Tribunales

El Kiki, condenado a 22 años de cárcel por el homicidio del guardia civil Arcos en Granada

  • La sentencia incluye una indemnización de 334.292 euros a la familia de la víctima

El Kiki, condenado a 22 años de cárcel por el homicidio del guardia civil Arcos en Granada El Kiki, condenado a 22 años de cárcel por el homicidio del guardia civil Arcos en Granada

El Kiki, condenado a 22 años de cárcel por el homicidio del guardia civil Arcos en Granada

Antonio M.G., conocido como el Kiki, ha sido condenado por la Audiencia Provincial de Granada a 22 años y medio de cárcel por el homicidio del agente de la Guardia Civil José Manuel Arcos tras una persecución en el municipio granadino de Huétor Vega en 2018. La sentencia también impone al acusado la obligación de indemnizar con un total de 334.292 euros a la familia de la víctima. 

El tribunal ha dictado una sentencia -a la que ha tenido acceso este periódico- de acuerdo al veredicto emitido la semana pasada por los miembros del jurado que han participado en este juicio y que declararon culpable al acusado de homicidio y otros delitos como el de depósito de armas de guerra

Además de la indemnización económica para la viuda y los dos hijos de la víctima, que han sido parte acusadora en el proceso mediante la representación del letrado Javier López y García de la Serrana (HispaColex), la sentencia fechada el 27 de noviembre y notificada ayer a las partes impone una multa de 2.160 euros por un delito leve de daños y otro continuado de robo de vehículos a motor.

El acusado reconoció durante el juicio haber matado al agente, tras un acuerdo entre las partes para rebajar algunas de las acusaciones y peticiones de condena, que en un principio alcanzaban los 43 años de prisión. Finalmente, las penas impuestas en la sentencia son de 17 años y medio de prisión por el homicidio (sin ninguna circunstancia modificativa de la responsabilidad criminal) del agente en acto de servicio y otros 5 años por el depósito de armas de guerra.  

Los hechos se remontan a la madrugada del 15 de octubre de 2018 cuando la víctima, el agente José Manuel Arcos, prestaba servicio junto a una compañera del puesto de La Zubia (Granada).

Los dos estaban de servicio, con sus armas reglamentarias, uniformados y a bordo del vehículo oficial ubicado en una rotonda de Huétor Vega por la que, sobre las 4:00 de la madrugada, pasó el acusado, que circulaba en un coche robado.

El procesado realizó una maniobra sospechosa, probablemente porque portaba un arma, lo que provocó que los dos agentes decidieran seguirle y activar las luces policiales.

La persecución se extendió hasta que chocó contra un coche y siguió su huida a pie, y tras él los dos agentes, que efectuaron dos disparos al aire, hasta que la compañera de la víctima cayó al suelo, y el guardia civil y su agresor forcejearon en una zona ajardinada. El acusado cogió entonces el arma del agente, le disparó entre el abdomen y la ingle y le provocó lesiones por las que murió poco después.

En su veredicto, y así lo recoge la sentencia, el jurado popular se mostró desfavorable a aplicar al acusado los beneficios de la suspensión de las penas impuestas, así como a cursar la solicitud del indulto por cualquiera de los delitos por los que ha sido condenado.

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