Covirán Granada El triunfo ante Canoe, ¿el punto de inflexión en la temporada del Covirán Granada?

  • El equipo de Pablo Pin necesita encadenar varias victorias para cambiar su dinámica en la presente temporada

Pablo Pin da órdenes a sus jugadores en pasado encuentro en el Palacio de Deportes.

Pablo Pin da órdenes a sus jugadores en pasado encuentro en el Palacio de Deportes. / Carlos Gil

Ya llueve menos. Tras el triunfo con solvencia el pasado domingo ante el Real Canoe, el Covirán Granada cuenta con un margen para estar relativamente tranquilo con respecto a dos de los tres equipos que están en puestos de descenso, lo que le permite respirar algo más. Pero aún Oviedo no está descolgado de la lucha por la permanencia, por lo que no cabe ni un ápice de relajación.

Sin embargo, el extraordinario tercer cuarto que realizaron los de Pin debe servir de ejemplo de lo que hay que hacer. Ya no sólo por el acierto desde la línea de 6,75, algo que difícilmente se repetirá, pero sí en cuanto a la intensidad que mostraron ante los madrileños.

Todo rodado

Bien es cierto que conforme fue entrando un triple tras otro, se fue ganando confianza y se intentaron cosas que en otras citas no se han hecho, pero ese debe ser el camino, intentar. Ya no sólo lanzar de tres, que es una de las características del juego de los rojinegros, sino penetrar como hace Alo Marín, que suele sacar rendimiento a dichas acciones; o buscar a los interiores para jugar de espaldas y poder generar espacios a los exteriores. Aspectos que en ocasiones se obvian con tal de hacer un bloqueo directo en busca del triple y que, en ocasiones, desespera a más de uno, jugadores interiores incluidos.

Iriarte

Una de las sorpresas del choque ante Canoe fue David Iriarte. El ala-pívot mallorquín no llegó a estar en pista ni diez minutos. Fue el que permitió a su equipo soltarse en el arranque del duelo con seis puntos pero justo cuando mejor estaba, Pablo Pin lo sentó en el banquillo. No volvería a salir más hasta el arranque de la segunda mitad, en la que anotó un triple y una canasta de dos de manera consecutiva iniciando la remontada y el extraordinario tercer cuarto. Y de nuevo, fue sentado para no volver más a la pista. En la grada sorprendió tal decisión porque, aparentemente, no sufrió ningún percance físico. Algo que reconoció Pin en la rueda de prensa posterior al choque.

Joan Pardina cuajó un buen encuentro ante el Real Canoe. Joan Pardina cuajó un buen encuentro ante el Real Canoe.

Joan Pardina cuajó un buen encuentro ante el Real Canoe. / Carlos Gil

El preparador rojinegro se escudó en que los que entraron por él aportaron pero viendo sus números (11 puntos con un 71% de acierto en tiros de campo, dos rebotes, dos asistencias y otros tantos balones robados en 9:52 minutos) mereció más continuidad. Afortunadamente se venció y no se echó en falta sus números pero chocar, chocó.

Ojipláticos

Así se mostraron los aficionados rojinegros cuando, tras el descanso, fueron cayendo los triples, uno tras otro hasta sumar cuarenta puntos en diez minutos o lo que es lo mismo, once más que los sumados en la primera mitad. Pocos se creían lo que estaban viendo. Un acierto poco habitual y es que los 9 de 11 desde más allá de 6,75 está al alcance de pocos equipos. Quizá en la Euroliga sí pero no en LEB Oro.

El nuevo

El cuerpo técnico ya tiene otra pieza más que aporte. La lesión muscular de grado II en el músculo oblicuo externo del lado derecho de Manu Rodríguez, provocó la pasada semana que la entidad presidida por Óscar Fernández-Arenas acudiera al mercado para contratar a un exterior. Llegó Mykal Riley, que no tuvo suerte en su estreno. Se torció un tobillo al ir a capturar un rebote pero en los 11:21 minutos que estuvo en cancha mostró que puede sumar. Ayudó en el rebote capturando cuatro rechaces, aparte de anotar un triple en el primer balón que recibió. Si hubiera sido necesaria su presencia habría jugado más aunque tenía la articulación inflamada, pero no era necesario con el choque sentenciado. Otro para la causa.

Reválida

Como si de un estudiante se tratase, este próximo viernes el Covirán viaja a Melilla, una pista siempre difícil que en el arranque de temporada pareció más complicada de lo que lo es en los últimos dos meses y medio de competición. Los de Alejandro Alcoba suman seis triunfos de manera consecutiva como local y ya vencieron en el Palacio de Deportes por siete puntos (63-70). Toda una reválida para los rojinegros.

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