El Valle de la Alegría da el salto turístico

El Valle de Lecrín ha decidido apostar por el turismo con el impulso de la empresa GranadaRuralSur La riqueza natural, su principal reclamo

El Valle de la Alegría da el salto turístico
Rosa Fernández Granada

11 de mayo 2013 - 01:00

Existe una comarca en la provincia de Granada donde hay caminos de exuberante vegetación, cataratas, picos que pasan de los 3.000 metros, pequeños valles repletos de naranjos oliendo a azahar, numerosos nacimientos de agua, antiguos molinos que aún funcionan, castillos, ríos aptos para el baño, aguas mineromedicinales… A pocos minutos de Granada y de la Costa, el Valle de Lecrín es una zona que ha decidido dar el salto turístico de una vez por todas. Enclavada de manera estratégica, ofrece tantas rutas que el visitante podría estar caminando durante un mes sin repetir recorrido, a lo largo de más de 400 kilómetros.

El principal motor de esta propuesta de descubrir el Valle de la Alegría (según su nombre en árabe) es GranadaRuralSur, una asociación de turismo creada en 2005 que, sin embargo, en 2013 ha decidido abrir el camino para aprovechar el flujo de visitantes que pasa por el litoral, la Sierra o la Alhambra, o bien crear su propio nicho de mercado.

GranadaRuralSur está compuesta por un grupo de empresarios de esta comarca situada al sur de Granada cuyas actividades están relacionadas principalmente con el turismo rural. El principal objetivo de la asociación es promocionar la comarca "dentro y fuera de nuestras fronteras", según explica su presidente, Isaías Padial.

El Valle de Lecrín está situado en la parte central de la provincia de Granada y está conformada por ocho municipios: Nigüelas, Albuñuelas, Dúrcal, Lecrín (donde se integran Talará, Murchas, Chite, Béznar, Acequias y Mondújar), El Padul, El Pinar (compuesto por Pinos del Valle e Ízbor), El Valle (con Melegís, Restábal y Saleres) y Villamena (con Cónchar y Cozvijar). "Hemos creado esta asociación para que el camino hacia el Valle de Lecrín sea más fácil para las personas que visitan esta zona", señala el empresario. Uno de los primeros pasos ha sido la creación de una web, que cuenta con la colaboración de Diputación, la Junta de Andalucía y los ayuntamientos de la zona, donde se puede encontrar todo lo necesario para planificar y aprovechar al máximo la estancia en la comarca. Desde este portal, ya se averiguan buena parte de los servicios que las empresas de el Valle ofrecen: alojamiento, restauración, actividades de ocio, productos típicos e información de los eventos de la comarca. Pero también se trata de una aproximación hacia el rico patrimonio cultural, histórico, natural y geológico de la zona.

"Aquí se puede disfrutar de senderismo, pero admirando paisajes donde existen fósiles o restos de coral, almejas o caracolas, porque lo que muchas personas no saben es que todo esto fue mar", explica Padial, quien reconoce que él mismo ha redescubierto su comarca para enamorarse aún más de ella. Esta pasión se nota cuando habla de esta tierra, cuyas maravillas transmite adonde quiera que va. Por ejemplo, la web fue presentada este año en Fitur y tiene la particularidad de que ha sido diseñada especialmente para smartphones, posee realidad aumentada y está geoposicionada.

La asociación cuenta en la actualidad con unas 60 empresas, aunque se siguen uniendo cada día, como Santa Clara Golf o el Balneario de Lanjarón, ambas en los límites de esta comarca.

Otro de los elementos que ya han puesto en marcha para impulsar el turismo de la zona ha sido unas jornadas gastronómicas que, según Padial, han funcionado muy bien en los restaurantes de la zona. La actividad que generó dicha evento en las redes sociales dio lugar a 18.000 visitas en Facebook y a 6.000 en la página web.

El producto más típico, que fue el protagonista de estas degustaciones, es sin lugar a dudas la naranja. Según Isaías Padial, el secreto de su sabor intenso y de que "sean tan jugosas" se debe al microclima que envuelve el Valle de Lecrín. Pero también hay contrastes entre las subzonas, ya que en la parte alta se pueden alcanzar los 3.000 metros de altitud, mientras que en el sur las temperaturas son más propias de un clima subtropical. Esto también es extensivo a las granadas, melocotones o los cerezos.

En cuanto a los amantes de la ecología, la oferta pasa por que visiten la Laguna de Padul, con 260 aves censadas, que cada vez prefieren más hacer 'parada' en este lugar en su vuelo hacia Doñana. También otro itinerario que está ganando adeptos, en este caso humanos, es la Ruta del Mamut, que registró el año pasado 6.000 visitas.

Padial hace hincapié en que es diversa y variada la riqueza de esta comarca, aunque todos se basan en su riqueza natural: "El deshielo de la Sierra (y, por tanto, ese agua) hace que cualquier planta tenga un sabor y olor especial aquí". Ya lo sabía Isabel de Solís o Zoraya, nombre que adoptó al casarse con el rey moro Muley Hacén, la cual fijó su lugar de retiro en el Valle de la Alegría.

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