El año laboral arranca con 2.054 parados más y una caída en picado de los contratos

  • Enero registra el mayor incremento del desempleo desde 2015, marcado por el fin de las rebajas y la mala campaña agrícola

  • La contratación cae en términos interanuales un 4,62%

Enero nunca trae buenas noticias para el empleo. El fin de la campaña navideña y de rebajas, con lo que conlleva para el comercio, la distribución y el turismo, provoca automáticamente un incremento del desempleo. La dependencia del sector servicios se hace patente en el arranque de cada año, que nunca en la serie histórica ha registrado un avance positivo para el mercado de trabajo, ni a nivel de paro, ni a nivel de afiliación a la Seguridad Social.

2018 no ha sido diferente. Granada ha estrenado el año laboral enviando al paro a 2.054 personas, que eleva la cifra total de desempleados un 2,46%, hasta los 85.411. La provincia ha experimentado además una elevada destrucción de empleo, con 2.471 trabajadores menos afiliados a la Seguridad Social. La cuesta de enero también afecta al mercado de trabajo, con los peores registros desde el pasado mes de agosto, un mes que también supone un punto de inflexión negativo para el mercado laboral.

-0,76%Afiliación. La Seguridad Social ha registrado una media de 2.471 afiliados granadinos menos

En términos de paro, enero ha roto con los buenos resultados de noviembre y diciembre, que permitieron a 5.066 granadinos salir de las listas del Servicio Público de Empleo Estatal (Sepe). Además, se trata del peor mes de enero desde el año 2015, ya que aunque en los ejercicios posteriores la evolución también ha sido negativa, tanto en 2016 como en 2017 el varapalo laboral de comienzos de año había sido más moderado.

La negativa evolución del empleo en este mes de enero se debe principalmente, como suele ser habitual, a la destrucción de empleo protagonizada por el sector servicios, que por sí solo ha enviado al paro a 2.130 trabajadores, elevando la cifra total hasta los 56.019 (un 65,6% de todos los desempleados granadinos).

Pero ese papel protagonista del sector servicios (que también se pone de manifiesto cuando se trata de crear empleo) no es excluyente. De hecho, solo hay dos sectores que no hayan contribuido este mes de enero al incremento del paro: la construcción, que ha aliviado las listas dando trabajo a 172 granadinos (con lo que la cifra total de paro en el sector se sitúa en 9.569 personas); y el colectivo sin empleo anterior, que cuenta ahora con 535 miembros menos (8.294 en total).

Así que tanto la agricultura como la industria también han puesto de su parte para perpetuar la condición de enero como mes negativo para el empleo. El campo ha mandado al Sepe a 472 personas, con lo que el colectivo de parados agrarios crece hasta los 6.599. La industria, por su parte, ha contribuido al aumento generalizado del desempleo con 159 trabajadores, que sitúan ya el paro en el sector en 4.930 personas.

El efecto que tiene el fin de las campañas agrarias en la estructura laboral granadina, unido a la importancia del sector servicios, ha convertido a Granada en la segunda provincia andaluza que mayor incremento del paro ha registrado en términos relativos. Solo Jaén, donde el desempleo ha crecido un 4,18%, supera el 2,46% de Granada. En el caso de la provincia jienense, ha sido el campo el que ha protagonizado el mayor incremento del número de parados.

Aunque de cuando en cuando la estadística da sorpresas por el desajuste entre el paro y la afiliación a la Seguridad Social, enero ha sido 'coherente'. El número de trabajadores en activo ha descendido un 0,76% respecto al mes de diciembre, reduciendo la fuerza laboral a 323.635 trabajadores.

Estos resultados han roto con una buena racha de tres meses, ya que octubre, noviembre y diciembre sí registraron un importante incremento de la afiliación que ahora se ve frustrado por los datos del mes de enero. El comienzo del año también ha dejado el peor dato para la creación de empleo desde agosto, cuando se destruyeron 2.766 puestos de trabajo.

La contratación también ha registrado un inusual descenso. No porque suponga una caída respecto a diciembre del 0,39%, que puede considerarse normal, sino porque ha registrado un descenso interanual. En enero de 2018 se han firmado 48.954 contratos, 2.370 menos que en el mismo mes del año pasado (un 4,62% menos). Esta situación está relacionada con la mala campaña del olivar, que ha registrado una importante caída de la producción como consecuencia de la sequía, lo que ha tenido su reflejo en el empleo. Otras provincias agrícolas como Córdoba y Jaén también han visto caer la contratación en términos similares o superiores a Granada.

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