Granada salva los fondos noruegos con el impulso del programa lorquiano

  • El Ministerio no tendrá que devolver finalmente los 4 millones de euros con los que se equipó el Centro por la llegada del legado y el peso del poeta en la vida de la ciudad

Los primeros 200 documentos del legado de Federico García Lorca ya están en las paredes del Centro de la Romanilla, igual que el rótulo de Caixabank en la fachada, que ayer se colocó para cumplir el convenio que en su día firmaron la entidad financiera y la Fundación del poeta y que supuso salvar el primer escollo para desbloquear la llegada de los más de 5.000 documentos lorquianos. Con este acuerdo, la entidad financiera 'condonó' una deuda de 4 millones de euros y, al tiempo, condicionó el acuerdo a la llegada del legado a Granada. Además, en las últimas semanas se ha acabado de despejar definitivamente la maraña económica después de que Noruega haya dado por bien empleados los cerca de 4 millones de euros con los que financió el equipamiento del Centro Lorca y la programación de los seis primeros meses. Otra larga polémica que acaba con final feliz a las puertas de la inauguración esta misma mañana de la exposición Una habitación propia, que supone la llegada de la avanzadilla de legado del poeta para que el Centro Lorca deje atrás definitivamente casi tres años de travesía del desierto.

Finalmente, el Ministerio de Cultura no tendrá que devolver este importe procedente del Espacio Económico Europeo (EEA Grants) gracias en parte a la vitalidad cultural de Granada en torno a la figura del poeta, ya que el año pasado se organizaron más de 180 actividades en torno a su figura. Este dato, unido al acuerdo para la llegada de todo el legado antes del 30 de junio y al desarrollo "satisfactorio" de las exposiciones organizadas con dinero noruego en el último semestre de 2015 han propiciado que el país nórdico haya dado por bien empleado el dinero y la amenaza de tener que devolverlo se haya diluido por completo. Así lo avanzó el alcalde de Granada, Francisco Cuenca, en la última reunión de la comisión para la Capitalidad Cultural de 2031, que tiene en la figura del autor de Yerma uno de sus grandes baluartes.

La devolución de estos fondos nórdicos fue uno de los muchos frentes que tuvieron que abordar las administraciones. Con este dinero se pagaron desde las butacas del teatro -que costaron más de 400 euros cada una- al catering que se sirvió con motivo de la inauguración el 29 de julio de 2015. En ese momento se estableció finales de ese año como la fecha límite para la llegada del legado porque, en caso contrario, habría que devolver los fondos nórdicos. Se consiguió una prórroga para seguir negociando con la Fundación propietaria del legado y, en junio de 2017, el Ministerio de Hacienda tuvo que mandar un informe a Bruselas detallando el destino de este dinero, que fue gestionado directamente por el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía una vez que se destapó la presunta gestión fraudulenta del exsecretario de la Fundación.

El veredicto final se pospuso a otoño y, sobre la bocina, se firmó el acuerdo final para la llegada de los fondos lorquianos y, de paso, ahorrarse la devolución de los cerca de 4 millones de euros a los que habría tenido que hacer frente el Ministerio de Cultura.

La placa que recuerda que el Centro Lorca fue equipado con fondos procedentes del Espacio Económico Europeo ya tiene desde ayer como compañía la que recuerda que CaixaBank es una "entidad colaboradora de la Fundación Federico García Lorca". Es uno de los puntos del acuerdo suscrito el 8 de septiembre de 2016 y que supuso el primer pinchazo en una deuda en torno a la construcción del Centro Lorca que se cifraba en 12 millones de euros entre el crédito de la Caixa, los fondos noruegas y los expedientes de reintegro con los que amenazaban la Junta de Andalucía y el Ministerio de Cultura, otros cuatro millones de euros que al final pudieron ser justificados por la Fundación que preside Laura García-Lorca a excepción de un millón de euros, que son el usufructo por el que el legado estará en Granada durante los tres primeros años.

Y durante los próximos diez años Caixabank estará presente en la web de la Fundación y en todas las publicaciones, incluida la propaganda, que se publique en relación con la actividad del Centro Lorca para reconocer su papel de mecenas en la llegada del legado a Granada. Este acuerdo está cifrando en unos 400.000 euros anuales y obliga a la Fundación a tener a la entidad financiera informada de todas sus actividades. En este acuerdo también se incluye la posibilidad de que Caixabank pueda usar el teatro del centro para celebrar actividades sociales como foros o presentaciones, aunque con la condición expresa de que no interfieran con las actividades programadas por el Centro. En todo caso, Caixabank especifica en este convenio que se adaptará a las condiciones que el Consorcio establezca para todas las entidades. Con esta especificación la Fundación se compromete a plantear a las instituciones un régimen especial para Caixabank en los términos que permita la normativa, además de ofrecer visitas guiadas a empleados y clientes de la entidad financiera y entradas para conciertos y representaciones de teatro que se pongan en escena en el Centro. Son las prerrogativas que tendrá la entidad financiera hasta 2026 y que cuestan exactamente 4 millones de euros.

A mediados de mayo de 2016, el alcalde Francisco Cuenca visitó a Laura García-Lorca en la Residencia de Estudiantes de Madrid en una de sus primeras fotos oficiales desde su investidura. Ayer, casi dos años después, volvieron a fotografiarse juntos, esta vez en el Centro Lorca y con parte del legado expuesto a sus espaldas.

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