Los pitidos contra el himno y el Rey reabren la polémica sobre la 'ruptura' de España

  • Los incidentes durante la final de la Copa del Rey recuerdan a los incidentes protagonizados por independentistas catalanes que quemaron fotos de Don Juan Carlos.

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Los pitidos y abucheos contra el Rey Don Juan Carlos y el himno de España en la final de la Copa del Rey reabrieron una polémica que recuerda a la quema de fotografías del monarca protagonizada por independentistas catalanes en septiembre de 2007.

Sectores conservadores consideran que lo sucedido en el Estadio de Mestalla revela un problema de fondo con los nacionalismos periféricos que no hace sino advertir de la posibilidad de una fractura del Estado, un riesgo que en su opinión ha abierto el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con una política autonómica que ha dado alas a los independentismos. "Es un síntoma. No me extrañó. No hay que dramatizarlo pero es evidente que no hay que despreciarlo", manifestó el cabeza de lista del Partido Popular para las elecciones europeas, Jaime Mayor Oreja.

Su jefe de partido, sin embargo, optó por minimizarlo. "Estoy convencido de que la inmensa mayoría de las aficiones de los clubes que jugaban ayer están, como todos los españoles, con el Rey, la nación y el himno", manifestó el presidente del PP, Mariano Rajoy.

También la vicepresidenta primera del Ejecutivo socialista, María Teresa Fernández de la Vega, consideró lo sucedido como un "incidente aislado" que "en ningún caso empaña el sentir claramente mayoritario de respeto de todos los españoles" hacia una institución, la de la Monarquía, que es una de las "más y mejor valoradas por todos los españoles". "Siempre he dicho que no es bueno mezclar política y deporte, porque son ámbitos distintos", manifestó De la Vega.

Pero lo cierto es que ésta no es la primera vez que la política y el deporte se mezclan con un telón de fondo nacionalista. En noviembre pasado, todos los futbolistas del Athletic de Bilbao se negaron a jugar con una selección regional del País Vasco un partido amistoso contra Irán. Esta negativa se debió a que no consiguieron que se cambiase el nombre del combinado regional a Euskal Herria, término utilizado por el independentismo, y dentro de él también ETA, para referirse a los siete territorios históricos del país independiente que reivindica y que incluyen a Navarra y los territorios vasco-franceses.

En el País Vasco, y también en Cataluña, existen sendos movimientos a favor de la oficialidad de selecciones propias, diferenciadas de la española, que se enmarcan en unas posturas nacionalistas de férrea oposición a España.

Lo que se oyó en el Estadio de Mestalla cuando el Athletic de Bilbao y el Barcelona estaban ya en el campo fue una fortísima pitada por parte de las dos hinchadas que apagó los acordes del himno nacional de España e hizo pasar al Don Juan Carlos y Doña Sofía casi un minuto que con toda seguridad no fue nada agradable. La policía ya había retirado de las gradas una pancarta con el lema "Somos naciones de Europa. Adiós España", en inglés. Además del pitido, en unas gradas plagadas de banderas catalanas y vascas y en las que no se adivinaba ninguna española se corearon cánticos del tipo "¡Y puta España...!".

La gran controversia fue la actuación de la televisión pública, que en el momento en el comenzaron a sonar el himno y las pitadas conectó en directo con Bilbao y Barcelona. Después pidió perdón, emitió las imágenes en el descanso, si bien con las pitadas atenuadas, y achacó a un "error humano" que no se vieran en su momento.

La dirección de Televisión Española destituyó al director de Deportes de la cadena, Julián Reyes, quien durante la madrugada había presentado ya su dimisión. Pero pese a ello sigue llamando la atención el hecho de que la televisión pública, encargada de la tranmisión de un partido con un extraordinario nivel de audiencia (más de 10 millones de telespectadores) no emitiese en su momento un suceso que todo el mundo preveía. RTVE "cree que puede decidir qué imágenes o sonidos pueden ser o no ser perjudiciales para la audiencia", se quejó el diputado del PP Antonio Gutiérrez. "Miles de personas abuchean al Rey y al Himno y TVE lo oculta", tituló en primera página el diario El Mundo.

TVE asegura que el ya ex director de Deportes fue el "máximo responsable de la no emisión del himno nacional en directo, en contra de las indicaciones que expresamente se habían transmitido". Pero lo cierto es que muchos no se lo creen y un día después siguen hablando de manipulación y hasta censura. La pitada multitudinaria, "un hecho insólito que no sucede en ningún país democrático del mundo", "refleja el triste estado de la Nación", aseguró el diario El Mundo en su editorial.

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