Festival Internacional de Música y Danza de Granada No son ángeles

  • Fanny Mendelssohn-Hensel, Clara Schumann o las mujeres compositoras del Barroco, figuras recuperadas del Festival

El Cuarteto Meta4 actuó en el Patio de los Arrayanes.

El Cuarteto Meta4 actuó en el Patio de los Arrayanes. / Carlos Gil

Madres, hermanas, hijas, esposas. Se las consideraba ángeles, se reconocía su carácter talentoso, pero no su tesón creador ni la posibilidad de desarrollar una trayectoria profesional.La sexagésima octava edición del Festival Internacional de Música yDanza de Granada destaca en su programación por contar con esas madres, hermanas e hijas –y notables compositoras– en su programa. “Es momento para ampliar el repertorio en ese sentido: mostrar grandes figuras de la historia de la música que han sido tratadas injustamente”, reconoció recientemente el director del Festival, Pablo Heras-Casado, sobre la presencia de mujeres compositoras en el programa.

El Cuarteto Meta4 abrió esta subtrama del Festival con el Cuarteto de cuerda en mi bemol mayor de Fanny Mendelssohn-Hensel, la hermana de Felix. Otra compositora, Kaija Saariaho, de la que se interpretó Terra Memoria, redondeó aquella actuación en el Patio de los Arrayanes.

Hoy, en el Patio de los Mármoles del HospitalReal, a las 22:30, la soprano Roberta Invernizzi arrojará luz sobre algunas de las compositoras del Barroco más destacadas y también profundamente olvidadas. Barbara Strozzi, Isabella Leonarda, Settimia Caccini y Elisabeth Jacquet de la Guerre... nombres totalmente desconocidos para el gran público y que la profesora Anne Beer desglosa en Armonías y suaves cantos. Las mujeres olvidadas de la música clásica, publicado en la editorial Acantilado. La recuperación de estas creadoras continuará con la figura de Clara Schumann, de la que se interpretarán varias composiciones el 9 de julio en el recital de Kristian Bezuidenhout –concretamente 4 pièces fugitives, op. 15 y Romance en la menor– y el miércoles día 10, gracias al dúo formado por Jolente de Maeyer y Nikolaas Kende. Interpretarán Tres romanzas para violín y piano, op. 22 y Romance para piano, op. 21 núm.1 de Clara. Justamente este año se cumple el bicentenario del nacimiento de esta mujer, creadora siempre a la sombra de su esposo, Robert Schumann.

Beer desglosa la vida de compositoras singularísimas, como Francesca Caccini, una autoridad musical en la corte de los Médici en la pujante Florencia del 1600. “Estaba en el lugar y el momento oportunos: una compositora en una corte que empezaba a modelarse en torno a una mujer”, apunta Anne Beer de esta mujer. Otras dos figuras sobre las que se indaga son De la Guerre y Strozzi. Ambas fueron extremadamente talentosas, lo que no evitó que sus carreras tuvieran que bascular con la imagen de cortesanas.

Beer también bucea en las trayectorias de Marianna Martines, Lili Boulanger y Elizabeth Maconchy. Su labor de investigación va desde la Florencia del XVII hasta el Londres del XX. La autora bucea en cartas, diarios, críticas y partituras para trazar el retrato de ocho mujeres que fueron consideradas como ángeles dotados para la música, no como profesionales de la composición.

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