Temblor de tierra

"Va a seguir habiendo actividad": Esto es lo que puede pasar a partir de ahora tras la serie de terremotos en Granada

  • El porcentaje de viajeros en el Metro cae un 7% en la mañana después de los seísmos

  • "Todavía seguimos evaluando daños", indica Elías Bendodo

Daños en una vivienda de Santa Fe. Daños en una vivienda de Santa Fe.

Daños en una vivienda de Santa Fe. / Alejandro Romera (Photographerssports)

Una semana o meses. La serie de temblores que sacude Granada y ha generado una notable alarma entre la población podría finalizar en los próximos días o alargarse a más largo plazo. Así lo aseguró esta mañana la investigadora del Instituto Andaluz Interuniversitario de Geofísica y Prevención de Desastres Sísmicos, Mercedes Feriche. La experta destacó en rueda de prensa a mediodía de ayer en la sede del Instituto que se trata de una serie “común” en la zona de Granada. Los movimientos han sido “superficiales”, cerca de poblaciones y los sedimentos aluviales de la zona han amplificado el efecto del temblor. Además, la particularidad de la cuenca ha servido de “caja de resonancia” del movimiento. Las especiales características geofísicas de Granada hacen que los terremotos pequeños sean sentidos por la por la población y los “menos pequeños causan una alarma tremenda”.

“Va a seguir habiendo actividad” sísmica en la zona, aseguró Feriche, que también reconoció que “no se sabe” cuánto tiempo se prolongarán los seísmos, “una semana o meses”. La serie de 1979 comenzó en marzo de ese año en Chimeneas y duró hasta septiembre, cuando finalizó en Armilla. Más reciente en el tiempo, del año 2016, es el enjambres sísmico detectados en la zona de Peal de Becerro, en la provincia de Jaén, donde hace unos años se detectaron unos 7.000 temblores.

Feriche recordó en su intervención la importancia de los reglamentos, tanto de la normativa sismorresistente en edificación como las recomendaciones y pautas de Protección Civil, así como la necesidad de educar. “Tenemos que vivir de cara al riesgo sísmico, nunca de espaldas”. Entre estas recomendaciones se instó a la población a no salir a la calle durante los terremotos, para evitar exponerse a las caídas de elementos de fachadas, o balcones. En el terremoto de Lorca, en Murcia, los fallecimientos se produjeron después del seísmo precisamente por este motivo.

La comparecencia ante los medios comenzó con la intervención del consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, Elías Bendodo, que quiso agradecer el comportamiento de la población en la noche del martes al miércoles. Preguntado por el hecho de que decenas de personas decidieran salir de sus casas pese al toque de queda decretado para atajar la pandemia de coronavirus, Bendodo reconoció se “se puede permitir salir a la calle” y que es “condición humana” salir a zonas abiertas en situaciones tan excepcionales como la de anoche. 

Bendodo indicó asimismo que no hay todavía una estimación de los daños ya que “siguen llegando llamadas al 112” para alertar de desperfectos por lo que “seguimos evaluando daños”. En este sentido, señaló que se ofrecerá “ayuda” para cuantificar el alcance de los desperfectos.

Sí ha trascendido que hasta trece centros educativos de Granada, ubicados en cuatro municipios, han informado de daños. En todos ellos ayer hubo clase, salvo en los centros educativos de Santa Fe, donde hoy jueves, si se da el visto bueno de los técnicos, es posible que se retome la docencia presencial. Eso sí, en algunos centros, como el IES Vega de Atarfe o el CEIP Atalaya, también de la localidad atarfeña, ayer la asistencia de alumnos fue muy inferior a la de un día normal. Según el director del Atalaya, Cecilio Martín, un 30% del alumnado de Primaria sí había asistido al centro. El porcentaje era menor en el caso de Infantil. Sobre el motivo, el director explicó que hubo familias que decidieron pasar la noche fuera de sus domicilios, en el coche, ante el miedo a un nuevo terremoto.

Lo primero en pasar el examen de los técnicos para verificar su estado ha sido la Alhambra y del Metro. En relación al monumento, Bendodo dijo que se ha realizado una inspección “ocular” que no ha encontrado problemas estructurales. Sí se ha determinado la necesidad de apuntalar las almenas de la Torre de las Gallinas, que está fuera del itinerario.

Desde el Patronato de la Alhambra y el Generalife se apuntó que tras los seísmos se notificó la presencia de personas en los bosques de la Alhambra. “El personal de Seguridad les informó de que no era una zona adecuada porque podían registrarse caídas de ramas como consecuencia de los movimientos sísmicos”, señaló la nota remitida por el monumento, que también reseña que se cortó la Cuesta de los Chinos ante la presencia de grietas.

En cuanto al Metro, la consejera de Fomento, Marifrán Carazo, apuntó a que el flujo de viajeros descendió en la mañana de ayer, después a los seísmos, un 7%. Carazo detalló las comprobaciones que se han hecho en todo el recorrido para garantizar la seguridad e hizo un llamamiento a la calma. En una “noche larga” se hizo el recorrido en un primer momento con ocupación “limitada” y “velocidad reducida”. A partir de las once de la noche se optó por revisar el recorrido, túneles, vías, pasos inferiores, ascensores, catenarias y demás elementos. Sobre la grieta en Recogidas, la consejera explicó que “ya existía”. Se hizo una tercera revisión en vacío por parte de los conductores y se mantiene el trabajo de los técnicos. En cuanto al resto de infraestructuras viarias, no se han señalado daños en carreteras. También se analiza el parque público de viviendas, 1.454 residencias que han sido supervisadas.

Por parte del Gobierno central, la subdelegada, Inmaculada López Calahorro, pidió que se atienda a la información oficial y que no se haga caso de los bulos. El alcalde de Granada, Luis Salvador, además destacó la “absoluta coordinación” entre instituciones.

El plan sísmico está activo desde el pasado fin de semana. El sábado se produjo un primer movimiento de 4,4 que provocó daños materiales y un herido leve. A este temblor le han seguido otros. Entre éstos destacan los de la noche entre el martes y el miércoles. En la misma mañana de ayer se produjo otra nueva sacudida.  

Tras estos sucesos, desde el Gobierno de la Junta se ha activado la fase de preemergencia, que se caracteriza por el “seguimiento instrumental” de la serie, detalló el consejero. Se mantiene una “vigilancia estrecha” y, según Bendodo, se ha reforzado el servicio del 112, que sólo anoche recibió medio millar de llamadas, más de 700 desde el sábado 23. Además de ofrecer estos datos, el consejero aseguró “entender el miedo y la incertidumbre”.

Desde el 1 de diciembre se han registrado 416 terremotos en la zona de Granada donde se produce la serie que ha alertado a los granadinos, según los datos del Instituto Geológico Nacional. La alarma provocada por estos temblores recurrentes está detrás de las 700 llamadas que suma el 112 desde el pasado sábado 23 de enero. Sólo en la noche del martes al miércoles el teléfono de emergencias de la Junta de Andalucía, servicio adscrito a la Consejería de Presidencia, registró medio millar de llamadas. De estas, quince informaron sobre desperfectos.

Se notificaron según la información del 112 grietas y desprendimientos de elementos ornamentales en algunas viviendas de Granada, Atarfe, Santa Fe y Maracena. Entre las incidencias más relevantes destacan la caída de un muro en la calle maestro José Merino en Maracena, que no causó heridos, así como la caída de azulejos en la fachada del colegio Nuestra señora de la Consolación en Granada capital. En Santa Fe, se notificó la caída de parte de una chimenea en la calle Rosa de Luxemburgo, así como el derrumbe de una vivienda abandonada en la calle Real. En ninguna de estas incidencias se han registrado daños personales. El pasado sábado sí se tuvo conocimiento de un herido leve.

“Pedimos a la población que atienda las recomendaciones del 112”, subrayó Bendodo, que pidió “no atender a bulos”. Sobre las recomendaciones, destacan, además de la de no salir de un edificio o entrar mientras dure el seísmo, no hacer uso de los ascensores, evitar saturar las líneas telefónicas o alejarse de la vertical de las edificaciones para evitar la caída de cascotes.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios