Casi 1.400 afectados por la quiebra de Garasa reclaman sus deudas ante el juez

Los acreedores pueden presentar todavía sus peticiones de cantidad en el proceso concursal, por lo que la cifra de afectados podría crecer · Una de las víctimas inicia una huelga de hambre en Granada

Antonio Malpica, uno de los afectados por la suspensión de pagos, se ha encadenado en la sede de Garasa.
Noelia M. Estebané / Granada

27 de marzo 2010 - 01:00

La suspensión de pagos de Garasa, la primera constructora de la provincia y la cuarta de Andalucía, ha dejado un importante reguero de afectados que supera, al menos, el millar de vecinos de distintos puntos de la geografía española.

Así, tras la presentación de la suspensión de pagos por parte de la empresa granadina el pasado mes de octubre de 2009 -tras no llegar a un acuerdo con los proveedores y contratistas-, entre 1.200 y 1.400 acreedores directos de la promotora han concurrido al proceso concursal abierto en el Juzgado de lo Mercantil de Granada, según han informado fuentes de Garasa.

No obstante, el número de afectados puede aumentar aún en los próximos días, ya que a pesar de que el plazo para presentar los escritos de reclamación de cantidad finalizó el pasado 26 de noviembre (un mes después de su publicación en el BOE), los acreedores pueden todavía reclamar el débito, aunque en este caso serían calificados como "subordinados" (es decir, sin preferencia en el cobro), según explicó el bufete de abogados Lexland, encargado de las tramitaciones de un grupo de proveedores y contratistas interesados.

Además, según añadió Garasa, la Administración Concursal no ha recopilado por el momento todas las peticiones de pago presentadas, por lo que la cifra total aún no ha sido desvelada por el organismo, ni tampoco se conoce cuál será el importe total de la reclamación ni el orden de preferencia en el cobro.

Pero mientras el proceso concursal sigue su cauce -que continuará con la publicación del informe por la Administración concursal y el plazo de 10 días para reclamaciones-, los afectados por la quiebra de la empresa granadina intentan presionar a Garasa mediante protestas para saldar sus deudas, como es el caso del contratista Antonio Malpica, quien ha iniciado una huelga de hambre para reclamar el pago de su débito. "Aquí estaré indefinidamente hasta que consiga algo", comentó el afectado, encadenado en el Paseo de la Bomba, número 5, la sede de Garasa, desde principios de esta semana.

El jienense, natural de Mengíjar y padre de cinco hijos, afirma que la promotora le debe 155.000 euros por la construcción de una urbanización de 136 viviendas en el Polígono Los Chinales, de Córdoba. "Al final, sólo hicimos la mitad porque no se estaban vendiendo los pisos", matizó Malpica, quien denuncia que los pagarés emitidos por Garasa son devueltos una y otra vez por el banco. Eso sí, el contratista asegura que sus empleados sí recibieron su salario por las obras.

No obstante, Garasa sostiene que ha mantenido varias reuniones con este acreedor desde el inicio de la movilización -la última fue ayer- "para hacerle entender que su protesta ni iba a llevarle a nada, salvo empeorar su estado de salud, ya que los fondos de la empresa están intervenidos y sólo la Administración Concursal puede autorizar cualquier pago, lo que no puede tampoco efectuar hasta que se finalice el proceso judicial".

Ahora bien, Garasa asegura que entienden la postura de Malpica, quien argumenta que ante la falta de trabajo que sufre ha decidido presionar a la empresa. "Hasta ahora hemos sobrevivido con otras obras, pero ya no hay nada", lamenta el afectado.

Y no ha sido el primero. El pasado 19 de noviembre, el empresario onubense Antonio Bellido -de Revestimientos de Nerva- decidió subirse a una grúa, a 40 metros de altura, para reclamar una deuda a la constructora granadina de 175.000 euros por las obras de varias viviendas en Nerva y El Campillo.

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