Joventut Badalona-Covirán Granada | Crónica y resultado

El Covirán Granada sólo aguanta 20 minutos ante el Joventut de Badalona (90-72)

Pere Tomás, que volvió a jugar en casa, trata de taponar un lanzamiento de Yannick Kraag.

Pere Tomás, que volvió a jugar en casa, trata de taponar un lanzamiento de Yannick Kraag. / ACB Photo (Badalona)

El Covirán Granada dio la cara en Badalona pero terminó cayendo por dieciocho puntos (90-72) ante el Joventut debido a su corta rotación. Con tan sólo ocho efectivos de la primera plantilla, el cuadro granadino se vio superado por el mayor acierto en el perímetro de los catalanes.

El buen partido que hizo el equipo de Pablo Pin ante el Baskonia parece que le ha dado confianza a los rojinegros de que pueden competir, pese a la numerosas bajas, ante cualquier rival. Y eso hicieron en la primera mitad en Badalona. Con un 2-6 de inicio gracias a dos canastas de Christian Díaz y una de Bropleh, los granadinos lograron una gran puesta en escena. Con fluidez en ataque pese a los problemas para anotar desde el perímetro, un parcial de 5-0 con triple incluido de Andrés Feliz le dio las primeras ventajas a los catalanes.

Despegue local

Fue el inicio de los mejores minutos del cuadro de Carles Durán, que llegaron a alcanzar los ocho de ventaja gracias a la aparición en ataque del joven Yannick Kraag, que se echó a su equipo a la espalda para endosarle un parcial de 12-3 y terminar los primeros diez minutos ocho arriba (21-13). Un cuarto con dos partes muy diferenciadas pero que sirvió para tener claro que si algo había que hacer, era mejorar las prestaciones ofensivas.

Thomas Bropleh fue el máximo anotador del cuadro granadino pero estuvo muy solo

El segundo periodo comenzó con un intercambio de canastas pero un triple de Kyle Guy que dejó la renta de los locales en nueve, provocó que Pablo Pin pidiera tiempo muerto. El técnico no quería que el Joventut rompiera el choque gracias a su gran circulación de balón. Ventura, que hizo mucho daño, llevó a la decena la renta para los verdinegros pero fue el momento de la aparición de dos hombres claves que con cinco puntos seguidos cada uno, metieron al Covirán en el partido. Primero fue Bropleh con triple incluido y, posteriormente, Lluís Costa que dio inicio a un parcial de 0-7 que permitió acercarse a tres puntos.

Jacobo Díaz trata de anotar ante Joel Parra. Jacobo Díaz trata de anotar ante Joel Parra.

Jacobo Díaz trata de anotar ante Joel Parra. / ACB Photo (Badalona)

Henry Ellenson rompió la mala racha local pero el Covirán dio un paso adelante en ataque para imponerse en el segundo cuarto por 24-20 e irse al descanso cuatro abajo tras un palmeo sobre la bocina de Mamadou Niang, que realizó un gran trabajo en la defensa de Tomic. El 3 de 18 en triples fue la principal rémora de un equipo que necesitaba del perímetro para darle espacio a Niang en la zona.

A base de triples

Y eso fue lo que logró Bropleh tras el paso por vestuarios. Anotó un triple ‘desde su casa’ y dejó a un punto a su equipo. Las penetraciones de Christian Díaz hicieron mucho daño pero el Joventut, a base de triples, se fue distanciando en el electrónico. En un pispás se fueron los locales de ocho. Una antideportiva de Pere Tomàs que supuso cinco puntos seguidos, con triple de Ventura, lanzó a los de Durán once por delante obligando a Pablo Pin a pedir tiempo muerto (58-47). Pero Vives, con un nuevo triple, dejó la renta en catorce.

Momento clave

La corta rotación comenzó a pasar factura pues los focos anotadores eran Bropleh y Christian Díaz y cuando la defensa del cuadro de Badalona los supo frenar, el Covirán tuvo muchos problemas para anotar. Una desconexión que terminó por casi finiquitar el partido pues con 18 abajo era misión casi imposible remontar. Pin les pidió a sus jugadores jugar los últimos doce últimos minutos “lo mejor posible”. Y es que el plantel que le quedó no daba para más.

Andrés Feliz, con un 2+1, dejó la ventaja de los verdinegros en 21 puntos para cerrar un tercer cuarto en el que el Joventut dobló en el marcador a los de Pablo Pin (32-16) para dejar sentenciada a la cita con diez minutos aún por jugar. El técnico granadino le pidió a sus jugadores una mejor actitud consciente que el choque estaba imposible. Se llegó a ir perdiendo de 23 y se terminó 18 abajo. Pero es que no hay para más.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios