Rebajas en Granada Desbordados y sin avalanchas en el primer día

  • El buen tiempo y el día festivo llenan de compradores los centros comerciales y el centro

  • Largas colas en las franquicias, y poco público en el comercio de cercanía

Cartel de rebajas en El Cortes Inglés de Genil Cartel de rebajas en El Cortes Inglés de Genil

Cartel de rebajas en El Cortes Inglés de Genil / Carlos Gil

Las rebajas funcionan como el sistema circulatorio del cuerpo humano: cuanto más lejos de las arterias, menor flujo de sangre y, por lo tanto, menor temperatura en las extremidades.

Desde años es norma común que los macrocentros comerciales y las grandes marcas absorban el grueso de las ventas de un periodo, junto a la Navidad, que suele reportar al comercio, sobre todo el de cercanía, entre el 40 y el 50% de las ventas de todo el año, según fuentes de la Federación Provincial de Comercio.

Esa misma imagen es la que se pudo contemplar en la primera jornada de rebajas de enero. Avenidas llenas, tiendas a rebosar, vías saturadas de vehículos y grandes superficies colapsadas se contraponían con calles semivacías, comercios con apenas dos o tres clientes, por no decir vacíos, e incluso algunos establecimientos cerrados.

El patrón era el mismo: de una calle Recogidas con aceras repletas y un Centro Comercial Nevada sin sitio para dejar los coches, a cierta quietud y sosiego conforme las calles Alhóndiga o Puentezuelas se alejaban del corazón de la ciudad.

Conforme los comercios se alejaban de las grandes arterias, la cantidad de clientes descendía y la actividad comercial se resentía

“A nosotros nos va bien ya de por sí. No hemos parado desde que hemos abierto”, comentaba una dependienta de Kling, una marca de ropa situada frente a la Iglesia de la Magdalena, y que notaba “el mismo movimiento” de clientela que en años anteriores. El local, de tamaño mediano, tenía una cola de unos diez clientes y otras dos mujeres inspeccionaban un vestido verde. Algo más lejos, la temperatura se enfriaba.

En Complementos Lollipop, ningún cliente se asomaba al interior del establecimiento. Tampoco esperan nada especial durante este periodo de rebajas: “Tenemos hoy –por ayer– poco movimiento. Todos van a Inditex a cambiar”. Las grandes marcas y los centros comerciales marcando una tendencia a la baja del comercio más tradicional. “Nos están haciendo mucho daño”, lamenta una de las dependientas de este establecimiento.

“En el comercio de cercanía lo estamos pasando mal”, se sincera María Castillo, presidenta de la Federación Provincial de Comercio. Las previsiones de su asociación no se han cumplido para esta Navidad, según los primeros sondeos realizados a los comerciantes, ya no sólo del centro de Granada, si no de barrios periféricos como Zaidín o La Chana.

La previsión para estas rebajas es que la actividad del comercio de proximidad para la Federación oscila entre el 2,5 y el 3%, según explicó Castillo, aunque prefiere no fiarse de las perspectivas:

“El consumidor está confundido con tanta oferta. El efecto se ha diluido mucho con tanta oferta, tanto black friday, y tanto descuento fuera de temporada entre campañas. Pensamos que no se deberían hacer porque los comerciantes perdemos muchísimo margen, y luego nos cuesta trabajo invertir para la siguiente temporada”.

Que las rebajas no son lo que era también es una apreciación que también hacen los grandes comercios, como El Corte Inglés, acostumbrado años atrás a la famosa estampida a la hora de abrir sus establecimientos. Carlos Hernández, director de comunicación y relaciones institucionales de Granada, observa un comportamiento diferente del consumidor con la liberalización de las rebajas, pero se mostró “sorprendido” por la buen respuesta del público.

A este gran ambiente en las calles, obviamente, contribuyó el tiempo benévolo y la coincidencia con ser día festivo, pero “nos hemos encontrado con más gente de lo que podíamos pensar”, afirmó Hernández, quien también notó “más alegría” en la concurrencia que hace un año.

El pequeño comercio tendrá algo más restringido el acceso a los 93 euros de media que cada granadino gastará durante este periodo de rebajas, que también se traduce en un mayor crecimiento del número de contratos celebrados para este periodo, cerca de un 9% más que hace un año según Ranstad, empresa de trabajo temporal.

En empleos se traduce en 790 nuevos puestos. Esto se dejó ya notar el lunes, pero sobre todo en franquicias, con un mayor número de cajas operativas y un significativo aumento de dependientes y reponedores. Y menos mal. “Entre la cola del probador y hacer cola he tardado media hora en llevarme un vestido”, comentaba una clienta que salía de una tienda de ropa de calle Recogidas, pero de claro y reconocido capital gallego.

Colas del mismo estilo, pero incrementadas con atascos de tráfico muy importantes, se registraron a las afueras de la ciudad, en concreto en los grandes centros comerciales. El gigante por excelencia es el Nevada Shopping, que desde primera hora de la mañana registró una enorme afluencia de público.

La Circunvalación y los accesos al Centro Comercial Nevada se colapsaron, sobre todo por la mañana, con mucha gente cruzando de forma temeraria

En horas punta llegó a colapsarse el acceso al complejo, con las dos plantas de su aparcamiento completamente ocupadas, y que obligó, de un lado, a que los conductores buscaran estacionamiento en las explanadas contiguas, y de otro, a la Policía Local de Armilla a cortar el tráfico rodado por la calle Darwin en dirección Avenida Fernando de los Ríos. La dinámica se repitió por la tarde.

La consecuencia inmediata era muy peligrosa. Todavía no existe un acceso peatonal habilitado bajo la autovía para conectar el PTS con el centro comercial, lo que provocó que mucha gente cruzara la vía de forma temeraria.

Las previsiones también se desbordaron en Armilla, al igual que en el centro de Granada. En el Nevada se esperaban ayer unas cien mil personas en sus comercios, que ejercen una atracción muy difícil de contrarrestar incluso por otros centros comerciales. No se diga ya de los de cercanía. “Pedimos que se vuelva a tener unas rebajas como antes, no la liberalización que ha llevado a que no se cumplan las perspectivas”, espeta María Castillo. El corazón de la economía espera seguir latiendo en los barrios.

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