Avance clave para las enfermedades del ojo en Granada: la UGR y el IBS consiguen crear córneas artificiales a partir de escamas de pez
El Grupo de Ingeniería Tisular de la Universidad y el Instituto de Investigación Biosanitaria presentan los resultados de un trabajo que evitaría depender de las donaciones humanas
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Carpas de los ríos y sargos o gallinetas de las costas de Granada. Pescados que normalmente sirven para comer ahora servirán para ver. El Grupo de Ingeniería Tisular de la Universidad de Granada y el Instituto de Investigación Biosanitaria ibs.Granada han presentado este lunes los resultados de unos trabajos clave para el tratamiento de enfermedades del ojo a nivel mundial. En ellos han conseguido avances muy importantes en el desarrollo de una córnea artificial creada a base de escamas de peces, que a la larga puede abrir la puerta a su regeneración sin recurrir a donaciones humanas. Los investigadores han obtenido resultados positivos en las pruebas realizadas con animales. Este estudio se enfoca en las patologías corneales, cuya única solución es por el momento sustituir la córnea dañada por la de otra persona que haya donado sus órganos.
El equipo investigador ha sido capaz de crear implantes corneales biocompatibles, resistentes y transparentes. Para ello han usado escamas de distintos tipos de peces, como las carpas. La investigación se ha dado a conocer este lunes con la presencia de los catedráticos de Histología Miguel Alaminos e Ingrid Garzón y el gerente del Parque Tecnológico de la Salud (PTS) de Granada, Manuel Reyes. La iniciativa ha sido desarrollada en los laboratorios del Departamento de Histología de la UGR y cuenta con la financiación de los fondos del Instituto de Salud Carlos III del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades de España.
“Estos resultados permiten, no solo contar con un nuevo producto potencialmente útil para el tratamiento de las enfermedades de la córnea, sino poner en valor un recurso natural derivado de la pesca, actividad de gran importancia económica en la provincia de Granada. Debido a su origen, este producto es muy accesible, fácil de obtener y de bajo coste económico, y podría contribuir a potenciar el sector pesquero en una zona en la que se está viendo afectada por numerosas restricciones y condicionantes”, detalla la catedrática de Histología Ingrid Garzón.
“Aunque el trasplante común suele ofrecer buenos resultados, es necesario desarrollar nuevos métodos eficaces en la regeneración que no dependan de la donación de órganos, sujeta a listas de espera”, ha explicado el catedrático Miguel Alaminos. El análisis exhaustivo de las escamas de los peces ha demostrado, según ha explicado el equipo de trabajo, su utilidad para la reparación y regeneración de la córnea, con buenos resultados funcionales. Alaminos ha recordado que en el Departamento de Histología de la Universidad de Granada ya se desarrolló una córnea artificial que fue implantada en pacientes y que "ahora estamos mejorando esa córnea mediante la utilización de nuevos biomateriales y nuevos productos que la puedan hacer más biomimética, más compatible y, por tanto, con mejores resultados clínicos".
La novedad de esta investigación científica, según ha explicado Miguel Alaminos, la córnea experimental "la estamos fabricando con un producto natural que se extrae de una fuente natural, que son las escamas de pescado y, por tanto, se tolera muy bien cuando se implanta en el ojo de los pacientes" que tienen problemas y enfermedades en esa parte del cuerpo. El catedrático ha revelado que esta córnea artificial ya ha sido probada en animales de experimentación, pero ha añadido que "en el futuro intentaremos probarlo en pacientes para ver si podemos contribuir a la regeneración de las enfermedades graves de la superficie ocular, de la córnea en concreto".
Aun así, de aquí a que este tratamiento pueda llegar de forma clínica a los pacientes tiene que pasar bastante tiempo. "Para hacernos una idea, la córnea artificial que previamente desarrollamos tardó unos diez, doce años en llegar a la clínica", ha comentado Alaminos. A este respecto, desde la Universidad de Granada, con la experiencia previa, esperan que no se demore tanto, pero son conscientes de que la normativa obliga a hacer "una gran cantidad de ensayos y de estudios previos antes de llegar a los pacientes".
Uno de los grandes beneficios que tendría una aplicación exitosa de este tratamiento en los pacientes reside en la dificultad que presentan las enfermedades corneales, tal y como se ha puesto de manifiesto durante la rueda de prensa de presentación del avance. Se trata de un órgano que no tiene vasos sanguíneos y cuya reparación es muy lenta en el tiempo, lo cual incrementa la dificultad de una recuperación del paciente hasta volver a tener una buena visión. "Entonces, generar córneas artificiales en laboratorio, como ya hemos demostrado con otros modelos de córneas, puede ayudar a pacientes que tienen enfermedades crónicas a devolverles la vista o, al menos, a tener mejor calidad de vida", ha manifestado el catedrático, que además ha destacado el "valor añadido" que el experimento se haya realizado con pescados típicos que se encuentran en la Costa de Granada como gallinetas o sargos. "Ya no solo valen como animales que sirven para la gastronomía, sino que también sus escamas podrían servir para la investigación y para el tratamiento de pacientes", ha sentenciado.
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