"Granada es una ciudad que inspira a diseñadores de todo el mundo"
beatriz peñalver. diseñadora
A sus 27 años, esta sexitana ha pasado en poco tiempo de confeccionar trajes para sus amigas a vestir a famosas
Dicen que la necesidad agudiza el ingenio. Quién sabe. Lo que está claro es que hay quien nace con un don. A Beatriz Peñalver le tocó el de las confecciones. Por eso, cuando el banco para el que trabajaba la despidió, decidió darle rienda suelta a su pasión. Hoy sus trajes se pueden ver ciudades con tanto glamour como Londres o Nueva York.
-¿Cómo empezó en el mundo de la moda?
-Era mi hobby y, además, cuando trabajaba en el banco, tenía tiempo libre por la tarde. Así que empecé a dedicarle horas. Al quedarme sin trabajo y tener más tiempo libre todavía, empecé a potenciarlo más y a pensar en rentabilizarlo. Comencé haciendo trajes de boda para amigas y, poco a poco, la demanda aumentó con más gente y amigas más lejanas que ya no eran tan íntimas. Luego surgió la idea de hacer un desfile con todas las prendas que había confeccionado y el trabajo que había hecho. Fue a partir de ahí cuando marcamos un inicio y comenzamos a crear colecciones.
-¿Cómo se llega de ahí a Madrid, California o Nueva York?
-Hay un gran camino. Casi todas las oportunidades han nacido en Madrid. Después del desfile que comentaba anteriormente, decidí presentar la colección prêt-à-porter en un showroom de Madrid, convocamos a los medios de comunicación que en ese momento teníamos a nuestro alcance. Hizo mucho el boca a boca y las convocatorias estilo casero, pues íbamos haciendo promoción por la calle. Ahí conocimos a estilistas de televisión. Le llamamos la atención en el showroom a una chica que coordina una plataforma de jóvenes diseñadoras en Estados Unidos. Así llegaban todas las oportunidades. A la Mercedes-Benz Fashion Week conseguimos llegar aplicando nuestra solicitud a las bases del concurso.
-Hablaba de estilistas de televisión. Precisamente dio el salto con 'Un príncipe para Corina'...
-Cuando hice el showroom por Madrid llevábamos una modelo a la que estábamos haciéndole fotos. Intentábamos aclamar la atención de la gente y, así, repartir invitaciones al showroom. Justo entonces pasaron por la calle Fuencarral dos estilistas, nos preguntaron sobre los vestidos, les invitamos al showroom y resulta que trabajan para Telecinco. Fue una casualidad muy buena.
-Es usted el ojito derecho de toda una diva de la moda como Carmen Lomana...
-Tanto como eso no sé, pero sí es verdad que me tiene mucho aprecio. Ya hemos coincidido varias veces en distintos eventos. Ella tiene una prenda mía que se ha puesto pero de la que aún no me ha mandado fotos. Siempre que estoy en un stand de alguna exposición viene a visitarme o me tuitea. Supongo que es amiga de muchos diseñadores, pero la verdad es que siempre que me ve tiene buenas y afectuosas palabras para mí.
-¿Cuál es su referente?
-Soy muy clásica. Si me tengo que fijar en alguien, que sea grande. Por eso miro a las grandes casas: Chanel o Louis Vuitton. También me gustan muchísimo diseñadores como Balenciaga o Givenchy.
-¿Dónde pone el horizonte?
-Al principio lo veía todo muy complicado. Decir París, Londres o Nueva York era una idea muy alejada; pero con el rodaje te vas dando cuenta de que sólo es cuestión de proponértelo y buscar la manera. Existen muchas plataformas para mover a los jóvenes diseñadores y muchas oportunidades. Yo las busco y las acato.
-Hace poco presentó en el Cortijo Alameda su nueva colección de trajes de novia 'El Jardín de las Morenas', además tiene otra llamada 'Mirage', ¿Qué importancia tiene esto en su futuro más próximo?
-Mirage fue una colección que presenté en la Mercedes-Benz para la primavera-verano 2014. Aunque simplemente es un prêt-à-porter más, supone la colección vigente de ahora. Lo que sí ha sido muy importante para mí es El Jardín de las Morenas. No es una colección en sí, sino cinco vestidos distintos entre sí que ofrecen cinco opciones a las novias, incluyendo también el servicio de taller, que es muy personalizado. De esa forma se pueden fijar en cinco cortes, cinco patronajes, cinco manera de combinar el vestido y cinco mujeres distintas. Para ello elegí el Cortijo Alameda porque es un referente del diseño en Granada y pensé que era el escenario perfecto.
-¿Sus confecciones van enfocadas sobre todo a los trajes de novia o hay de todo?
-Más bien hay de todo. Es verdad que la mayoría de mis clientas son personas que asisten a este tipo de eventos como bodas: ya sean novias, madrinas, primas de la novia (ríe), cualquier cosa. Cada vez tengo más clientas de prêt-à-porter, es decir de colección. Aunque la tienda online es la que funciona mejor y recibe más pedidos. Luego tenemos el taller, que es muy importante para nosotros porque nos permite realizar trabajos extra y personalizados en los que puedo desarrollar mi creatividad no predeterminada.
-¿Tiene Granada potencial en el mundo de la moda?
-Cada vez se están haciendo más eventos. La pasarela Fortuny la está potenciando bastante. Ya hay máster de Comunicación en Moda. Además ahora la carrera de Diseño de Moda también está en la universidad pública. Está claro que si antes en Granada la moda no sonaba mucho en cuanto a diseño, a partir de ahora sí que lo va a hacer bastante.
-Esta ciudad lo que sí es una fuente de inspiración...
-Desde luego, absolutamente. Sólo nuestra orografía ya inspira. Pero además tenemos cultura, mezcla cultural y mucho embrujo. No sólo inspira a diseñadores españoles, sino de todo el mundo.
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