La vuelta de los estudiantes activa nuevos focos de microbotellón

  • Los jóvenes montan su propio botellódromo en el entorno de la rotonda de Neptuno

Jóvenes hacen botellón en el carril bici cercano a la rotonda de Neptuno. Jóvenes hacen botellón en el carril bici cercano a la rotonda de Neptuno.

Jóvenes hacen botellón en el carril bici cercano a la rotonda de Neptuno. / álex cámara

La vuelta a las aulas anima a salir a la calle a tomar unas copas y pegarse un baile. El problema para muchos estudiantes es que en Granada, desde el pasado año, no hay un recinto para beber. Esto que es positivo para la ciudad se ha convertido en un problema para quienes desean seguir haciendo botellón pese a las advertencias. Jóvenes que han decidido buscar nuevos puntos escondidos en la ciudad para beber antes de salir de fiesta.

Uno de estos puntos se encuentra en el entorno de la rotonda del Comercial Neptuno. Un enclave que queda sospechosamente cerca de una gran discoteca. La operación es sencilla. Los jóvenes se acercan a una de las zonas cercanas: una vía sin nombre a la que se accede por Eudoxia Pirix (en el entorno del Hospital de La Inmaculada) a la que los jóvenes acceden con sus coches y ponen, incluso, su música a todo volumen. El pasado jueves había poca gente. Pero uno de los muchachos asegura, copa en mano, que el martes "esto parecía la fiesta de la Primavera. "Parecía esto el botellódromo; estaba lleno de gente. Yo creo que no debería perseguirse porque no hacemos daño a nadie", asegura este joven, que suele venir con frecuencia a esta vía. Años atrás también se han realizado denuncias por parte de vecinos del entorno de Parque Lagos y Tico Medina, donde también hay una discoteca, o de quienes residen en la urbanización Parque del Genil, que, salpicada de árboles y jardines, es un lugar sencillo para ocultarse. El problema es que la falta de luz en la zona no esconde los gritos de los jóvenes cuando las copas se les han subido a la cabeza.

En el Albaicín los vecinos ya están alerta. Con la llegada del mes de septiembre los focos de microbotellón se multiplican. Si son dos o tres jóvenes con un litro mirando la puesta de sol... no es tan grave. El conflicto surge cuando estos grupos se multiplican y sacan sus instrumentos. El ruido es insoportable para los vecinos.

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