El juez aprecia en el líder del clan acciones "degradantes y vejatorias"

Efe Granada

29 de noviembre 2014 - 01:00

El juez de Instrucción 4 de Granada, Antonio Moreno, aprecia como "particularmente degradante y vejatorio" el carácter de las conductas del padre Román, cabecilla del grupo de religiosos imputados en los supuestos abusos sexuales, hacia el primer denunciante de los hechos. En el auto, al que ha tenido acceso Efe, referido al padre Román, que eludió la prisión tras pagar una fianza de 10.000 euros, el juez relata los supuestos abusos sufridos por el primer denunciante desde que en el 2004, con 14 años, comenzó a pasar "mucho tiempo" en las casas de este grupo de religiosos y hasta que los abandonó, con 17 años.

Con 7 años, relata el auto, el denunciante comenzó a ir los domingos junto a un amigo a la misa que se oficiaba en la iglesia de Granada de la que era párroco el padre Román, que les propuso a ambos ayudar como monaguillos. Ya en 2004, con 14 años, el joven empezó a pasar "mucho tiempo" en las casas de este grupo de religiosos hasta que el cura le propuso quedarse a cenar y a dormir y ver una película diciéndole que veía en él "una gran vocación para el sacerdocio" y que por ese motivo debía compartir con el grupo de sacerdotes su modo de vida.

Según el auto, cuando el menor se quedaba allí, el imputado le proponía ocupar su cama pese a que había otras libres, lo que hacía sentirse al chico presionado "física y psicológicamente". En dos ocasiones entre el 2006 y el 2007 el sacerdote, tras un masaje previo, intentó agredirle sexualmente.

Según el auto del juez de Instrucción 4, su amigo describe por su parte masajes que "no constan aún indiciariamente acreditados", según el juez, que cree que pueden haberse producido otros actos sexuales a menores pendientes de probar.

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