Adoptar no es un capricho

  • Los centros de recogida siguen casi llenos a pesar de los esfuerzos por aumentar la conciencia social sobre la necesidad de la adopción por encima de la compra

Adoptar no es un capricho Adoptar no es un capricho

Adoptar no es un capricho

De todos es sabido que el verano es la peor época del año para los servicios de recogida de animales abandonados y para las perreras municipales. Decenas de animales de compañía son dejados en las calles esperando que algún alma caritativa haga lo que sus dueños deberían hacer: cuidarlos, o como mínimo, llevarlos a un lugar más seguro.

La Sociedad Protectora de Animales y Plantas en Fuentevaqueros y la Residencia Canina Delagos en Ventas de Huelma cuentan con un servicio de recogida y adopción destinado a dar una vida mejor a aquellos perros y gatos que lo necesiten, dejando claro que "adoptar no es un capricho", ni un regalo para el hijo pequeño de la familia ni una compañía para una persona mayor. Un animal es algo mucho más importante.

La presidenta de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas, Corinna Willhoft, achaca el lleno existente en este tipo de servicio a la "falta de concienciación social". Por ello es que "aunque para nosotros el 'sacrificio cero' es una alegría que se imponga, en el fondo habría que evitar que la gente siga abandonando a perros y gatos para que las instalaciones no estén a rebosar como lo están ahora en la provincia".

El 'sacrificio cero', de noticia hace unos días debido a que la Diputación de Granada comenzará a exigirlo a partir de 2018, implica que no se sacrifiquen animales salvo por determinadas excepciones como la salud del mismo. Esto causa en las protectoras un aumento de los animales que allí se hospedan, porque según explica Corinna, "hay perros que pueden ser adoptados en días pero otros se acaban quedando hasta un año con nosotros".

El gerente de la Residencia canina Delagos, Jesús Gámez, acepta que desde su servicio de recogida y adopción están "adaptando el 'sacrificio cero', aunque sigue habiendo un pequeño porcentaje de perros que llegan a la residencia en un estado de salud grave, o muerden a otros canes o a su propio dueño".

La protectora de Fuentevaqueros lo tiene claro: "estamos llenos y este año está siendo el peor de los seis que llevo aquí", explica Corinna. Ellos tenían perspectivas de mejorar en cuanto al número de abandonos en la calle, pero se han percatado de que no es así. "Tenemos a unos 130 animales actualmente y es muy difícil acoger a más, teniendo en cuenta que los perros grandes necesitan su propio espacio".

En Delagos la situación es algo más positiva. Jesús Gámez indica que actualmente cuentan con unos treinta perros "y el pico ha podido estar sobre los setenta", por lo que en este sentido, el servicio de Ventas de Huelma aún tiene espacio para los meses de verano, aunque lo cierto es que debe mezclar su condición de recogida de animales abandonados con la de residencia canina temporal. En este sentido, Delagos permite que los dueños dejen a sus perros en las instalaciones para que pasen el tiempo que deseen en compañía de otros animales, además de ofrecer "servicios de adiestramiento en obediencia o agilidad, reuniones o pruebas deportivas y otras actividades lúdicas que traten de vincular al dueño con su perro".

Aconsejar a las personas predispuestas en adoptar es el elemento clave para "evitar que los perros vuelvan a los centros de recogida", explica Corinna. Por ello, desde la Sociedad Protectora de Animales y Plantas en Fuentevaqueros preguntan "qué están buscando". "No es lo mismo querer un perro para un piso o para una casa, si hay niños en la familia y, sobre todo, si no disponen del tiempo necesario para adoptarlo". Pensar bien sobre estas preguntas hará que la adopción acabe siendo definitiva. "El problema es que en los últimos meses las adopciones no llegan de España, sino gracias a nuestros contactos con Alemania sobre todo", subraya Corinna. En esas adopciones mediante colaboradores alemanes logran encontrar familias compatibles con el tipo de perro que buscan.

Desde la Residencia canina Delagos destacan "la firma de un contrato con el que los adoptantes se comprometen a cumplir con la normativa, las ordenanzas municipales o con la Ley de Protección de Animales de la Junta de Andalucía, implicando tener en regla el microchip, estar vacunado y desparasitado y por supuesto, cuidarlo y darle medicinas en el caso de que lo necesite", indica Jesús Gámez.

Una vez dados en adopción, ambos servicios de recogida de animales abandonados mantienen el contacto para seguir aconsejando sobre cualquier duda que surja en el proceso de aceptación y adaptación del perro o gato en cuestión. Por ello, desde los servicios de adopción se exige "concienciación" sobre la acogida de un perro y que nunca se haga por capricho o como regalo en Navidades o cumpleaños.

Un animal de compañía puede acabar siendo el mejor amigo del hombre, por lo que exige una total dedicación y una gran sensibilización. Solo así se reducirá el número de abandonos en las calles y los centros de acogida dejarán de estar completos.

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