedad puso en marcha la Cooperativa de viviendas Padre Manjón para edificar bloques a precio de coste para que todo el mundo pudieran tener su casa.

A todo esto, el colegio empieza a tomar forma hasta inaugurarse en noviembre de 1981. Llegado este punto faltaba cubrir las necesidades espirituales. Ante esa inquietud, el arzobispo de Granada, Emilio Benavent, propone a Manjón que construya el centro parroquial a través de la Asociación. El resultado: una sala de culto con capacidad para más de 1.000 personas, entre otras dependencias.

En la última década del siglo XXI es el tramo en el que la organización consolida proyectos relevantes como grupos de catequesis, coro rociero, viajes culturales con la tercera edad principalmente, centro de día de mayores o actividades deportivas para este colectivo. Asimismo, el Colegio Padre Manjón se afianza en el barrio como centro de referencia, al igual que las escuelas infantiles de Sevilla, Córdoba y Granada.

Las colonias de verano han sido también otro de los emblemas de este grupo. Desde 1983 cuando tuvieron su origen hasta la actualidad gracias a la entrega de grupos jóvenes de monitores y maestros del centro educativo de la Avenida de Pulianas. Gracias a ese trabajo han surgido otras actividades como el Camino de Santiago, el Pasaje del Terror, la Caseta del Corpus, Cruz de Mayo o Cursos de Formación de Jóvenes Monitores, entre otras convocatorias.

Uno de los proyectos más recientes hasta la fecha, es la gestión de la Escuela de Verano del Distrito Norte de la capital, con el aval del Ayuntamiento de Granada y la Junta de Andalucía. Un proyecto socio-educativo adoptado desde el periodo vacacional de 2011 que ofrece una alternativa lúdica, educativa y saludable para más de 100 familias en situación de riesgo de exclusión social.

Dentro de esa senda, la Obra Social se encarga de presta apoyo familiar y atención a domicilio así como atención a grupos de menores. Todo ello en coordinación con los Servicios Sociales Comunitarios y los equipos de tratamiento familiar de toda la ciudad.

A día de hoy, esta organización la preside Trinitario Betoret que rodeado de grandes profesionales y voluntarios continúan con la obra impulsada por el Padre Manjón hace cinco décadas en Granada.

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