Política Municipal

El bipartito de Granada y la historia interminable: vuelve el clima de tormenta a la Plaza del Carmen

  • Sebastián Pérez echa un pulso al alcalde para que lo ratifique públicamente y amaga con renunciar a sus competencias pero sin dejar su acta de concejal

Sebastián Pérez y Luis Salvador en una imagen de archivo. Sebastián Pérez y Luis Salvador en una imagen de archivo.

Sebastián Pérez y Luis Salvador en una imagen de archivo. / Carlos Gil

La tranquilidad parece ser un bien muy preciado que no termina de llegar –al menos no del todo– para el equipo de gobierno municipal de Granada. Desde que se gestó aquel famoso pacto de la Alcaldía que hizo a Luis Salvador colgarse el collar de alcalde, la sombra de la duda ha planeado sobre un bipartito cuya continuidad parece estar en una cuerda floja que parece acabar consiguiendo un equilibrio temporal tras el que luego vuelve a tambalearse. Tras la polémica del famoso 2+2 –que unos decían que era un cuatro– en 2019 y los amagos de romperse el acuerdo y tras el paso al lado de Sebastián Pérez a finales de enero, cuando cedió la presidencia provincial del PP y pareció relegado también en el Ayuntamiento, ahora llega una nueva tormenta (o ciclogénesis, como se hace presente estos días en Andalucía) a la Plaza del Carmen que, de nuevo, viene protagonizada por el que fuera presidente provincial del PP de Granada y hasta el momento también primer teniente alcalde y concejal de Presidencia, Contratación y Relaciones instituciones, Sebastián Pérez.

Hace unas semanas, mientras a nivel interno el Partido Popular dirimía sobre el traspaso de la presidencia provincial del partido de Pablo García a Francisco Rodríguez, Sebastián Pérez, que veía cómo en lo que había sido su feudo cada vez contaba con menos espacio, volcó sus esfuerzos en incrementar su presencia a nivel municipal. Sin embargo, para ello precisaba (o quería) de un respaldo público por parte del alcalde que no llegaba, concretamente en cuanto a su posición de concejal delegado de la empresa municipal Emasagra.

El tiempo fue pasando, pero el "respaldo" desde Alcaldía no llegaba, lo que habría propiciado que Pérez diese un plazo al alcalde para que se produjera: o para el 24 de septiembre era ratificado o renunciaría a sus competencias –que no su acta– de concejal, algo que podría poner de nuevo contra las cuerdas el mandato del bipartito.

Unos días después, y ya con el cambio consumado en la presidencia provincial del PP, su entorno en el Ayuntamiento comenzó a tambalearse con dos cambios: el de su asesora y el de un secretario de grupo, puesto este último que se partía en dos desde el pasado 1 de octubre, para ser ocupado por José Pino y Rosa Fuentes, dos personas muy afines a la actual dirección provincial.

A esta situación se añade, además, el golpe que la crisis sanitaria ha dado estos días al equipo de Alcaldía, con un brote de coronavirus que ha afectado tanto al alcalde –aunque de forma asintomática– como a varios de sus colaboradores, algo que debía haber hecho a Sebastián Pérez, como primer teniente alcalde, asumir las funciones de regente provisional y que, al igual que en meses anteriores, tampoco ha ocurrido (han sido otros los concejales que han asumido dicho papel en caso de necesidad).

Precisamente, el contagio del personal de Alcaldía ha abierto una disputa entre los partidos para exigir que se investigue si el regidor incumplió el protocolo de sanidad tras haber estado en contacto estrecho con un positivo, algo que ha sido duramente criticado por Vox, partido que, precisamente, aupó a Salvador hasta la Alcaldía.

De momento, han pasado ya 10 días de esa supuesta fecha límite dada por Sebastián Pérez a Luis Salvador para ser ratificado. Habrá que esperar para ver si, finalmente, las cosas se quedan como hasta ahora; si el alcalde de la ciudad cede; si no lo hace y Sebastián Pérez renuncia o no a sus competencias pero manteniendo su acta de concejal. En ese último caso, habría que ver cómo queda el dibujo de un equipo de gobierno municipal que quién sabe si podría volver a las manos del socialista Paco Cuenca, aunque, eso sí, sin el apoyo de Vox, pues según ha dicho el presidente provincial de Vox Granada, Manuel Martín, en una entrevista a este diario, "estamos descontentos con la gestión del Ayuntamiento, pero de ahí a que facilitemos un gobierno de izquierdas hay un abismo".

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