Corpus de Granada 2019 | Salida de La Custodia Un jueves de Corpus con muchos alicientes

  • La Custodia abre los días grandes de la feria de Granada en una soleada mañana plagada de emoción en las calles del centro

La Custodia a su entrada en Puerta Real desde Mesones. La Custodia a su entrada en Puerta Real desde Mesones.

La Custodia a su entrada en Puerta Real desde Mesones. / Reportaje gráfico: Álex Cámara (Granada)

Muchos sacaron fuerzas de flaqueza después de un miércoles de marcha y jolgorio en el recinto ferial de Almanjáyar. Al fin y al cabo el Corpus, por más que sobre el albero sea una fiesta profana, no deja de ser una celebración de origen y sentido religioso. La procesión de la Custodia a los granadinos le sigue gustando. Y Granada, ayer, se gustó. Cubierta de un manto verde de juncias y mastranzo. Con inercia centrípeta, miles de granadinos se dirigieron desde multitud de puntos de la ciudad hasta el corazón de la misma, donde los operarios de Inagra, madrugadores como cada año, engalanaron con la plantas de Sierra Nevada el asfalto de las arterias principales: Mesones, Reyes Católicos, Gran Vía, Cárcel Baja, Pasiegas y Marqués de Gerona. Olía a Corpus Christi. Se palpaba el Corpus Christi. Y el Corpus Christi llegó para abrir los días grandes de la feria, que marcan además la recta final.

Pero no fue uno más. Este se recordará por las idas y venidas de PP y Cs a cuenta de los líos en la Plaza del Carmen. La incertidumbre política instalada en el Ayuntamiento llenaba de corrillos cada esquina del centro. Era el tema de conversación preferido. Quién iría en la comitiva o qué protocolo se seguiría en un escenario sin equipo de gobierno. Una escena digna de una novela costumbrista, con una ciudad que cuchichea y especula mientras sus políticos y autoridades religiosas desfilan en público.

El alcalde saliente y el actual, durante un momento del desfile. El alcalde saliente y el actual, durante un momento del desfile.

El alcalde saliente y el actual, durante un momento del desfile.

Ni Sebastián ni Onofre. Salvador acabó cerrando el cortejo sin la compañía de ninguno de los dos cabezas de lista de las formaciones que le han puesto al frente del Consistorio. Sí estuvo Paco Cuenca, que incluso recibió palabras de apoyo de algunos ciudadanos al paso de la comitiva por calle Mesones. Pero antes de todo eso, el arzobispo de Granada, Javier Martínez, ofreció la tradicional Eucaristía en la Catedral concelebrada con parte del clero diocesano. Ya en la procesión, el prelado fue saludando y bendiciendo a niños y mayores con aparente sobreactuación.

Pétalos a la salida de la Catedral Pétalos a la salida de la Catedral

Pétalos a la salida de la Catedral

En torno a las diez y media de la mañana comenzó a organizarse el cortejo en la Catedral. La Corporación municipal, bajo mazas, se unía entonces tras abandonar la Plaza del Carmen. Como ya viene siendo habitual en los últimos años, el horario de comienzo se adelantó a fin de mitigar los efectos del sofocante calor que azota esta semana la capital. Un calor fruto del buen tiempo que está registrando el Corpus 2019.

Junto a la comitiva municipal, formada por los concejales de los distintos grupos políticos, en el cortejo civil de la procesión se vieron otras personalidades del mundo de la política y la fuerzas de seguridad de Granada. No quisieron perderse el acto la consejera de Fomento, Marifrán Carazo; el senador Vicente Azpitarte o el delegado de la Junta en Granada, Pablo García. También la Diputación Provincial estuvo representada por diferentes diputados, encabezados por el vicepresidente en funciones, Pedro Fernández.La subdelegada del Gobierno en Granada, Inmaculada López Calahorro; y otros rostros del mundo de la justicia, las Fuerzas Armadas y la Iglesia también respaldaron el día grande de la feria de la capital.

Los alguaciles con su traje de época se encargaron de llevar las jarras de Caballeros XXIV y las pértigas. El tintineo de las campanillas en Pasiegas anunció la salida del paso de la Catedral. Emocionados, los millares de personas congregadas en torno a la sede del Arzobispado rompían a aplaudir mientras la banda de cornetas y tambores de Jesús Despojado ponía la nota musical. La Custodia procesionaba con un cortejo formado por más de cien personas. A destacar los niños que por primera vez han recibido este año la comunión, una de las estampas más entrañables del desfile procesional.

Y también como viene siendo habitual, hubo segunda vuelta –la que alguno pedía a nivel electoral para solventar el entuerto– para la Tarasca, ataviada con vestido de Laura Garre y peinada por Vanesa Rodríguez. Los gigantes y cabezudos hicieron las delicias de los más pequeños. Pasó el día del Corpus Christi, pero todavía queda feria.

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