Estrategia de Actuación en la Costa de Granada

La Costa de Granada ganará una playa nueva y ampliará la superficie de seis con el proyecto de espigones

Los nuevos espigones terminarán con la destrucción de las playas durante los temporales, sobre todo en Motril

Los nuevos espigones terminarán con la destrucción de las playas durante los temporales, sobre todo en Motril / Alba Feixas

Es un proyecto, o más bien varios proyectos, de los cuales se lleva hablando años pero poco se conoce los beneficios y los cambios que sufriría la Costa de Granada con ellos: los famosos espigones. Motivo de polémica con cada edición de los Presupuestos Generales del Estado, las partidas para la protección y control de regresión del litoral granadino siempre aparecen reflejados en las cuentas estatales, pero dentro de partidas anuales para, sobre todo, la regeneración de las playas cuando se erosionan con los temporales. Pero los espigones son algo más que diques para evitar los salvajes movimientos de arena y sedimentos que quedan arrasados cada vez que el oleaje dice de reclamar su sitio. Son nueve actuaciones distintas que ampliarán la superficie de varias playas, creará una nueva en Castillo de Baños, y constará de la construcción o reparación de hasta siete diques en toda la Costa, buena parte de ellos en la zona más oriental.

El documento que marca las directrices para que en la Costa no haya que estar lamentando los destrozos en las playas cada temporal lleva elaborado desde el 2017 de forma conjunta por los entonces Ministerio de Fomento y el de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. El dossier de Estrategia de Actuación en la Costa de Granada se nutre de otros dos estudios, uno de 1993 -Cedex- y 2007 -Alatec-, de las dinámicas del litoral granadino, estudiando los flujos de sedimentos, las corrientes y los condicionantes físicos de un litoral, cuanto menos, particular en España y Andalucía.

Los estudios identifican hasta seis factores que explican los problemas que sufre la Costa Tropical por su erosión. De un lado, la  "pendiente tan fuerte de algunas playas como Calahonda y presencia de cañones submarinos como sumideros y elementos barrera como en Torrenueva o Calahonda". Por otro, "la actividad dinámica en algunas zonas como Torrenueva", que se unen a la "descompensación sedimentaria de algunos tramos de costa" como el oeste del Puerto de Motril. Además, se condiciona la falta de sedimento debido al poco aporte de sus cauces, la "compartimentación de la costa", y por último la presencia de tramos con baja cota, siempre asociados a depósitos sedimentarios de cauces, siendo muy importante ese efecto en el delta del río Guadalfeo y en los deltas de las ramblas de Albuñol y Huarea, ya en el límite con la provincia de Almería.

Costa occidental

Uno de los aspectos que más llama la atención es que la zona más consolidada turísticamente y habitada, la zona occidental desde La Herradura hasta Salobreña, es la que menos grandes estructuras y espigones necesita, aunque eso no implica que no sean importantes las actuaciones previstas en el plan. Así por ejemplo, la "estabilidad a lo largo del tiempo" de la playa de La Herradura hace que no haya actuaciones contempladas en este plan para este enclave de la costa. De la misma forma, las playas de Almuñécar (San Cristóbal, La Caletilla, Puerta del Mar, Fuente Piedra y Velilla) han mostrado escasas fluctuaciones y en los últimos años solo se han tenido que realizar "recargas de mejora y mantenimiento" de arena. 

Estas dinámicas favorables se producen gracias a la existencia de dos espigones y un dique exento (que no tiene comunicación con tierra y suele estar tanto sumergido como emergido) situados en La Caletilla y Puerta del Mar. Aunque la gran actuación en esta zona de la Costa sexitana se encuentra frente a la playa de Fuente Piedra. En la actualidad no hay tal arenal, sino una escollera "bastante antigua" y que ha requerido de "diversas reparaciones". En este punto la Estrategia de Actuación en la Costa de Granada proponía la construcción de un espigón de 180 metros de largo en la punta que separa esta playa del Parque Acuático Aquatropic, además de un espolón de 50 metros hacia el este en ya existente en la zona. Entre ambos se generaría una nueva playa para Almuñécar con un vertido de 98.000 metros cuadrados de arena.

Sin embargo, esto se ha quedado anticuado, ya que los planes han cambiado, no en concreto para la Demarcación de Costas, sino para los responsables políticos de Almuñécar y de la Junta, que en ese mismo lugar han proyectado la construcción de un puerto deportivo. Fuentes próximas consultadas por esta redacción en su día confirmaron que no interfieren un proyecto y otro. Es más la construcción del espigón coincide con el de uno de los diques de abrigo del futuro puerto, que tendría, pues, la función tanto recreativa y económica, como ambiental, ya que el dique del puerto haría la misma función del espigón.

Costa central

Entendiendo como Costa central el delta del río Guadalfeo, es una de las zonas de la Costa que más actuaciones contemplan, ya que es de las que más se erosionan cada vez que hay temporal, el último y más grave el pasado verano en plena temporada turística. Y también será de las que más cambien su fisonomía.

La Estrategia de Actuación en la Costa de Granada habla de varias actuaciones sobre todo a partir de la propia desembocadura del Guadalfeo, toda vez que la playa de La Charca "se encuentra estable". El principal problema de Salobreña se encuentra precisamente en el diseño de los diques de encauzamiento verticales con los que el río toma contacto con el mar y que son los responsables de hacer "vulnerable" el lugar. Por eso, indica el estudio, "parece razonable pensar en transformarlos en estructuras más disipativas del oleaje".

La solución planteada es que el primer dique, el más próximo a las urbanizaciones de Salobreña, se extienda 70 metros hacia el mar y se construya en forma de talud. Una recarga de 135.000 metros cúbicos de arena extendería la playa a lo largo de 750 metros. Mientras tanto, el dique que linda con la playa de La Cagaílla sería completamente derribado para construir otro nueva, también en forma de talud, y esta es la novedad, abierto unos 45 grados hacia el este, favoreciendo la salida de materiales hacia esa zona, una de las que más sufre el deterioro por la falta de flujos sedimentarios desde el río.

Esta actuación se une a la construcción de dos diques exentos de 150 metros dentro de la costa, a unos 5 o 6 metros de profundidad, el primero a uno 300 metros de la desembocadura del Guadalfeo y el segundo frente a Villa Astrida, en Playa Granada, que aumentarían durante casi dos kilómetros la extensión de la actual playa unos 50 metros más de ancho.

Pero en este punto hay varios problemas. El propio informe admite que estas actuaciones podrían no ser suficientes ya que este tramo "se encuentra sometido a un continuo desequilibrio sedimentario", y que las obras previstas reducirían la dinámica costera, "pero serían muy poco prácticas si no se efectúa un mantenimiento" a través de un "retrotrasvase periódico de material".

Estas actuaciones también se topan con la iniciativa empresarial: la Marina de Playa Granada. Un puerto interior previsto en la Punta del Santo, prácticamente en el mismo lugar donde la Estrategia construirá uno de los diques exentos de defensa, y ello conlleva una nueva estructura no prevista en el plan y que puede influir en los flujos sedimentario hacia la playa del Pelaíllo, la contigua al Puerto de Motril. El diseño del dique de entrada influiría en la dinámica de alimentación de ese arenal que, sin embargo, tiene prevista una extracción de 790.000 metros cúbicos de arena por su gran extensión actual.

Costa oriental

La única actuación llevaba a cabo de 2017 a ahora en los espigones de la Costa fue la ampliación del dique del Puerto de Motril 300 metros y un espigón de 200 en la playa de las Azucenas, que amplió su superficie en una extensión de 1,4 kilómetros. Acto seguido, en Torrenueva, Costas, plantea un recálculo de sus defensas actuales en el municipio para proteger mejor a sus playa, que aumentarían su espacio aunque de forma muy reducida. Se trata de eliminar los cuatro actuales espigones sumergidos y construir en su sitio tres nuevos en forma de 'L' de 200 metros y un espolón de 50. 

Es en esta zona de la Costa donde más, aunque pequeñas, actuaciones se concentran. Hay dos que llaman la atención en Castell de Ferro y en Castillo de Baños. En la primera se construirá un nuevo dique exento sumergido de 80 metros y se reconstruirán otros tres alejándolos de la Costa, de 100 metros, que favorecerán la retención de materiales y ampliará la superficie de la playa de El Sotillo. En este caso el replanteo habla de emerger algunos de ellos.

Mientras, en la pedanía de Castillo de Baños ganará una nueva playa con la construcción de un dique recurvo al oeste de 90 metros. Esto 'rellenaría' el espacio que actualmente tiene una escollera frente al paseo marítimo de la población. Sin embargo, esta actuación quedaría en el aire por la presencia de una pradera de posidonia marina a 90 metros de la estructura cuya afectación no está estudiada. En caso de ser negativa, se reforzaría el actual dique, aunque Castillo de Baños perdería una oportunidad turística.

El resto de actuaciones del plan de espigones de la Costa es construir uno pequeño de 15 metros en la playa de Los Yesos, que servirá para ampliar 110 metros su arenal aunque también está condicionado por las praderas de posidonia cercanas; otro de 130 metros al este de La Rábita, y dos en los extremos de la playa de El Pozuelo, ambos de 60 metros, necesarios al estar en una zona de deltas que hacen fluctuar mucho la dinámica de sedimentos.

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