Ayer y hoy

¡Bien por el Centro Artístico!

  • Así elogiaba la prensa la iniciativa de la primera Cabalgata de Reyes Magos organizada por el Centro Artístico en 1912

  • Se repartieron cientos de juguetes, dulces y bollos

  • En el desfile iba un camello

La primera cabalgata, de 1912. La primera cabalgata, de 1912.

La primera cabalgata, de 1912. / J.L.D.

Conocemos los granadinos aquella curiosa iniciativa que los socios del Centro Artístico tuvieron en enero de 1912. Así lo leemos en la prensa de la época y así lo recuerda el Boletín del Centro Artístico en su número 11 (2020), con el documentado artículo de la propia presidenta Celia Correa. No desaprovechamos estas fechas para volver a rememorar cómo fue la gestación de tan solidaria iniciativa en unos momentos en los que Granada no pasaba por brillantes laureles económicos y los hospicios se llenaban de niños pobres, enfermos y huérfanos. El reparto de juguetes, dulces, galletas y bollos de aceite venía a dar un respiro de ilusión a varios centenares de niños granadinos. Desgraciadamente un siglo después parece que aún permanece la necesidad, a pesar de la opulencia y el derroche que hoy nos envuelve.

Celia Correa, presidenta del C.A.L. Celia Correa, presidenta del C.A.L.

Celia Correa, presidenta del C.A.L. / M. Alarcón

Esta fiesta de Epifanía se venía celebrando de antiguo. Pero lo que sí fue una iniciativa del Centro Artístico, presidido entonces por Miguel Horques y, según parece, ocurrencia de uno de sus socios de nombre Enrique Cachazo Fenoy, fue la de recaudar fondos para comprar juguetes para los niños asilados y repartirlos luego, tras organizar una cabalgata que abría la Guardia Municipal montada en traje de gala a la que seguían carrozas muy adornadas, los Reyes Magos, la banda de música del Centro Católico, cortejo de hebreos, palafreneros, hacheros con bengalas, esclavos, pastorcillos cantando villancicos, acémilas y hasta un camello, que recorrieron las principales calles de Granada, desde la sede del Centro Artístico hasta el Hospital de San Juan de Dios, Asilo de San Rafael y luego al Hospicio Provincial.

Granada. Cabalgatas antiguas. Granada. Cabalgatas antiguas.

Granada. Cabalgatas antiguas.

Según la prensa local y el recuerdo que nos hace el Boletín (C. Correa), aquello fue un espectáculo muy singular; las calles se llenaron de público y desde los balcones la gente aplaudía entusiasmada al paso de la original cabalgata, sorprendidos además de que aparecieran personajes embadurnados de negro junto al rey Baltasar y un exótico camello (tal vez un dromedario). Se iniciaba así la costumbre de incluir animales en las cabalgatas; con el tiempo aparecieron ovejas, ponis y hasta elefantes (Ver mi artículo Los Reyes Magos a lomos de elefantes, en Granada Hoy, enero 2020). La protesta de algunos ha desterrado a los animales de estos desfiles para evitarles sufrimiento; se cambian por humeantes tractores, camionetas, autobuses y furgonetas que hacen su recorrido en primera velocidad, con frenazos y aceleraciones frecuentes que no sé si son más saludables para el medio ambiente que el lento caminar de unas mulas engalanadas y cargadas de juguetes.

Cabalgata de Reyes. 1926. Fotos de Torres Molina y Trino. Cabalgata de Reyes. 1926. Fotos de Torres Molina y Trino.

Cabalgata de Reyes. 1926. Fotos de Torres Molina y Trino.

A la mañana siguiente del paso de la cabalgata, los socios procedían al reparto de regalos a los niños pobres que presentaran su papeleta de recogida en la sede del Centro Artístico, Campillo Alto, nº 27. El acto estuvo amenizado por la banda de música de las Escuelas del Padre Manjón (El Defensor, 7/1/1912). Se advertía que, de no presentarse los citados, se darían los juguetes a otros niños por entender que renunciaban a sus derechos. Tal fue la aglomeración pidiendo regalos que hubo que poner orden llamando a la guardia municipal de caballería.

Curiosa y muy valorada esta primera cabalgata de Reyes Magos sobre la que ya se ha escrito bastante y algunas anécdotas estrafalarias, como creer que en ella tuvo participación Federico García Lorca, cuando a la sazón contaba 13 añitos; a menos que fuera a recoger su juguete preferido, un teatrillo de cartón de manos del rey Melchor, porque dinero para bollos sí que tenía su rico progenitor.

Quedémonos con el grato recuerdo de esta hermosa iniciativa de nuestro Centro Artístico, orgullosos de que fuera la primera de España y recordando el ajustado titular de un periódico local ¡Bien por el Centro Artístico!

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