Salobreña sacará los coches de parte de su paseo marítimo antes de verano
Las obras cuentan con un presupuesto que ronda el millón de euros y tendrán que estar listas para la temporada estival
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Salobreña sueña con tener un paseo marítimo amplio y totalmente peatonal en el que vecinos y visitantes puedan disfrutar durante todo el año de la primera línea de playa sin aglomeraciones y sin vehículos a la vista. El objetivo es peatonalizar el tramo entre la urbanización Salomar 2000 y el chiringuito El Molino, unos 14.000 metros cuadrados que seguirían con el modelo ya realizado desde el río Guadalfeo hasta la urbanización en el que se alternan zonas verdes con un pavimento peatonal blando, dotado de equipamientos, mobiliario urbano y alumbrado.
El objetivo es que este nuevo tramo esté finalizado para antes de julio para entorpecer lo menos posible con la temporada alta en el municipio y fuentes del Ayuntamiento apuntan que las obras comenzarán en breve. Por el momento, cuentan con la autorización para iniciar los trabajos en la zona de servidumbre, y están a la espera de recibir la concesión por parte de la consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía para iniciar la actuación en el paseo propiamente dicho.
Las obras no pueden demorarse mucho en el tiempo ya que tienen que cumplir con los plazos previstos en el Plan de Sostenibilidad que establece una serie de fases de certificaciones antes de la entrega definitiva para la mitad del 2026.
Cuenta con un presupuesto que ronda el millón de euros y que permitirá llevar a cabo una de las grandes remodelaciones pensadas en la Villa, por lo que la intención del Consistorio es continuar con esa senda y reformar la parte final del paseo hasta llegar a la zona del Peñón, toda vez que también esté concluido el otro extremo entre el Peñón y la Guardia, por lo que siguen negociando con Costas para conseguir financiación.
Con esta remodelación pretenden seguir implantando un modelo de ciudad más amable, sostenible y accesible en el que se da prioridad al peatón y al cicloturista. El paseo marítimo de Salobreña cuenta con una longitud de unos 1.700 metros entre el Peñón y la desembocadura del río Guadalfeo, con una superficie total próxima a los 70.000 m2. Es un vial de un único sentido si se accede desde la avenida del Mediterráneo y se enfila dirección Motril, lo que pretenden es transformar todo este espacio en amplias zonas verdes y sustituir lo que hasta ahora son aparcamientos por un espacio ciclopeatonal, concebido al servicio y como ampliación de la playa. Aunque el plan no es prohibir para siempre el acceso a los vehículos, se dejaría un acceso para que los propietarios de las viviendas pudieran seguir accediendo a los garajes que hay en la zona, acceso también a los vehículos de emergencia y a los dedicados a la carga y descarga de locales en un horario restringido.
La actuación incluye alternativas de aparcamiento, concretando convenios con los privados, y poniendo a disposición de los ciudadanos bolsas de estacionamiento disuasorias. Además, señalan que se resuelven problemas de accesibilidad a través del desarrollo de un transporte público de calidad.
Una peatonalización que no cuenta con el apoyo de todo el mundo
Esta remodelación, de la que se lleva hablando ya unos años, no cuenta con el beneplácito de todos los grupos del pleno. Hace algunas fechas, el Partido Popular, Más Costa Tropical Salobreña y Vox solicitaron un pleno extraordinario para solicitar un replanteamiento del proyecto que contemple un modelo mixto entre zonas peatonales y acceso rodado, aunque sin mucho éxito, ya que desde el equipo de Gobierno han mantenido que las competencias sobre lo que se puede hacer o no en la playa es de Costas.
Durante la sesión, que se celebró en diciembre, Francisco García Martínez, del restaurante Carne a la Piedra, y en representación de los hosteleros de la zona, señaló que son conscientes que el paseo marítimo "está obsoleto y requiere una remodelación", aunque no comparten que se elimine por completo el tráfico de vehículos y se eliminen los aparcamientos. A su juicio, un proyecto que contemplase un carril de circulación y una línea de aparcamiento en batería, sería más acorde a las necesidades del municipio.
Desde PMAS, Pedro Ruiz de la Rica, planteó que no era viable realizar un tramo del paseo sin saber cuándo se concluirá el resto de la obra, ya que perjudicaría a los propios hosteleros que no podrán atender sus reservas, e instó al equipo de Gobierno a paralizar el proyecto si no tiene poder de decisión sobre la actuación, en referencia a que parte de las competencias son de Costas. Además, apuntó que el espacio restante sería de unos 20 metros si se contemplase el tráfico y los aparcamientos, algo "más que suficiente" para que el peatón disfrute del espacio sin problemas, y puso de ejemplo el modelo mixto realizado en Playa Granada.
Por su parte, el portavoz de Vox, Manuel Martín, apuntó que "la guerra que hay contra el coche está perjudicando al tejido comercial", y solicitó que se cuantificasen las bolsas de aparcamiento y a cuanta distancia se encontrarán de los establecimientos.
En la misma línea, el portavoz del PP, Juan de Dios Márquez, instó a que se paralizase el proyecto para buscar una línea en la que converjan todos los intereses, y que se mantengan las plazas de aparcamiento en primera línea de playa.
Desde el Consistorio mantuvieron que el debate llega tarde y que ha habido tiempo suficiente para plantear otro modelo de paseo marítimo sin que nadie se haya pronunciado hasta la fecha. Al hilo, aclararon que se contempla un carril de servicio para ambulancias, bomberos o proveedores, aunque no se podrá aparcar en la puerta de los negocios como hasta ahora.
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