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Estúpido, es la personalidad
Estúpido, es la personalidad
Enrique Novi | Actualizado 10.11.2008 - 05:00Los que disfrutan con Vetusta Morla no necesitan que nadie les cuente el porqué del éxito del sexteto madrileño. Al resto, esos que andan buscándole una explicación al ascenso vertiginoso que han experimentado, tendría que bastarles con ver una sala llena de gargantas gritando con entusiasmo aquello de "hay tanto idiota ahí fuera" para darse cuenta del enorme valor que en el pop tiene el hecho de crear canciones que la gente pueda cantar a coro. Cuando eso se consigue, lo demás es superfluo y ninguna de las preguntas que trataban de responderse los envidiosos es pertinente.
Aquellos que por más que miran no encuentran qué pueda tener Vetusta Morla que no tengan ellos. Y en este caso, ni siquiera sirve la excusa del apoyo de una gran compañía discográfica, pues su único álbum hasta la fecha ha sido autoeditado. Los de Tres Cantos han conseguido desde la más absoluta autogestión -eso que debería ser la independencia, hoy travestida en tendencia bajo el seudónimo del indie- tocar la fibra sensible de una potencial clientela que otros fingen no perseguir. En la puerta más de un centenar de personas tuvieron que volverse por donde habían venido al completarse el aforo, algo insólito para en el pop alternativo. Antes, Jean Paul, formado por algunos de los vástagos del grupo de José Ignacio Lapido en torno a su teclista, Raúl Bernal, mostró, en un ambiente más bien apático, su interesante propuesta. Como unos forajidos, sus canciones intimistas y arrastradas por la voz espectral de Raúl se deslizaron silenciosas como una culebra entre las piernas del público.
Aquellos que por más que miran no encuentran qué pueda tener Vetusta Morla que no tengan ellos. Y en este caso, ni siquiera sirve la excusa del apoyo de una gran compañía discográfica, pues su único álbum hasta la fecha ha sido autoeditado. Los de Tres Cantos han conseguido desde la más absoluta autogestión -eso que debería ser la independencia, hoy travestida en tendencia bajo el seudónimo del indie- tocar la fibra sensible de una potencial clientela que otros fingen no perseguir. En la puerta más de un centenar de personas tuvieron que volverse por donde habían venido al completarse el aforo, algo insólito para en el pop alternativo. Antes, Jean Paul, formado por algunos de los vástagos del grupo de José Ignacio Lapido en torno a su teclista, Raúl Bernal, mostró, en un ambiente más bien apático, su interesante propuesta. Como unos forajidos, sus canciones intimistas y arrastradas por la voz espectral de Raúl se deslizaron silenciosas como una culebra entre las piernas del público.
Especial 'El joven Murillo'
Pie de foto
Detalle de la escultura de Murillo en la estatua dedicada en Sevilla a la Inmaculada. / Manuel Gómez
El regreso del pintor de los desamparados
En las dos décadas iniciales de su carrera artística Murillo aplicó su talento no sólo a la iconografía religiosa; también cultivó una pintura social muy apreciada en el extranjero que al fin llega a Andalucía







El artículo de Novi me parece lúcido, no porque pueda compartir o no el gusto por el grupo, sino por como describe una situación social percibiendo la realidad con claridad, con la mente abierta, evitando dejarse llevar por prejuicios previos, por percibir la realidadque describe con los sentidos. También me gusta lo que dice por cómo lo dice, por las palabras utilizadas y la forma como están enlazadas, unidas, creadas. ¿Cuándo podremos leer más artículos de este autor?