Medio Ambiente pacta con la Alhambra un plan de choque en el Llano de la Perdiz
Recuperación del parque de invierno y su entorno Conservación de la Dehesa del Generalife
El paraje, el parque periurbano más emblemático de la ciudad, se encuentra en un estado de conservación deplorable · Las reuniones empezarán en otoño pero el documento no estará hasta finales de año
El Llano de la Perdiz es el parque periurbano más emblemático de Granada pero, con tantos años de historia como visitantes, su estado de conservación es lamentable. La pista forestal que arranca en el cementerio y conduce al área recreativa está asfaltada sólo a trozos que ni siquiera están bien conservados. En el área recreativa o parque de invierno donde se ubican los bancos y mesas de piedra, en el mismo espacio donde están diseminadas 22 barbacoas, es difícil encontrar una papelera, mientras que los cubos de basura están bien visibles.
Pero lo que peor aspecto presentan son los siete campos de fútbol, completamente abandonados. Las porterías están oxidadas, sin redes, torcidas y en las pistas de tierra crecen o se secan a su antojo los matorrales y las hierbas. Lo mismo ocurre en el espacio del reloj de sol, donde la maleza crece salvaje ensombreciendo la magia del entorno.
Además, no hay ninguna huerta en mitad del secano en el que los incendios han dejado convertida la Dehesa del Generalife, a pesar de la existencia de aljibes históricos, como el de la Lluvia, que riegan los huertos de la Alhambra.
Por eso, la colina que corona el Llano de la Perdiz, con independencia de la de kilómetros de caminos o pistas forestales que la arañan en su ascenso a la cima, no es el paraje perfecto para practicar un sinfín de actividades deportivas.
Y eso que el Llano de la Perdiz sería ideal para correr, hacer rutas con la bici de montaña, motocross, trial, fútbol, futbito, senderismo o, simplemente, para que los más pequeños jueguen en familia. Y justo al lado de la ciudad.
La Junta de Andalucía, el Patronato de la Alhambra y el Ayuntamiento comparten la tutela del entorno y, en mayor o menor medida, la responsabilidad sobre su estado.
Como ocurre con el resto de los parques periurbanos de Andalucía, la Consejería de Medio Ambiente es la encargada de su mantenimiento, aunque las competencias sobre la conservación de los restos patrimoniales pertenece al Patronato. Y, según han adelantado fuentes de la Consejería, "se está trabajando en un plan integral de restauración". En dicho plan, que tiene que ser consensuado con la Alhambra al enclavarse el parque en el perímetro del monumento nazarí, se trabajará en la recuperación forestal del parque, afectado por tres incendios en los años 2005, 2006 y 2007 en las que Medio Ambiente calcula que se perdieron un total de 70 hectáreas de vegetación.
También se mejorarán las áreas recreativas y los accesos, punto este sobre el que se ha realizado la última mejora con la ampliación de un tramo de asfaltado en el que se había producido un gran socavón que dificultaba la llegada en coche al área recreativa.
La Delegación de Medio Ambiente puntualiza que, si bien las mejoras corren a cargo de la Consejería, el Patronato de la Alhambra tiene que dar el visto bueno al tipo de asfaltado que se utiliza en la pista forestal.
Este será uno de los puntos que se tendrán que acordar en el nuevo plan integral, en el que se empezará a trabajar en los próximos meses de octubre o noviembre, aunque no se prevé que esté listo antes de finales del año que viene.
Si bien el principal valor de este paraje es la naturaleza, sus numerosos restos palaciegos, aljibes y acequias, prueba de su importante pasado árabe, están infrautilizados para el turismo cultural.
Entre todos destaca la Silla del Moro o Castillo de Santa Helena, que sirvió como lugar de vigilancia y que durante años ha estado en pésimo estado de conservación.
El Patronato encargó a la empresa Geocisa su rehabilitación para una futura incorporación al recorrido turístico que ofrece la Alhambra a sus miles de visitantes y, de hecho, ayer, la ministra de Cultura visitó este enclave para anunciar que abrirá sus puertas de manera gratuita hasta fin de año.
La Silla del Moro se halló y se excavó entre 1919 y 1935, fecha en la que se descubrió que a comienzos del siglo XIX el ejército francés lo utilizó como base estratégica y como lugar de artillería entre 1810 y 1812.
El último trabajo de restauración se centró en la consolidación y protección de los paramentos existentes y la recuperación volumétrica de una de las torres que se ha perdido con el paso del tiempo.
A pesar del estado en el que se encontraba, esta no es la primera vez que se rehabilita el monumento. En 1965, el restaurador Francisco Prieto-Moreno quiso levantarlo sin demasiado éxito, pues años después muchas partes del castillo se cayeron por la baja calidad de los materiales usados. Aún así, todavía hoy se pueden apreciar diferencias entre la construcción primaria y las obras realizadas con posterioridad.
Por su parte, el Ayuntamiento de Granada sólo se encarga de la recogida de la basura del área recreativa. "Nosotros sólo vamos los martes a retirar los desechos de los contenedores y la Junta de Andalucía no nos ha pedido ningún tipo de colaboración más", aclara el concejal de Medio Ambiente, Juan Antonio Mérida, para delimitar responsabilidades sobre el estado que presenta el parque. "Además el actual acuerdo se cerró hace ya muchos años, mucho antes de que yo llegase a la Alcaldía", puntualiza Mérida.
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