Granada

Juan Carlos I y Granada: los años del hilo directo con Zarzuela

  • La predilección del rey emérito por la ciudad ha sido patente desde que era príncipe

  • Ha venido en visitas oficiales pero también muchas en privado, manteniendo grandes amigos granadinos y a Sierra Nevada como destino preferente

Imagen de archivo de una visita en 2009 al túnel del viento. Imagen de archivo de una visita en 2009 al túnel del viento.

Imagen de archivo de una visita en 2009 al túnel del viento. / G. H.

En Sierra Nevada En Sierra Nevada

En Sierra Nevada / G. H.

Ahora que la figura del rey emérito Juan Calos I está en cuestión por los escándalos económicos destapados y que lo han llevado a abandonar España, son muchos los resúmenes de su vida y de su reinado que se realizan en todo el país. Y Granada tiene un capítulo propio en ese recuerdo. Sus visitas a la ciudad, oficiales o privadas y distintos puntos de la provincia durante décadas sirvieron para dar lustre a Granada, que tuvo hilo directo con Zarzuela como uno de los destinos de referencia para el monarca.

La vinculación del rey emérito Juan Carlos I con Granada se inició cuando era príncipe y se convirtió en un 'romance' que se mantuvo hasta final de su reinado, siendo uno de los puntos con más visitas reales sumando las oficiales pero sobre todo las privadas, que han sido innumerables con un destino preferente para el monarca: Sierra Nevada. 

Vino en abril de 2014, apenas dos meses antes de su abdicación, y la última que se conozca, a nivel privado, fue en mayo de 2016 a una boda en Íllora.

Pero un repaso por sus visitas a Granada indica que la vinculación viene de largo, desde que era príncipe, en la década de los años sesenta. Durante esta etapa eran habituales las visitas a la casa de los reyes Fabiola y Balduino en Motril, a la finca de los duques de Wellington en Íllora, a Sierra Nevada y también a otros destinos turísticos de la ciudad.

Su primera visita como rey la realizó en 1980. Era un 9 de enero y llegó en un momento político complicado por la proximidad del referéndum autonómico. "Vuestras inquietudes serán mis inquietudes. Vuestros problemas serán mis problemas. Vuestras alegrías serán también mis alegrías", fueron las primeras palabras que Don Juan Carlos dirigió a los granadinos.

En el Ayuntamiento siendo alcalde Jesús Quero En el Ayuntamiento siendo alcalde Jesús Quero

En el Ayuntamiento siendo alcalde Jesús Quero / G. H.

Y todos los alcaldes hasta 2014 han contado en su tiempo de Gobierno con visitas reales, un apoyo que ha llegado para todo tipo de proyectos: culturales, deportivos, económicos... Y aunque hay visitas históricas para el desarrollo de la ciudad, como la inauguración del Campeonato del Mundo de Esquí en 1996, todas pasarán a la historia.

Sí es cierto que hubo una época dorada en las relaciones entre Granada y la Casa Real. Eran los años 80 y 90, cuando se producían varias visitas al año y había hilo directo con la Zarzuela. Fueron los años en los que era habitual ver al Rey en Sierra Nevada los inviernos practicando el esquí -hubo hasta quien propuso comprarle un piso-. 

Y ha estado en todos los acontecimientos importantes de la ciudad: estreno del Palacio de Congresos, conciertos de la Orquesta Ciudad de Granada, el Festival de Música y Danza, la inauguración del encauzamiento del río Genil, el Legado Andalusí, el año Lorca, el V Centenario del Ayuntamiento (año 2000)... Y siempre con gestos de cariño y complicidad con los ediles Antonio Jara (el primero que recibió a Juan Carlos como rey), Gabriel Díaz Berbel, Jesús Quero, José Moratalla y José Torres Hurtado, el último en recibirlo en visita oficial.

Con los Clinton en la Alhambra Con los Clinton en la Alhambra

Con los Clinton en la Alhambra / G. H.

También ha venido como anfitrión en otras visitas de personalidades importantes. La más mediática fue la de Bill Clinton en 1997, pero también la gestión del Rey propició otros hechos históricos como que la ciudad fuera sede de la entrega de los Premios Aga Khan de Arquitectura.

Pero sin duda Granada ha estado unida al Rey y a la familia real por el esquí. La afición por este deporte hizo que Don Juan Carlos fuera una figura clave para que la ciudad acogiera los Mundiales de esquí. Estaban previstos para 1995 pero la falta de nieve impidió celebrarlos. Ese año los organizadores contaron con el apoyo del Rey. Su influencia en los órganos internacionales hizo que se pudiera posponer hasta 1996 la celebración de la prueba, que contó con el respaldo de toda la familia.

Ya en el siglo XXI las visitas han continuado pero con menos asiduidad para las citas oficiales, en las que cedió el testigo al entonces príncipe Felipe, que recibió instrucción militar en la Base Aérea de Armilla, también ha sido asiduo a la estación de esquí de Sierra Nevada y eligió la ciudad como destino de un viaje familiar en noviembre de 2013 coincidiendo con el cumpleaños de la infanta Sofía y en la que enseñó la Alhambra y la belleza de Granada a su familia.

El rey emérito siguió descubriendo placas en Granada hasta los últimos años. Entre sus visitas destaca la inauguración del túnel del viento en 2004, la visita a las instalaciones de Puleva en 2008 y la inauguración del Museo de la Memoria de CajaGranada además de la planta de Rovi del PTS en 2009, año en el que regresó a Granada en visita a la Base Aérea de Armilla.

En 2014 hizo dos visitas: Una privada el 19 de abril, dos meses antes de abdicar, cuando vino a comer con unos amigos aprovechando las vacaciones de Semana Santa. Ese día estuvo acompañado por la Infanta Elena, que visitó la Alhambra. La otra fue en agosto, ya como emérito, en presencia oficial en el primer partido de la Selección Española de Baloncesto en el Campeonato del Mundo. 

La última que se conoce fue en mayo de 2016, cuando acudió en Íllora a la boda del multimillonario colombiano Alejandro Santo Domingo con Charlotte Wellesley, hija de los duques de Wellington y a la que acudió la propia duquesa de Cornualles, Camila Parker.

Última visita en 2016 Última visita en 2016

Última visita en 2016 / Facebook

También aprovecha sus visitas para comer en restaurantes. Lo hace en los propios Chapiteles pero también han sido destino de su parada La Ruta del Veleta o en su día Los Manueles. En la última visita estuvo en la Alacena de San Nicolás.

En sus visitas a Granada se rodeaba de amigos de referencia, como Fernando Almansa, granadino que fue jefe de la Casa Real entre 1993 y 2002, Francisco Fernández Fábregas, que se ocupó del Protocolo en la Casa Real desde mayo de 1996, o el abogado Jerónimo Páez, uno de sus más allegados desde que se conocieron en Sierra Nevada cuando Páez era responsable de la estación de esquí y que pasó a formar parte de su núcleo de amigos, siendo además anfitrión del Rey en numerosas ocasiones, alojándose incluso en uno de sus destinos favoritos: el Carmen de los Chapiteles, de la familia Páez.

Hubo otro granadino en su vida, el jurista Antonio García-Trevijano, fallecido en 2018. Republicano constitucionalista, fue hombre de confianza de su padre, Don Juan, y tuvo una gran amistad con Juan Carlos durante su juventud en Zaragoza, donde ambos coincidieron. Esa relación tuvo muchos altibajos hasta que llegó el distanciamiento. 

Una relación pública con Granada que ha impulsado su nombre y otra privada que ha mantenido con la discreción y enigma de la propia ciudad nazarí.

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