Grafitis con color político
El alcalde, en el mercado de San Agustín, y Pedro Benzal, junto a María José Sánchez, en el Palacio de Dar-al-Horra coinciden en reivindicar la concienciación ante las pintadas
Dos escenarios, dos políticos y un mismo objetivo: las dichosas pintadas que tanto afean la ciudad. Unos por un sitio y otros por otro pero todos limpiando y solicitando la solidaridad ciudadana para evitar que tanto los edificios, las calles y, especialmente, los monumentos acaben llenos de firmas y garabatos que están muy lejos del llamado arte callejero y grafitero de los especialistas que se dedican a estas lides.
El alcalde se trasladó al centro, al Mercado de San Agustín, y allí frente al equipo de limpieza encargado de eliminar las pintadas destacó el gran esfuerzo que el Ayuntamiento está haciendo para que la ciudad esté limpia. "A la patrulla verde que tenemos dedicada especialmente para erradicar estos comportamientos, le hemos sumado este taller que lleva casi un año trabajando y está teniendo muy buen resultado".
Torres Hurtado señaló que ya han limpiado edificios como la piscina de Arabial y que, justo después de mercado de San Agustín, se irán a Merca80. "Queremos que los dos mercados centrales de la ciudad presenten su mejor cara para Navidades que las visitas se multiplican y los usuarios se deben llevar la mejor imagen".
Asimismo, para ayudar a los tenderos de estas instalaciones, el alcalde apuntó que, durante las fechas navideñas la televisión municipal TG7 anunciará de manera gratuita los servicios que se ofrecen tanto en San Agustín como en el Zaidín, para incentivar el comercio tradicional.
Por su parte, el delegado de Cultura y la delegada de la Junta se trasladaron al Albaicín, al palacio de Dar-al-Horra, inmueble del siglo XV que fue residencia palaciega de la madre de Boabdil y que contará a partir de ahora con un sistema de vigilancia para impedir que su fachada, que ha sido limpiada de grafitis, vuelva a ser objeto de pintadas.
El proyecto de retirada de grafitis que se inició hace más de dos meses y concluirá en una o dos semanas, ha permitido la limpieza de unos 150 metros cuadrados de la fachada del edificio, según explicó la restauradora, Pilar Aragón.
Para evitar nuevas pintadas, la Junta estudia con la Universidad de Granada la implantación de un sistema de vigilancia, como adelantó la delegada del Gobierno andaluz en Granada, María José Sánchez.
Además, el edificio, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), llevará un revestimiento que impida que si se realizan de nuevo grafitis sobre su fachada penetren en la piedra y dañen el inmueble, como ha ocurrido ahora (se han localizado hasta cinco capas de pintadas que ya han sido retiradas). Según la restauradora encargada de los trabajos, que han contado con un presupuesto de 60.000 euros, lo más difícil ha sido la retirada de los grafitis de los ladrillos y cajones de tapial.
El proyecto de limpieza ha permitido el saneamiento de todos los muros del palacio, tanto los de tapial como los de ladrillo y el de aglomerado del siglo XI, según la restauradora, quien ha explicado que la actuación se ha llevado a cabo sobre unos 150 metros cuadrados de fachada.
Tras la limpieza de la fachada, la Junta acometerá un proyecto de intervención en el interior del palacio en colaboración con el Ministerio de Cultura a través del 1% cultural, que supondrá una aportación de 900.000 euros.
Por su parte, el delegado de Cultura de la Junta en Granada, Pedro Benzal, ha pedido colaboración ciudadana para que no se vuelvan a repetir las pintadas en edificios protegidos y ha advertido de que, "ante el más mínimo deterioro", interpondrán una denuncia ante la Fiscalía Superior de Andalucía.
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