La alergia se dispara en el inicio de la primavera en Granada: los "niveles brutales" de polen de ciprés prevén una temporada complicada
La gran cantidad de precipitaciones registradas al inicio del año han provocado una explosión polinizadora en ciprés y otras plantas al inicio de la temporada de 2026
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Quienes sufren de alergia primaveral cada vez que llega la estación de las flores ya sabían que este 2026 la temporada iba a ser complicada. La gran cantidad de lluvias registrada este invierno hacía prever que el polen de árboles, plantas y arbustos iba a brotar en cantidades muy importantes, y así se ha confirmado. Una vez que los cielos han dado un respiro tras el tren de borrascas, la explosión ha sido del tal magnitud que ha pillado a muchas personas en fuera de juego. Síntomas como moqueos, ojos llorosos, mucosas irritadas e incluso asma han sorprendido a quienes están diagnosticados y a quienes también sufren estos problemas estacionales, obligándoles a actuar con antihistamínicos fuertes para frenar estos males.
La ausencia brusca de precipitaciones tras las numerosas lluvias previas y el incremento de temperaturas han propiciado que en la atmósfera de Granada ya se estén registrando niveles extremos de polen de ciprés y parietarias, lo que prevé una temporada primaveral difícil. Los alergólogos están avisando este año de unos niveles mucho más altos de lo habitual. Y la causa principal está precisamente en las lluvias.
La doctora del Servicio de Alergología del Hospital San Cecilio de Granada, Carolina Mérida, ha destacado a este periódico que normalmente en enero la gente ya comienza con sintomatología leve de ciprés, pero como este año ha estado lloviendo, este ha retrasado su polinización. "Ahora en febrero, cuando ha debutado, lo ha hecho con niveles extremos, de más de 3.000 granos por metro cúbico de aire".
"El ciprés ha empezado por niveles brutales. Normalmente, puede llegar a estos niveles, pero no tan de golpe. No ha habido una escalada, sino que ha sido de repente. Al haber llovido un montón, el ciprés no ha polinizado y ahora que sabe que le queda poquito tiempo, pues va a soltar todo el polen que pueda en las semanas que le quedan. Esa es la diferencia respecto a otros años", ha destacado Mérida.
Esta visión también la confirma la Universidad de Granada a través de su Unidad de Calidad Biológica del Aire (UCBA-UGR), que ha alertado esta semana sobre los niveles "extremadamente altos" de polen de ciprés y parietarias en la atmósfera de Granada. El organismo avisa de que las floraciones en ambos casos se encuentran en su periodo habitual si se compara con los datos históricos de más de 30 años, pero, sin embargo, "sus concentraciones se han incrementado tan bruscamente que es probable que la población alérgica esté sufriendo algo más sus efectos".
Sin embargo, esto puede cambiar en los próximos días en función de cómo se comporte el cielo. La propia doctora Mérida ha asegurado que se encuentran a la espera de saber qué pasa con futuras precipitaciones, ya que nuevas lluvias a partir de ahora podrían calmar la situación y reducir los niveles nuevamente. "El inicio ha sido complejo. Si no tenemos más lluvias y tenemos una primavera suave, se espera que los niveles de polen sean muy altos de casi todas las especies. Ahora, si durante la primavera llueve, todo el polen baja", ha relatado.
"Es pronto para decir y todo va a depender del clima que haga. Si ahora empieza a llover, lógicamente el polen cae, pero como ha llovido mucho y después ha llegado el sol las plantas polinizan mucho. Por ejemplo, ya estamos viendo niveles bajos de gramíneas y estamos en febrero, pero como no está lloviendo y están haciendo temperaturas muy suaves, pues las gramíneas ya las estamos detectando y estamos en febrero", ha comentado.
Polen pesado y polen que viaja
La doctora Mérida ha destacado como, en los últimos años, se ha visto un incremento de personas afectadas precisamente por el polen del ciprés. "Aparte del olivo, que siempre está presente por el carácter que tiene ya no solo Granada sino toda Andalucía, hemos visto como en los últimos años viene cada vez más gente afectada por el polen del ciprés. El polen del ciprés es un polen más pesado, y si se sacude el árbol se puede ver que está cargado y como incluso cae hacia abajo", ha relatado.
Esa diferencia es fundamental a la hora de recomendar a las personas que procuren no exponerse a este tipo de árboles cuando salen a la calle. "El polen del olivo es aerovagante, es decir, que es capaz de recorrer un montón de kilómetros. Aquí nos llega polen de olivo de Jaén y de zonas lejanas de la provincia de Granada por su capacidad de viajar mucho en el aire, por lo que no sirve esquivar zonas con olivos. El polen del ciprés, sin embargo, es un polen más pesado", ha definido.
Cuando los síntomas de rinitis sean muy intensos, se consuma mucha medicación y, por supuesto, en el caso de que asocien a la alergia síntomas de asma, los ciudadanos deben acudir al médico de cabecera, que derivará a Alergología. Dependiendo de los síntomas, se pueden poner tratamiento con combinación de inhaladores, y en casos más extremos prescribir la inyección de vacunas para inmunizar al cuerpo ante el polen.
"La vacuna es el único tratamiento que modifica la evolución de la enfermedad. Con inhaladores y antihistamínicos lo que hacemos es controlar los síntomas, pero el sistema inmune de esa persona va a seguir rechazando ese polen. La vacuna lo que hace es reeducar al sistema inmune para que aprenda a convivir con unos niveles altos del polen. Es el único tratamiento que ha demostrado que frena la evolución normal de la enfermedad, la vacuna frena y en los casos de asmas muchas veces hasta la quita. Con ella realmente lo que hacemos es aumentar el umbral: si ante una cierta cantidad de polen está mal, pues conseguimos que se tolere más", ha defendido la doctora del San Cecilio.
Mejor prevenir
Para evitar que los síntomas se desboquen, los alérgicos deben tener en cuenta una serie de medidas que ayudan a pasar la primavera de la mejor manera posible. Es fundamental evitar la salida al campo, ventilar las casas a primera hora de la mañana, tender la ropa en el interior o no dejarla mucho tiempo fuera porque se impregna de polen, viajar en el coche con las ventanillas cerradas, y usar barreras como gafas de sol y mascarillas al salir a la calle, ya que frenan el paso de las partículas a las vías respiratorias.
"Las mascarillas son de las pocas cosas que se pueden sacar bueno del periodo de la pandemia. Debido al uso tan prolongado que hicimos de las mascarillas, la gente ya se ha acostumbrado a ella y ya no da vergüenza ir con ella por la calle. Antes se veía como algunos asmáticos a los que les afectaba mucho el polen se ponían la mascarilla con un poco de vergüenza. Ahora ya no. Ahora veo más gente que en primavera se pone la mascarilla por el tema de la alergia y eso es bueno para luchar contra la alergia"
Por su parte, desde la UCBA-UGR se recomienda también conocer la planta que provoca síntomas alérgicos con el fin de evitar, en la medida de lo posible, su contacto. "El uso de gafas de sol y mascarillas FFP2 en la calle, cerrar las ventanas de las viviendas el mayor tiempo posible para evitar que el polen entre, así como estar diagnosticado y seguir un tratamiento aconsejado por el especialista son los mejores aliados frente a esta enfermedad", han remarcado también.
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