Granada Sin Filtros: el nuevo formato de Granada Valley que dice lo que otros callan
Contenido ofrecido por Granada Valley
Fueron 90 minutos divididos en cinco bloques donde las preguntas eran directas, sin adornos, y las respuestas igual de sinceras
Ayer no hubo ni postureo ni frases bonitas. En el Club Empresarial Granada Valley se celebró la primera tertulia bajo el nuevo formato “Granada Sin Filtros” y, como su nombre promete, se dijo lo que muchos piensan pero pocos se atreven a decir.
El evento, moderado por Andrés Montes, director de Granada Valley, reunió a cuatro tertulianos de perfiles bien distintos pero con algo en común: todos son socios del club y todos conocen de primera mano lo que supone hacer empresa en esta ciudad. Por el lado de los jóvenes emprendedores estuvieron Álvaro Quesada, fundador de Aurelion IA, y Laura Sánchez, al frente de AM Gastrolab. Desde la trinchera más veterana intervinieron Francisco Donaire, ejecutivo y figura clave en el ámbito editorial con Granada Hoy, y Curro Martín-Moré, con una larga trayectoria al frente de la empresa Vaxa.
La idea de esta tertulia no era hacer networking ni vender humo. El objetivo era crear un espacio de choque generacional para debatir sin diplomacia sobre el futuro económico de Granada. Se habló de todo: de si esta ciudad es para emprender o simplemente para sobrevivir, del papel de las instituciones, y del ego (sí, el ego) que a veces intoxica tanto a las startups como a la empresa tradicional.
Fueron 90 minutos divididos en cinco bloques donde las preguntas eran directas, sin adornos, y las respuestas igual de sinceras. Aquí no hubo ni moderación ni guantes blancos. Se debatió sobre el papel de la universidad, el músculo institucional, la falta de ambición empresarial local y hasta sobre qué harían los ponentes si mañana fueran alcaldes de Granada.
Lo mejor: la voz la llevaron los socios de Granada Valley, y no las “caras de siempre”. Porque esa es la filosofía de este nuevo formato: dejar el protagonismo a quienes están en el barro construyendo, equivocándose y volviendo a intentarlo.
“Granada Sin Filtros” ha llegado para quedarse. Y si sigue así, puede convertirse en ese espejo incómodo que la ciudad necesita para mirarse de frente y decidir, de una vez por todas, hacia dónde quiere ir.
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