El espigón de Motril en el punto de mira de los ecologistas por su falta de soluciones y la erosión de la zona
La sucesión de borrascas y temporales que se han vivido en las últimas semanas en la Costa Tropical han dejado a la vista un problema que se creía solucionado con la construcción del espigón de Motril. Casi desde el inicio de su construcción, la zona de Punta del Santo, una amplia playa en la que se iba moviendo la arena de un lado a otro según si el temporal era de Poniente o Levante, se ha visto mermada hasta quedarse prácticamente sin arena. Una situación que desde Ecologistas en Acción pone de manifiesto una realidad que numerosos técnicos y colectivos ecologistas venían advirtiendo desde hace años: "las soluciones de ingeniería dura en el litoral —especialmente los espigones— no resuelven el problema de la erosión, sino que lo desplaza".
Así lo han denunciado desde el grupo ecologista que apunta que en el caso de Motril, la construcción del espigón no ha evitado la pérdida de arena y ha generado nuevos focos de erosión en tramos que antes se mantenían estables. Recalcan que llevan años advirtiendo que los espigones "no crean" arena nueva, sino que la redistribuyen, y está ocurriendo lo que suele suceder con este tipo de infraestructuras defensivas, "provocan acumulaciones de sedimento en su lado de barlovento y déficits graves en el de sotavento. El resultado es un retroceso acelerado de la línea de costa en zonas próximas que antes no sufrían erosión significativa".
En el caso de la playa de Motril, los últimos temporales han provocado una importante regresión de arena, trasladando la zona caliente al otro lado de la infraestructura de defensa marítima y dejando un buen tramo casi sin playa. Un problema que comenzó en verano, con el espigón aun sin terminar, sin embargo, con el paso del tiempo la situación se ha ido agravando, dejando a uno de los establecimientos -el Hoyo 19- sin playa, y con un muro de contención de piedras para evitar que el mar siga comiéndose el terreno, y un corte que enfila hacia Poniente.
Hace un tiempo, con la llegada de otros temporales, desde la Dirección General de Costas aseguraban que los daños correspondían a los daños habituales en esta época del año y que la playa sufría distintos cambios en la morfología del litoral, algo que tiende a revertirse con la mejoría del tiempo, aunque hay voces críticas que apuntan que el daño que está sufriendo esta parte de la playa de Motril, nunca ha sido vista, y que la dinámica del litoral ha cambiado con la construcción del espigón.
El subdelegado del Gobierno en Granada, José Antonio Montilla, aseguró durante una visita a El Pozuelo, para valorar los daños de uno de los temporales en las playas que, el espigón de Playa Granada estaba cumpliendo su función dadas las circunstancias. "Ha sido un temporal muy fuerte, con olas de hasta seis metros. Hacía muchos años que no se producía un temporal de estas características y los técnicos aseguran que es inimaginable lo que podría haber ocurrido de no estar el espigón construido, sobre todo en la zona de Los Moriscos y Villa Astrida". Desde Subdelegación del Gobierno en Granada han apuntado a este periódico sobre las actuaciones que se llevarán a cabo en esta zona del litoral próximamente que "se han solicitado actuaciones de emergencia Punta del Santo y en la playa del Pozuelo en Albuñol".
Desde Ecologistas en Acción apuntan que lo que ocurre en Motril confirma el patrón esperado: acumulación de arena en un tramo y erosión mucho más grave en el contiguo. Y añaden que el espigón funciona mal cuando no forma parte de una estrategia litoral coordinada porque estas redistribuyen el sedimento, no lo genera; con la llegada de grandes temporales la erosión en sotavento se acelera y se hace más visible; y "sin aportes periódicos y seguimiento técnico, la obra se convierte en un parche costoso que traslada el problema a playas vecinas".
Al hilo, añaden, al igual que ya han hecho otras administraciones como el Ayuntamiento de Motril, que la pérdida de playa afecta directamente al turismo, al empleo local y a la seguridad de paseos, chiringuitos y viviendas próximas a la costa. Las soluciones de emergencia incrementan el gasto público y generan conflictos entre administraciones, técnicos y ciudadanía.
Hace algunas fechas, la alcaldesa Luisa García Chamorro indicó que desde el Consistorio estaban haciendo un ejercicio de fe por la situación que atraviesa esta playa, ya que donde antes había una ribera de más de 100 metros, hace unos días había tan solo unos metros y descontando.
Es necesario un cambio de enfoque
Los temporales se acaban llevando los aportes de arena artificiales que se realizan de forma periódica, lo que supone un coste de dinero elevado, y los aportes de arena no llegan a la zona por la construcción de la presa de Rules, algo que queda patente en las últimas semanas con el desembalse constante que se está realizando en la infraestructura hidráulica, que ha dejado otra imagen que muchos no se esperaban: la de una playa nueva en Salobreña, junto a la desembocadura del Guadalfeo.
Ecologistas en Acción propone que se lleven a cabo alternativas urgentes y necesarias para proteger el litoral sin repetir errores, realizando evaluaciones ambientales integrales y modelizando el litoral antes de proyectar nuevas obras; priorizando soluciones blandas y combinadas, como la restauración de dunas, la revegetación y aportes controlados de arena compatible.
Entre las propuestas también se encuentra una planificación supramunicipal en la Costa Tropical que esté acode a la dinámica real del litoral o el monitorio continuo y transparente, con datos públicos y participación ciudadana; o la gestión del riesgo, contemplando la retirada o reubicación de infraestructuras en zonas altamente vulnerables.
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